Linea de Inmigración

LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Visas de turismo (??!) son para venir... ¡y regresar!

Estimado Mr. Rosenow: hace un mes invite a una sobrina mía a visitarme, solicitando una visa B-2 para que nos visitara. Ni ella ni yo violaremos la ley de que es una visa de visitante, sin intención de quedarse en ésta. Su edad son 54 años y está soltera. Mi señora y yo estamos retirados, con buenas entradas económicas, no necesito ayuda social de ningún tipo, y resido en un apartamento de mi propiedad.

La visa le fue negada y espero hacerlo de nuevo dentro de 6 meses. Por favor, aconséjeme y me informa qué puedo hacer al respecto. Muchas gracias.

“R.S.”, (vía correo electrónico)

Cincuenta y cuatro años (¡y soltera!) es una edad muy bonita en una mujer, cargada de vivencias, pero con un remanente de ilusiones, energías, y esperanzas que a muchos hombres deslumbran. Lo único malo, y de seguro no por culpa de usted, es que su carta omite describir qué raíces tiene ella en su país que hagan presumir que la agraciada señora albergue intención de venir, visitar, ¡y regresar allá!

El regreso es un concepto básico en la consideración que hace un consulado de Estados Unidos de otorgar o negar, una visa de visitante. El funcionario, con 200 solicitudes de visas de supuesto “turismo” por considerar en su par de horas de servicio en la ventanilla del consulado, está obligado a separar con sabiduría el trigo del afrecho – quién viene de un país normal y próspero, o, por el contrario, de otro del cual la gente tiene más ganas de salir que de llegar... El funcionario no tiene más recurso que su experiencia y su sicología para diferenciar el uno del otro, y a raíz de su juicio, otorgar o negar el privilegio de entrar a la nación mas envidiada de la tierra...

Una solicitud mal hecha, con desconocimiento de este delicado tema, deja una mal antecedente, que es difícil de erradicar en una solicitud posterior. Asesórese de un buen abogado de inmigración antes de terminar de enterrar a la graciosa señora con una nueva solicitud torpe ó poco informada. ¡Suerte!

(Carta original en inglés.) Hola, Sr. Rosenow. Tengo un amigo, ciudadano americano, veterano, buscando amor fuera de Estados Unidos. En este momento él se encuentra en Ecuador con una cubana por dos semanas.

¿Puede él casarse con esta mujer en Ecuador, ahora que él está en la Embajada, y traerla consigo a Estados Unidos?

“Anónimo”, (vía Metro PCS 4G Android)

Casarse es relativamente fácil, y su amigo, como usted lo describe, tiene características que le auguran un trato benévolo y especial en el consulado estadounidense en ese país. El hecho de ser veterano le otorga un respeto especial por la deuda que tiene nuestro país con él.

Así y todo, un matrimonio tan corto (¡apenas de días!) siempre da lugar a que un funcionario consular serio tenga un poco de preocupación por “regalarle” la entrada a Estados Unidos a una chica cubana recogida por el esposo, como quien dice, por la calle.

Su carta es tan parca y enigmática que sería atrevido de mi parte hacerme muchas reflexiones al respecto. Hay muchos veteranos, especialmente de servicio en Asia, que regresan a Estados Unidos con esposas (¡y hasta con hijos!) habidos tras de encontrar magníficas mujeres, en sus ojos muy diferentes a las girlfriends de esta otra mitad del mundo... su carta no contiene más datos, me es imposible analizar, y mucho menos sacar más conclusiones, definitivas. Así y todo, una última reflexión.

Si yo fuera el cónsul (generalmente desconfiados y maliciosos), siendo la esposa cubana (??!), me preguntaría, “¿de dónde sale esta cubanita aquí en Ecuador? Si ella fuera lugareña (ecuatoriana), todo sería más lógico, bastante romántico, por cierto, pero, O.K., esas cosas se dan... Pero, ¿cubana sola en este país?! Mi conclusión: es una refugiada que huyó de Cuba hacia el sur (porque no le quedaba otra ruta para escapar de la isla, on rumbo hacia Estados Unidos donde la espera su auténtica familia. El “matrimonio” con este gringo (al costo de unas pocas dormidas con él): su precio para llegar a su verdadero objetivo – un cubano más que entra “legalmente” a mi país, pero con habilidosa trampa. ¡Visa negada!

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a el Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172

o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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