Los Influyentes

¿Cómo podemos abordar los efectos del cambio climático sobre las minorías?

Un hombre transita en su bicicleta por una calle inundada en Sweetwater en octubre.
Un hombre transita en su bicicleta por una calle inundada en Sweetwater en octubre. adiaz@miamiherald.com

El cambio climático es un tema enorme, complejo y mundial que afecta todas las facetas de nuestra vida. Y como la mayor parte de los problemas de esta escala, seguramente afectará más a las minorías.

¿Cómo podemos abordar eso en el sur de la Florida? Esa es una pregunta que hizo un lector a los Influyentes, un grupo de líderes compuesto por 50 personalidades destacadas de la Florida en temas importantes para el estado de cara a las elecciones de noviembre. Esta semana, los temas son el medio ambiente y el cambio climático, un tópico vital para los que viven en la “zona cero” de las amenazas del aumento del nivel del mar.

Pero identificar las consecuencias del cambio climático en las comunidades de minorías puede ser particularmente difícil en Miami porque, como dice Zelalem Adefris, directora de adaptabilidad de Catalyst Miami, “Miami es en lo fundamental una comunidad de minorías”.

“En Miami, es más un asunto económico”, dijo.

La población que más riesgo corre son los pobres. Son los que tienen la menor cantidad de recursos para escapar a los efectos del cambio climático y comprar productos y servicios que faciliten enfrentar esos cambios. También hay una mayor preocupación sobre el concepto de “aburguesamiento climático”, personas de bajos recursos a quienes desplazan de zonas de mayor elevación en el sur de la Florida. Pero en una región de tanta construcción y desarrollo, y mercados que han convertido rápidamente vecindarios abrumados en áreas de moda, muchos factores pudieran influir, incluido el cambio climático.


Pero lo que está claro es esto: Cuando el nivel del agua suba (los expertos pronostican que veremos un aumento de entre 3 y 5 pies para finales de este siglo), los pobres serán los más afectados. Es muy probable que los efectos sobre la salud sean los primeros que hagan sentir.

Una de las consecuencias más simples del cambio climático que hay que entender es el calor. Para aproximadamente el 2030, se pronostica que Miami experimentará unos 130 días al año en que el índice de calor produzca sensaciones de 105 grados o más, según Climate Central.

El calor, dicen los médicos, empeora todo tipo de problemas de salud, como el asma, los trastornos del corazón y los pulmones, así como las enfermedades mentales. Las personas que trabajan al aire libre, los que no tienen viviendas debidamente climatizadas o no pueden darse el lujo de mejorar sus acondicionadores de aire, sentirán los efectos (tantos físicos como financieros) antes que los demás.

Un paciente miamense de la Dra. Cheryl Holder, presidenta de la Asociación Médica Estatal de la Florida, personifica el dilema que enfrentan muchas personas de bajos recursos ante el aumento de la temperatura. Hace unos meses, una mujer mayor le dijo a Holder que en su casa había mucho calor, pero que no quería abrir la ventana porque le preocupaba la delincuencia en su vecindario, y encender el aire acondicionado le dejaba una cuenta de electricidad que no podía pagar.

Adefris señaló que las personas que usan el transporte público también tendrán que soportar el sol mientras esperan el autobús y no hay muchas paradas con aire acondicionado en el condado. Además, dijo, “tenemos muy pocos árboles” en la ciudad para dar sombra a los vecinos.


La solución más común al problema del calor que mencionan los expertos es usar edificios públicos con aire acondicionado que estén abiertos al público los días de mucho calor, pero otras soluciones incluyen hacer obligatorio el uso de sistemas de climatización eficientes en las viviendas públicas y para personas de bajos ingresos.

Pero cuando la gente habla sobre el cambio climático en el sur de la Florida, en lo fundamental se refieren al aumento del nivel del mar. El impacto más visible del cambio climático en la región se concentra en las áreas costeras, donde por lo general están los terrenos más caros. Sólo unas pocas comunidades de bajos ingresos, como Shorecrest, Arch Creek y La Pequeña Habana en Miami-Dade, experimentan inundaciones costeras exacerbadas por el aumento del nivel del mar, aunque las inundaciones en comunidades tierra adentro, como Doral o Sweetwater, son comunes.

La ciudad de Miami está trabajando en un plan para abordar las inundaciones relacionadas con el aumento del nivel del mar en Shorecrest, y el condado ordenó el año pasado un estudio en Arch Creek.

Las comunidades históricas de minorías, como Liberty City, el Pequeño Haití, Overtown y Allapattah, se levantaron en lo que entonces eran terrenos menos atractivos, más tierra adentro y en áreas elevadas. Ahora esas comunidades se aburguesan rápidamente y algunos activistas están preocupados porque los urbanizadores tienen la vista puesta en terrenos de más elevación.

Los urbanizadores rechazan esa alegación, sugiriendo que áreas como el Pequeño Haití se están aburguesando debido a su proximidad al Design District y Wynwood, no por su elevación. Pero un estudio de la Universidad de Harvard este año mostró que los terrenos en elevaciones por encima del nivel del mar están acumulando más valor que los otros, lo que el autor calificó de evidencia empírica del llamado “aburguesamiento climático”.


Los activistas están haciendo sonar la alarma sobre esta tendencia, incluidas organizaciones como Catalyst Miami, New Florida Majority y el CLEO Institute. El comité que estudia el aumento del nivel del mar en Miami dedicó su reunión más reciente a este tema. Los miembros pidieron al personal municipal que investigue posibles opciones de políticas que protejan a propietarios de bajos ingresos de tener que abandonar sus viviendas antes que encuentren otro lugar donde vivir, como una demora en el pago del impuesto a la propiedad durante algunos años, hasta que se venda la propiedad.

Cualquiera que sea la razón, el aburguesamiento es algo claro en esas comunidades y está sacando a vecinos de bajos recursos de algunas de las zonas más altas del área. En Liberty City, solamente 4 por ciento de las viviendas valían más de $100,000 en el año 2000, según el proyecto Neighborhood Changes de la Universidad Internacional de la Florida. Para el 2014, más de la mitad de las viviendas valían más de $100,000.

A medida que aumentan las primas de seguros y el valor de la propiedad comienza a ser afectado por el aumento del nivel del mar, a los expertos le preocupa que queden menos vecindarios asequibles para la clase trabajadora de la zona.

Eso se convertirá en una crisis “mucho antes que el aumento del nivel del mar nos afecte”, dijo Hugh Gladwin, profesor de la Universidad Internacional de la Florida que estudia el aburguesamiento climático en la zona. “Es como si estuviéramos perdiendo lo que necesitamos para seguir adelante, que es una fuerza de trabajo que pueda quedarse aquí”.

Esta historia se inspiró en una pregunta presentada por un lector a través de la herramienta en línea “Tu Voz”, de Hearken. Nuestra próxima pregunta para esta serie es sobre los servicios médicos en la Florida. Díganos qué asuntos de los servicios médicos son los más importantes para usted este año de elecciones. Sus respuestas nos ayudarán a guiar nuestra cobertura a futuro.

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