Linea de Inmigración

Línea de inmigración: Su historia se parece a la del capitán Grant (Julio Verne)

Abogado : Vivo en Chicago. Ingresé a Estados Unidos en 1996 por el aeropuerto de Miami. Hoy día necesito la fecha exacta de mi ingreso, y no la sé. No cuento con el comprobante respectivo. ¿Qué puedo hacer? ¿A dónde puedo acudir para obtener el dato? Atentamente,

José Germán Satizábal Villegas (vía correo electrónico)

Su carta me retrotrae a mis lecturas juveniles, en particular a la del libro “Los hijos del Capitán Grant”, una obra inolvidable del prolífico autor Julio Verne, que relata la empresa de aquellos en localizar a su padre a lo largo del paralelo 38 Sur, todo ello en base al contenido de una botella que contenía un mensaje semiborrado por trazas de agua de mar que unos pescadores encontraron en el estómago de un gigantesco pez cerca del orilla del océano. El cuasidestrtuido mensaje ubicaba al náufrago capitán en una isla o islote sin más datos que las de su latitud, pero sin la longitud correspondiente. Ingresa al cuadro Santiago Paganel, un geógrafo francés (los héroes de Verne, igual que él, siempre son franceses), ganador del máximo premio internacional a los distraídos, y comienza la difícil búsqueda en otro velero a lo largo del paralelo mencionado, con todos sus detalles, esperanzas, y desilusiones por todo el Océano Pacífico. En fin, si a usted, amable lector, le subyuga el tema, por ahí en alguna antigua librería castellana (o a través de la moderna internet), podrá adquirir la obra y disfrutar, como lo hice yo siempre, de este libro inolvidable que tanto tiene en común con el problema que hoy me plantea...

Una situación como la que lo aqueja es sencilla, pero se convierte en otra de difícil resolución, especialmente si no se tienen los elementos, tales como el número del I-94, el pasaje, el sello de admisión en el pasaporte, la visa, etc. Punto de partida sería el formulario inmigratorio I-102, Solicitud de reemplazo del documento de arribo/salida I-94. El DHS (Departamento de Seguridad Nacional), se ha actualizado con la tecnología cibernética y, hoy día, se puede obtener en la página del Customs and Border Control (CBP) historia de viajes, y se pueden imprimir los I-94s, pero la información de 19 años atrás es bien posible que no esté en el sistema. El CBP tiene también el servicio para pedir la información de llegada o de salida en sus archivos antiguos.

En resumen, si no se tiene el número del I-94, hay que agotar los recursos disponibles para conseguirlo, incluyendo una visita personal a las oficinas del CBP (lo cual no deja de ser riesgoso para alguien que está fuera de estatus), antes de preparar la I-102 (cuyo arancel es de $ 330). El orden de los pasos a seguir es, el primero de ellos, hacer una cita electrónica llamada INFOPASS con la oficina del Servicio de Ciudadanía e Inmigración de los Estados Unidos (USCIS), en la jurisdicción de su residencia para tratar de obtener el número de su I-94 en www.uscis.gov

El camino que le señalo es solamente esquemático. Su caso es como un corcho flotando en el mar, de ahí mi analogía al comienzo de mi respuesta con el relato de los hijos del capitán Grant. Sería de inmensa bendición para usted el que al hacer contacto con el Servicio de Inmigración o cualquiera de sus dependencias satélites, usted engendrara empatía en el funcionario que lo atienda. En general, lo ayuda su hoja de vida limpia, vale decir, que usted no es una persona indeseable para los que cuidan este país. Pero así y todo, hay funcionarios... y hay funcionarios. Muchos de ellos, aunque no vistan uniforme, tienen mentalidad de policías, y esta agremiación sufre ahora mismo de una etapa crítica en términos de su sociabilidad. No vivo en Chicago, como usted, sino en Miami, y no sabría apreciar cuáles son sus probabilidades de generar simpatía por su caso allá en Illinois. Como lo dije al comienzo, lo suyo es una acción sencilla, pero de difícil resolución. Además, la situación (y por consiguiente, el ánimo) del país no es de tranquilidad sino de prevención y cuidado. Una investigación reciente de búsqueda de armas en los pasillos de aeropuertos entre los pasajeros que se disponen a abordar los aviones fue un estruendoso fracaso, con hasta un 95 por ciento de fallas (!!!)

No se desanime, pero le conviene contratar ayuda profesional de un buen abogado de inmigración. ¡Lo necesita!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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