Linea de Inmigración

LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Usted, y su madre, ¡son unas bendecidas!

Estimado Sr. Rosenow: Soy ciudadana americana, nacida en Cuba, y con más de 21 años. Estoy interesada en traer a vivir definitivamente a mi mamá para Estados Unidos, pero antes quisiera aclarar algunas dudas que tengo respecto al proceso.

Mi mamá, además de tener la ciudadanía cubana de nacimiento, también posee la ciudadanía española por naturalización. Esta última condición le ha permitido venir a Estados Unidos en varias ocasiones desde diciembre del 2009.

Si presento la petición de reunificación familiar de hija ciudadana estadounidense a madre, mis dudas son las siguientes: ¿Podrá mi mamá venir de visita usando su condición de española mientras dure el proceso de reclamación? ¿Se le aplicaría el Programa Cubano de Parole de Reunificación Familiar (CFRP), o su caso aplicaría para entrar con visa de residente? En caso de que entrara con parole, ¿el tiempo permanecido en Estados Unidos anteriormente contaría para el año y un día que tiene que esperar antes de aplicar para la residencia? ¿Pudiera venir mi mamá de visita y, estando aquí, aplicar para un cambio de estatus migratorio, es decir, aplicar para la reunificación familiar estando ella aquí en Estados Unidos y esperar el proceso acá?

Muchísimas gracias de antemano por su tiempo.

Que tenga un buen día.

“Nombre omitido a solicitud”, (vía correo electrónico)

Gracias por su nítida carta, apreciada conciudadana estadounidense, y antes de felicitarla calurosamente por todo lo que me relata, permítame decirle que su señora madre... ¡es una bendecida!. Esta locución particular la presto de mi hijo mayor, Kenneth, un cristiano criado religiosamente en “Creciendo en Gracia”, un movimiento bastante controvertido, surgido en Miami un par de décadas atrás a inspiración del ya fallecido pastor José Luis de Jesús Miranda, un discutido líder puertorriqueño. Cada línea de la carta de usted me admira y me confirma que usted (y su señora madre) están bendecidas por Dios, nuestro Señor, el Padre espiritual de todos los creyentes, cualesquiera sean sus etiquetas o afiliaciones cristianas particulares.

Antes de entretener específicamente sus atinadas preguntas, perdóneme la particularidad de corregirle dos expresiones ligeramente incorrectas de su carta. La ciudadanía española de su madre la obtuvo ella no por “naturalización” (lo cual habría exigido otro proceso distinto y para ella innecesario), sino por herencia histórica, desde que, unos años atrás, España la declaró así, globalmente, para todos los descendientes de españoles desplazados, doquier hayan nacido. Lo segundo, su mención del “Programa Cubano de Parole de Reunificación Familiar (CFRP)”, (como usted correctamente la cita), refleja, en inglés, el Cuban Family Reunification Parole Program, del cual el otorgamiento de parole (admisión bajo palabra) es un bienvenido recurso para casos menos favorables que el suyo (!) Quienes vienen de Cuba a Estados Unidos bajo parole (que no es el caso de su madre), tienen dos esperas – la primera, mínimo dos años (generalmente tres o cuatro) en Cuba hasta que les toque el turno de salir, y segundo, 366 días (el famoso “año y un día”) una vez arribadas a estas benditas costas.

Su madre, ¡está exenta de todas estas demoras! Ella vendrá como immediate relative (“familiar inmediato”) – lo son los cónyuges, los niños, y los padres del ciudadano “americano” –, nadie más. La expedición de su visa de inmigrante es inmediata, no está sujeta a turno o espera alguna (salvo la del papeleo, unos pocos días), ni a los famosos 366 días nombrados. (Único factor de demora, o aun de imposibilidad: factores criminales, que prescindo completamente de considerar en el caso que usted me describe.)

Su madre tiene otras opciones que vale la pena evaluar en una consulta privada previamente a que usted inicie una petición en su favor. ¡Querrían todos los cubanos tener una hija o hijo ciudadano estadounidense! Una vez más me toca citar a mi propio hijo Kenneth: ¡usted, y su madre, son unas bendecidas!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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