Linea de Inmigración

Las vicisitudes de un hijo de cubano para entrar por frontera

Estimado señor Rosenow: Es de mi propio interés encontrar un camino a mi problema, relacionado con la conocida Ley de Ajuste Cubano y sus efectos en hijos de padre cubano y madre mexicana, mayores de edad, nacidos en un tercer país dentro de una relación no matrimonial, registrado legalmente con apellidos cubano y mexicano.

La relación de mis padres fue algo temporal y al poco tiempo de haber nacido yo, ellos se separaron. Recientemente, hace un par de años, decidí hacerle frente a mi patria caribeña e irme a vivir con mi padre, quien se encontraba residiendo en Costa Rica como refugiado de la ACNUR en dicho país. Mi padre y yo decidimos emigrar juntos a Estados Unidos vía terrestre y acogernos a la Ley de Ajuste Cubano.

Yo ya estaba informado de la documentación que necesitaba para poder ser considerado para la Ley de Ajuste Cubano y antes de llegar a la frontera americana, llegué al consulado cubano en Monterrey, México, para procesar mi inscripción de nacimiento. El cónsul cubano no quiso otorgarme ese documento debido a que, según él, mi padre tenía que estar presente. Hasta el día de hoy pienso que el cónsul sabía quién era mi padre y si él pone un pie en Cuba, lo fusilan, debido a su historial contra el régimen.

Con la cola entre las piernas, nos dirigimos hacia la frontera con nada mas que mi acta de nacimiento mexicana, el acta de nacimiento de mi madre, y el documento cubano que hasta el día de hoy tiene mi padre -- su acta de nacimiento cubana. Al llegar a la frontera y pedir asilo, y después de una larga espera de 20 horas, nos llaman y a mí me dan a firmar un documento diciendo que se me negaba la entrada a Estados Unidos por ser mexicano y no tener ninguna evidencia de mi ciudadanía cubana. Le pregunté al oficial si la firma de este documento me penalizaría de alguna manera y él dijo que no, que sólo era un rechazo debido a mis condiciones de pedir asilo, pues no eran necesarias. A mi padre le expiden un parole y él se va para Colorado Springs, Colorado. Cabe señalar que al momento de mi regreso, el oficial de migración me dijo textualmente, “Si tuvieras un pasaporte ó un documento oficial cubano que indicase que eres ciudadano cubano, yo te dejaba pasar”. Yo, me pregunto si existe alguna manera de que un consulado cubano me haga la transcripción de nacimiento cubana y poder entrar a Estados Unidos, otra vez por el puente fronterizo ó con una visa de turismo, y al año y un día acogerme a la Ley del Ajuste Cubano.

Lo dejo dándole un saludo cordial. ¡Gracias!

“Anónimo” a solicitud. (vía correo electrónico).

Importante su carta por cuanto plantea un caso que toca a muchos cubanos, la nacionalidad que, por históricas razones lógicas, es predominante en Miami, Florida, el asiento de esta columna y de este modesto servidor.

Según mi conocimiento y práctica, la inscripción de nacimiento debe registrarse en el consulado cubano en el país donde usted nació, ó personalmente en Cuba. Por ejemplo, la hermana de M.D. (una entrañable amiga y cliente de mi oficina), obtuvo su certificado de nacimiento mostrando los documentos cubanos de su madre fallecida al consulado cubano en Venezuela, donde ella nació. Recientemente, tuvimos otro caso, el de un joven mexicano de padre cubano y madre mexicana. Él viajó a Cuba y allá hizo su registro ó inscripción, y tiene una partida expedida por el MINJUS (Ministerio de Justicia cubano). El padre de este joven vive en México.

En cuanto a lo que le pasó en la frontera, el abogado que lo vaya a representar necesitará conseguir copia del caso para determinar si usted retiró su petición de admisión, ó si, por el contrario, fue deportado en la frontera, lo cual hace una diferencia.

Último comentario. ¡Ojo! El cubano que aspira a entrar a Estados Unidos por la frontera, no debe ni necesita pedir asilo, sino simplemente admisión bajo la política (por cierto, ¡única y excepcional!) que hasta el día de hoy en este país rige frente a Cuba. Esto podría eventualmente cambiar, ahora (de diciembre para acá) que Washington, D.C. y La Habana han roto el hielo de 50 años de silencio. ¡Actúe con rapidez! 

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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