América Latina

Líder de Sendero Luminoso reaparece en juicio en Perú y pide atención médica

Abimael Guzmán (centro), ex líder de Sendero Luminoso, saluda a su antiguo compañero Edmundo Cox Beuzeville (derecha) durante una audiencia este martes en Lima, Perú.
Abimael Guzmán (centro), ex líder de Sendero Luminoso, saluda a su antiguo compañero Edmundo Cox Beuzeville (derecha) durante una audiencia este martes en Lima, Perú. EFE

Abimael Guzmán, fundador del grupo maoísta peruano Sendero Luminoso, reapareció el martes durante el juicio que se le sigue por un atentado en Lima en 1992 y reclamó que lo vea un médico que verifique su salud, que asegura está deteriorada.

“Hace un mes que estoy enfermo, no puedo comer, mi ropa me queda holgada. ¿Quién me atiende?”, preguntó Guzmán a los magistrados de la Sala Penal Nacional, en la Base Naval del Callao, donde cumple una condena de cadena perpetua por crímenes contra los derechos humanos y terrorismo.

“He venido simplemente para decirle a la sala por qué no he venido antes. Cuando va un médico me pregunta qué tengo. Cumple con ir pero no hace lo que le corresponde. Sino, ¿cómo sigo enfermo?”, dijo el líder senderista, de 82 años, capturado en 1992.

“Pido un médico que me vea, porque no confío en los médicos del INPE [Instituto Nacional Penitenciario]”, reclamó.

El juicio se aplazó el mismo día que comenzó, el 14 de febrero, porque Guzmán no compareció al sufrir un cuadro diarreico agudo.

Guzmán apareció decaído, con amplia barba y cabello canoso, vistiendo amisa azul y pantalón gris. En todo momento mantuvo la mirada baja y no miró al tribunal. Sólo conversaba con su esposa Elena Iparraguirre, la número dos de Sendero Luminoso y también juzgada por el atentado.

El juez René Martínez, presidente de la Sala Penal Nacional, dispuso notificar al INPE que un especialista en geriatría examine al acusado y que se analice la posibilidad de que un médico particular pueda revisarlo.

Al principio de la audiencia se leyó un parte médico, según el cual el fundador de Sendero Luminoso tiene la presión estabilizada, aunque precisa que debe estar acompañado por un médico geriatra y necesita atención de un dentista.

Guzmán y a otros 11 dirigentes de Sendero Luminoso son juzgados por un atentado con explosivos perpetrado en la Calle Tarata, en el distrito limeño de Miraflores, en 1992, que dejó 25 muertos y más de un centenar de heridos.

La cúpula de Sendero Luminoso cumple sentencias hace más de dos décadas.

Por este caso específico, la fiscalía solicita que los acusados sean condenados a cadena perpetua y al pago de unos $122,000 dólares como reparación a las víctimas.

Sus abogados consideran que los líderes no tuvieron que ver en este atentado y que fue realizado por mandos inferiores. Además, recuerdan que sus clientes ya cumplen cadena perpetua.

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