Linea de Inmigración

LINEA DE INMIGRACION: Un caso de asalto, y otro de... ¡casi!

Buen día, señor abogado. Necesito su asesoría en nuestro caso. Mi esposo y yo somos ilegales en este país, pero hace 2 años fuimos víctimas de asalto en nuestra casa. No hubo acto violento contra nuestros cuerpos, pero la policía nos recomendó irnos del lugar, pues pasó dos veces en 3 meses.

Nos llamaron para ir a la corte contra los delincuentes, pero por temor a nuestras personas preferimos no hacerlo. Tengo los reportes policiales y me dicen que vaya a la policía para pedir la certificación para la visa “U”.

¿Es posible que nuestro caso proceda? Muchas gracias,

“Verónica”, (vía correo electrónico)

“Verónica” –eso dice la enciclopedia– es el más grande y bello de los géneros de flores, deleite de los botánicos ... ¡pero hasta ahí! Esa belleza no llega hasta su caso y la naturaleza inmigratoria de su situación es bastante más pedestre…

Existe, sí, la visa de no-inmigrante categoría “U”, destinada a asegurar la colaboración de aquellos que hayan sido víctimas de oportunistas en la extirpación de los malandrines organizados que los explotan. Pero las circunstancias de su relato, su demora (sicológicamente explicable) en proceder, su ilegalidad inmigratoria, y un cierto sentido mío del peso de las cosas (y de la inercia de las autoridades) no me permiten de buena fe animarlos a prestarse de peones en esta partida de ajedrez donde la lucha es contra alfiles, caballos, y torres, por decirlo así...

Buenos días. Soy abogado y resido en Medellín, Colombia. Trabajo para la Universidad de San Buenaventura, encargado de todos los trámites académicos pero también laborales. En la Universidad Eafit soy profesor de cátedra.

El 13 de mayo, saliendo de mi residencia, fui abordado por dos sicarios, uno cerró la vía con una motocicleta, me llamaron por el nombre, y me tiraron al piso, ocasionándome lesiones que me incapacitaron 10 días según dictamen de medicina legal. En mi huida me gritaron que eso me pasaba por intrigar. Ahora, antes de que me ocurriera lo que me pasó, los mismos hombres me estaban siguiendo desde mi trabajo, pero me di cuenta y llamé a la policía para que me llevaran hasta la casa. El día 31 de julio me llamaron al celular y me dijeron, a manera de pregunta, “¿Todavía está ahí?” A raíz de eso decidí renunciar al trabajo a partir del 15 de septiembre, dejando claro que lo hacía porque sabía que mi situación de seguridad seguía sin resolverse. Todo lo sucedido está documentado en la Fiscalía, pero la misma fiscal me indicó que, aunque se sabía que me estaban persiguiendo en razón a mi profesión, se trataba de una denuncia contra persona indeterminada, por lo que me llegó a sugerir solicitar asilo.

Sé que esto cambiaría mi vida definitivamente pero por mi bienestar y el de mi familia estaría dispuesto a hacerlo. Quiero contar con su asesoría para que de manera certera me indique qué debo hacer. Mil y mil gracias. Mi celular es [omitido].

“[Omitido]” (discreción del columnista), vía correo electrónico

Muchos puntos de coincidencia en su carta con mi propio paso por las instituciones – nuestra profesión de abogado en común, el paso mío por la Universidad de San Buenaventura (en Cali), el 15 de septiembre (mi natalicio...), y otras que, por razones de espacio, tendré que soslayar...

Usted me pide un imposible: la decisión de si debe ó no encaminar su vida por la vía del asilo con el ánimo de huir de la persecución e iniciar una nueva (y protegida) vida de refugiado en Estados Unidos. Esa decisión consta de más de una etapa. Primero, ¿tiene usted visa (de visitante) para poder llegar a este país y pedir el asilo (¡ojo!: no en el aeropuerto, que sería un error, sino al rato de estar acá? Segundo, de no ser así, ¿piensa que si pide esa visa en el consulado, es seguro que se la van a conceder? (Si cuenta todo lo que me relató aquí, dudo mucho que se la den.) Tercero, ¿cómo estamos del idioma inglés?! (¿O está usted dispuesto a cargar carritos en algún supermercado para poder sobrevivir?)

Escríbame una vez más describiéndome su perfil a estos respectos y hasta donde está dispuesto a llegar. ¡Lo espero!

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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