Linea de Inmigración

Felicitaciones por usted, pero lo de su ex, difícil...

Estimado Abogado Rosenow: Somos una familia venezolana beneficiaria de withholding of removal. Vivimos en este gran país desde hace 8 años, mi esposa, mis cuatro hijos, y yo. Mis dos hijos mayores son fruto de mi primer matrimonio, su mamá vive en Venezuela, y en tres ocasiones le ha sido negada la visa de turista.

Debido a que mis hijos han sufrido mucho al no poder reunirse con su mamá, quisiera saber si hay algún tipo de visa humanitaria que yo pueda gestionar por aquí para lograr la visita de ella aunque sea por unos cuantos días, tal vez pagando una fianza que le garantice a las autoridades de inmigración su retorno a Venezuela, de donde acoto, no tiene intención alguna de emigrar, dados sus fuertes lazos allá, entre ellos familiares (esposo e hija), que la atan a Venezuela.

Andrés Villacís (via GALAXY S®4, AT&T 4G LTE).

Entiendo perfectamente su frustración y bien querría ayudarlo a vencer el obstáculo que describe, pero como reza un dicho, “faltan datos de otros municipios...”, es decir, no sabemos qué errores ó contradicciones ella haya cometido ante el consulado estadounidense en Venezuela que tan tajantemente la ha rechazado.

En general, y este es un comentario inescapable aunque ingrato, la clave del embrollo pareciera ser qué, exactamente, dijo ella en su primer intento de visado. Cuando algo negativo ó imprudente figura en el expediente de su primera solicitud, la reiteración del rechazo es algo casi imposible de superar. No existe manera de acceder a este expediente -- cada negación queda anotada en el record de sus solicitudes. Lo que está claro es que todo esfuerzo por obtener éxito en una nueva solicitud que no venga prohijado por algún abogado de inmigración competente, tiene, a mi modo de ver, cero probabilidades (!) de “desfacer el entuerto”, como se diría en español cervantino...

¿Quiere esto decir que el mero hecho de que usted me contrate a mí (perdóneseme la referencia aparentemente vanidosa) garantice la solución de este incordio? ¡Lejos de mí semejante sugerencia! De hecho, yo sólo aceptaría la tarea propuesta a condición de que mis honorarios por la intentona serían 50 por ciento sólo por tratar, y el otro 50 por ciento más, como premio al incierto éxito.

Obviamente, mi punto de partida al acometer semejante encargo, sería una ó más largas (¡y costosas!) conversaciones telefónicas con la señora ex esposa suya, a menos que las hiciéramos cara a cara viajando ambos a un punto intermedio de encuentro, por ejemplo, Aruba, si es que no viajando yo, (acompañado por Teresa, mi propia esposa), a Venezuela misma, a un costo que estimo innombrable, aun para usted si su apellido fuera Midas, en lugar del muy respetable con que firma.

Estimado señor: A pesar de no llevar un año en este país, he leído mucho la Línea de Inmigración debido a mi situación.

Soy cubana, entré por primera vez a Estados Unidos como ciudadana española el 5 de febrero del 2014, regresé a Cuba el 2 de mayo, y luego volví a Estados Unidos el 7 de junio y no regresé nunca más -- estuve fuera 35 días.

Mi pregunta es sencilla: ¿Es válida para acogerme a la Ley de Ajuste Cubano mi primera entrada, ó debo esperar que se cumpla el año de la segunda entrada? Desearía tener conocimiento sobre esto y de antemano le estoy agradecida por mí y por ayudar a tantas personas. Gracias por todo.

“Daime” (sent from my MetroPCS Android device).

Su carta reafirma el argumento de los republicanos de que la Ley de Ajuste Cubano ya no es (como lo fue cuando se legisló), una ley para refugiados cubanos, porque, ¿qué auténtico refugiado regresa al país de su persecución (aunque sea tan sólo por 35 días) para buscar ó terminar algo que se le quedó pendiente en la atormentada isla?! Todo depende de quién sea el entrevistador que le toque en Inmigración. Si es demócrata, los chances suyos aumentan. Si, en cambio, es republicano, no querría yo estar en los zapatos suyos...

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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