Linea de Inmigración

Línea de inmigración: En este país, la vida (oficial) es con una sola esposa

Estimado señor Manfred: Es un placer estar en contacto con usted. Soy un asiduo lector de su columna de inmigración en El Nuevo Herald. Agradecería mucho me pueda ayudar a aclarar las siguientes dudas que tengo.

Vivo en Cuba y actualmente estoy reclamado por mi hermana que vive en Estados Unidos y que tiene ciudadanía americana. Tengo cita en la Oficina de Intereses en el 2017 para la visa de inmigrante. En la reclamación aparece mi esposa anterior y mi hija menor de edad de ese matrimonio, digo anterior pues me divorcié y estoy ahora casado con otra muchacha.

Mis preguntas: ¿Qué puedo hacer para incluir a mi esposa actual en esta reclamación y pueda ella viajar a Estados Unidos conmigo? ¿Perdió mi esposa anterior el derecho de emigrar conmigo por estar casado yo ahora con otra persona?

La madre de mi esposa anterior es ciudadana americana desde hace unos meses. Si ella reclama a su hija que ahora es divorciada y no tiene esposo, pero tiene a mi hija que es menor de edad, ¿puede mi esposa anterior emigrar con mi hija a Estados Unidos de forma rápida, o tendría que esperar el largo tiempo de los 3 o 4 años que demoran los turnos en la Oficina de Intereses a través del programa de Reunificación Familiar para Cubanos?

Yo lo que busco es la forma más viable y rápida de poder llevar a los Estados Unidos a mi nueva esposa y a mi esposa anterior con mi niña menor de edad de ese anterior matrimonio. Le agradezco por adelantado la ayuda que me pueda dar para poder aclarar estas dudas. Saludos desde La Habana,

“Alexander”, (vía correo electrónico)

Gracias, apreciado lector, ¡con nombre de magno emperador macedonio y alma de cómodo polígamo musulmán! (Mentiras..! Todo lo que acabo de decir es chiste, nada más que yo buscándole la broma, perdón, a lo que me doy cuenta de que para usted es una disyuntiva seria y de gran trascendencia...)

Como usted, quien a pesar de su desconocido apellido me atrevo a jurar no es Alejandro Magno, nos toca remitirnos a la ley de inmigración de Estados Unidos, que es mucho más pagana y mundana. Esta ley, en constante evolución desde el siglo XIX, se asienta sobre normas sociales mucho más restringidas como lo es, una sola esposa a un tiempo, aunque admitiendo tácitamente la fragilidad humana, reconoce, como válida, los matrimonios sucesivos en una cadena ilimitada de divorcios, cada uno, claro está, con su serie de compromisos económicos con el anterior.

Su pregunta (¿perdió mi esposa anterior el derecho de emigrar conmigo por estar casado yo ahora con otra persona?) es enigmática (parece musulmana...) y me parece prudente que esta columna no llegue a los ojos de su esposa actual (adiós matrimonio, y... ¡vayamos a uno tercero!) (siguen mis bromas...)

Si usted inmigra a Estados Unidos por petición aprobada y corriente de su hermana ciudadana, quedará incluida su hija y cualquier otro hijo por más divorciado que usted esté de la madre respectiva, siempre y cuando al momento de la emigración el retoño (o “retoña”) no esté casado o no haya cumplido aun sus propios 21 años.

En cuanto a si su ex puede inmigrar con la hija, ya no por la petición de marras, sino por la otra (nueva) petición que usted nombra, todo depende una vez más de los años cumplidos y el estado civil de la hija al momento de emigrar. La demora de 3 a 4 años en este tipo de salida, ya no es de ley, sino de circunstancia: el límite de emigración anual hacia Estados Unidos es de 20,000 visas por año, y la cola de los aspirantes calificados para hacerlo oscila entre 60,000 a 100,000 – saque usted mismo la cuenta.

En gran resumen, peticiones por cónyuges anteriores se desvanecen cuando el pedido o pedida se vuelve ex. Para incluir a la “otra muchacha” en su proceso escriba a la Sección de Intereses de los Estados Unidos en La Habana enviando el divorcio de la primera y el matrimonio con la segunda esposa solicitando que la “muchacha” sea incluida en su caso, como explica en su carta. Vuélvame a escribir y analizaremos situaciones y fechas de todas estas situaciones. Y vaya definiendo sus sentimientos para ajustarlos a su nueva realidad. ¡Estaré pendiente!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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