Linea de Inmigración

¿Es difícil hacerse ciudadano? ¡Miles lo hacen cada día!

Buenas tardes, Doctor Manfred Rosenow: Antes que nada, quisiera agradecerle por la gran labor que viene realizando y por las grandes respuestas y consejos que brinda a toda la comunidad latina en todos los casos que se le han presentado. Así estoy seguro que me aconsejará en este caso que le comento a continuación.

Mi mamá es residente norteamericana desde el 6 de diciembre de 2001. Ella tiene 70 años y quiere sacar la ciudadanía lo más pronto posible.

Este año ella cumpliría los 15 años de residente y podría tomar el examen de conocimientos en español. Ahora, la pregunta es, si mi mamá enviara la solicitud para la ciudadanía el día de hoy, ¿es requisito indispensable que en los últimos 5 años de residente no haya estado más de 912 días fuera de Estados Unidos, ¿existen algunas excepciones para personas con la edad de mi madre, o para personas con cierta cantidad de años de residente? ¿Algún otro tipo de excepción?

Mil gracias anticipadas por la atención que le merezca el presente correo. Un saludo afectuoso de parte mía y de toda mi familia.

“Luis”, desde Perú

¡Coincidencias esotéricas! En los precisos momentos en que me dispongo, don Luis, a contestar su amable carta, suenan en mis oídos las notas inconfundibles de la Appassionata de su tocayo, don Ludwig van Beethoven, la obra más romántica de su extenso repertorio... Para quienes se divierten con el anecdotario de mis extravagancias, vaya el comentario que sin música (¡y de la mejor!) que les sirva de fondo, estas columnas mías saldrían a la luz aun mucho más desabridas de lo que, por mi limitada erudición musical clásica, alcanzan a salvarse...

Pero, manos a la obra, que la columna de hoy enriquezca, si este deseo mío lo permite, la cultura inmigratoria de los lectores que generosamente (o más bien, pacientemente), como usted, siguen día a día mis explicaciones en torno a las leyes de inmigración y naturalización (INA) de nuestro edén de refugio, Estados Unidos de América.

Los requisitos de naturalización (más exacto que, tratándose de personas y no de mercancías, decir “nacionalización”), son de voluntad, tiempo, y circunstancia. La voluntad es el primero porque, por extraño y equivocado que parezca, hay extranjeros que optan por no naturalizarse “americanos” porque están moral, espiritual, o políticamente adheridos a su nacionalidad de origen, y temen perderla o abandonarla al jurar bandera de este nuevo país. ¡Error! Desde unos 75 años para acá, Estados Unidos atenuó las consecuencias de, por ejemplo, un colombiano naturalizado estadounidense que viajara a Colombia, su país de nacimiento, entrara allá con vigente pasaporte de esa nacionalidad. No hay tal... Mis familiares lo hacen cada vez que les da la nostalgia del terruño, y ninguno ha perdido su nacionalidad de Estados Unidos, con una condición esencial: que al regresar a este país hagan su re-ingreso con su flamante pasaporte azul de las barras y las estrellas. Hacer lo contrario, ¡mucho ojo!, tendría consecuencias drásticas y graves.

Pero, por falta de espacio, déjeme resumir brevemente las demás exigencias imprescindibles. (1) Ser por lo menos mayor de 18 años. (2) Ser residente permanente de Estados Unidos. (3) Haber sido residente permanente durante 5 o más años. (4) Durante los últimos 5 años no estar fuera de Estados Unidos por 30 meses o más. (5) Durante los 5 años, no haber hecho un viaje al exterior que haya durado un año o más. (6) Haber residido en el distrito o estado en el cual se está solicitando la naturalización por los últimos tres meses. (7) Leer, escribir, y hablar inglés básico. (Excepciones: ser mayor de 50 años; Y haber vivido en Estados Unidos por lo menos 20 años desde que se hizo residente permanente, o ser mayor de 55 años; Y haber vivido en Estados Unidos por lo menos 15 años de residencia, o tener una incapacidad (discapacity) que previene al solicitante de llenar este requisito; Y presentar una certificación médica que respalde esta excepción (formulario N-648) debidamente completada y firmada por un médico). (8) Conocer los fundamentos de la historia de este país y de la forma y principios de nuestro gobierno. Obviamente buena conducta moral es un fundamento vital para naturalizarse.

¿Complicado cómo hacer la cuadratura de un círculo? (¡No existe!) Pero la naturalización existe y las colas para hacerla son largas y cotidianas. I wish you the best!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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