Linea de Inmigración

¿Está en peligro de extinción la Ley de Ajuste Cubano ?

Buen día, Licenciado: Antes de comenzar reciba un gran saludo. Le escribo este e-mail para preguntarle qué pasará ahora con la Ley de Ajuste Cubano, si uno quisiera ajustar a partir de este momento, debe de esperar 366 días. ¿Hay algún riesgo de que no se pueda ajustar después de los anuncios del presidente Obama, ó dicha eliminación de la ley tardará más de un año en ser eliminada? Gracias, a la espera de sus comentarios.

Favor, si va hacer público el comentario, póngame como anónimo. Saludos y espero poder pasar por su oficina si es que se puede realizar el trámite.

“Anónimo” (vía iPhone).

Es inevitable que la sorpresiva revelación esta semana de que el gobierno de Estados Unidos ha estado negociando secretamente con el (des)gobierno de La Habana desde hace un año y medio la normalización de relaciones diplomáticas, haya causado tan vehemente reacción y controversia. Debo aclarar de una vez que si califico el de Cuba un “(des)gobierno” es porque, sin ser yo cubano, no puedo admitir una comparación equivalente entre nuestro gobierno de 44 presidentes electos por votación popular desde George Washington hasta nuestros días, con un régimen que 55 años atrás derrocó militarmente a la sucesión de gobiernos cubanos que regían la isla desde su independencia en el siglo XIX de la corona española. Tanto más válida es esta diferenciación por cuanto en este largo medio siglo nunca más hubo en Cuba ni una sola elección popular y, en consecuencia, siguen (des)gobernando allí un par de hermanos aferrados a sangre y fuego con el sacrificio de millares de cubanos fusilados sin justicia ni misericordia ó encerrados por decenios en lóbregas prisiones castristas.

Miami –refugio natural de tantos cubanos ahuyentados por la tiranía comunista– se desconcertó esta semana por la renuncia del Presidente Barack Obama a enfatizar y proseguir las reinantes medidas de coacción contra la atormentada isla, anunciando en cambio el próximo intercambio de embajadores, la facilitación de mayor número de visitantes de uno y otro lado, y otras diversas medidas de alivio económico entre los dos países. Esta ha sido, pues, la semana del desconcierto, y entre tanta inquietud surge muy naturalmente la pregunta que usted y millares de cubanos y sus familias se hacen.

Como nosotros, los estadounidenses, no vivimos bajo un régimen autocrático, sino bajo una Constitución que ordena una división de poderes, la respuesta fundamental es que el Presidente, quienquiera que él ó ella fuese, no puede eliminar ó dejar sin efecto una ley promulgada por el Congreso. Esta es la esencia de la “separación de poderes”, el equilibrio de fuerzas (balance of powers) que conduce a la bendita estabilidad de esta gran nación. No me atrevo a opinar – ni es esa mi función – sobre las intenciones y pensamientos del señor Obama, pero sí puedo asegurar a mis lectores que una ley existente como el Cuban Adjustment Act (CAA), Pub. L. 89-732 (la Ley de Ajuste Cubano) está sólidamente sentada sobre el vigente equilibrio de poderes, en otras palabras, que el Presidente Obama (ni ningún otro que le suceda) puede ignorar, cambiar, ó desconocer.

Cabe la pregunta, claro está, cómo y cuándo esa (ó cualquier otra ley del país) pudiera ser anulada ó modificada. Volvemos sobre lo dicho: sólo el Congreso puede hacerlo, y es más, ni aun el Congreso solamente, podría aprobar una ley nueva que derogara el CAA existente. Para lograr hacerlo, no sólo necesitaría aprobar esta variante, sino que otro Presidente tendría que firmarla.

¿Cuál es la realidad política de este momento? (1) que el mandato del Presidente Obama está finalizando (ahora mismo es un lame duck (un “patito cojo”...), sin reelección posible; (2) que el Congreso – Senado y Cámara de Representantes, hasta ahora dividido entre demócratas y republicanos, acaba de convertirse a partir de enero en homogéneamente republicano, y (3) que los republicanos son enemigos jurados del Presidente Obama (demócrata), y que no existe ni un átomo de posibilidad de que el nuevo Congreso republicano apoye el pensamiento político del mandatario saliente. ¿Tranquilo?!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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