América Latina

Reelección de Evo Morales abre lucha política sin cuartel en Bolivia

Miles de personas asisten a una movilización en contra de un intento de reelección indefinida del presidente Evo Morales, el 10 de octubre de 2017, en La Paz, Bolivia.
Miles de personas asisten a una movilización en contra de un intento de reelección indefinida del presidente Evo Morales, el 10 de octubre de 2017, en La Paz, Bolivia. EFE

La intención de Evo Morales de buscar un nuevo mandato presidencial hasta 2025 desata una lucha sin cuartel en Bolivia, con un oficialismo que anuncia respaldo público a su líder y una oposición que denuncia en las calles una amenaza a la democracia.

El gobernante izquierdista, en el poder desde 2006, ya revalidó el cargo en los períodos 2010-2015 y 2015-2020, con sendas victorias en las urnas. Ha señalado varias veces en el último tiempo que “este proceso (político) es un camino sin retorno, nunca va a parar. Hemos llegado para quedarnos toda la vida”.

Las dos últimas reelecciones del gobernante -amigo de Cuba y Venezuela- requirieron de una modificación de la Constitución y una interpretación legal. Para este cuarto mandato, el oficialismo contempla cuatro caminos.

El primero, acaban de aplicarlo: una consulta recientemente admitida a trámite ante el Tribunal Constitucional (TC) para invalidar artículos de la Carta Magna que impiden la reelección. La respuesta debe salir como máximo en noviembre.

Si no resulta, como segunda opción aún queda recolectar firmas para un nuevo referendo popular que autorice la repostulación. Este mecanismo ya se aplicó en febrero de 2016 y Morales perdió por un escaso margen.

La tercera opción se refiere a una reforma constitucional en el Parlamento, que controla el oficialismo. Y la última, que Morales renuncie seis meses antes del fin de su mandato y postule como un candidato nuevo.

El gobierno despliega por ahora dos vías de acción: la jurídica y las marchas callejeras en próximos días de apoyo a Morales, pues dicen que sin su permanencia el proceso político se truncará.

“Tenemos que pensar, no podemos abandonar, apenas estamos 11 años, nos falta avanzar 20 años, 30, 40, 50, 100 años, 200 años”, dijo recientemente el ministro de Desarrollo Productivo y poderoso dirigente indígena, Eugenio Rojas.

El oficialismo destaca que, con la nacionalización de los hidrocarburos en 2006, Morales destinó los ingresos a financiar megaproyectos económicos y programas sociales. Ello estimuló la economía, que ha crecido sobre el 4% en los últimos años.

Morales ha superado el récord de permanencia en el poder que mantenía el Mariscal Andrés de Santa Cruz, más de 9 años y ocho meses, entre 1829 y 1839.

EVO MORALES
El presidente de Bolivia, Evo Morales, da un discurso durante el 94 aniversario de la Fuerza Aérea Boliviana (FAB), el 12 de octubre de 2017, celebrado en la localidad de Villamontes, en la región sureña de Tarija, Bolivia. ... EFE

El gobernante aymara ha vencido ya tres veces en las urnas a una oposición poco articulada y desorganizada, un escenario que no ha cambiado mucho en la actualidad.

“Hay un hartazgo en la gente, porque identifican al gobierno con la corrupción y los abusos”, explica para la AFP Iván Arias, uno de los promotores de una marcha esta semana en el país, en contra de la reelección.

Arias considera que sonados casos de corrupción le pasarán factura política al gobierno, como el mal uso de en un fondo de desarrollo indígena, otro por un contrato irregular en la estatal petrolera YPFB, o denuncias de compras o adquisiciones estatales con sobreprecio.

Pidió al Tribunal Constitucional que rechace el pedido del gobierno a favor de la reelección y advierte que acudirán a la Corte Interamericana de Derechos Humanos, para denunciar que “se está amenazando a la democracia”.

“Pese a que faltan poco más de dos años, el primer escenario es de alta polarización entre el candidato oficialista y el conjunto de la oposición”, consideró el analista político Carlos Cordero, en diálogo con la AFP.

“Es altamente probable” que Morales sea candidato para un cuarto mandato, según Cordero, aunque ve difícil que gane en las urnas. “La ciudadanía se está cansando de este estilo de gobierno, que además está en fase de desgaste”, precisó.

Recuerda que procesos de izquierda en la región han sido derrotados o pasan aprietos, como el caso de Luiz Inácio Lula Da Silva y Dilma Rousseff en Brasil, Rafael Correa en Ecuador, Cristina Kirchner en Argentina y Nicolás Maduro en Venezuela.

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