América Latina

Evo Morales: "Mientras sea presidente no me sacarán ni muerto''

El presidente boliviano Evo Morales asistió a las celebraciones por el Día del Minero en Huanuni, en el sureste de la nación andina.
El presidente boliviano Evo Morales asistió a las celebraciones por el Día del Minero en Huanuni, en el sureste de la nación andina. AP

El presidente Evo Morales advirtió el sábado a sus opositores que no lo sacarán del palacio presidencial "ni muerto'' mientras él sea presidente constitucional y calificó la actual situación política del país como "una guerra entre ricos y pobres''.

El mandatario hizo esa advertencia el sábado durante un encuentro con mineros del sur del país y repitió la sentencia al clausurar más tarde un encuentro de trabajadores sociales comunitarios afines a su gobierno en la ciudad de Cochabamba, en el centro de Bolivia.

"A mí no me asustan las provocaciones de los grupos oligárquicos. Más bien me siento fortalecido porque tenían que venir; estaría preocupado si vinieran de los campesinos o indígenas'', dijo, y agregó: "Mientras sea electo presidente constitucionalmente, ni muerto me sacarán del palacio porque se trata de garantizar este proceso de cambio''.

Morales había bajado el tono de su discurso en el curso de la semana, al tiempo que planteó un diálogo a los prefectos (gobernadores) opositores después que el pasado sábado la tensión política alcanzó su punto máximo cuando en La Paz él celebró con grupos indígenas el nuevo proyecto constitucional, mientras la región de Santa Cruz en el oriente del país y otras tres regiones opositoras lanzaban proclamas en favor de su autonomía.

No obstante los llamados de varias organizaciones en favor de la pacificación, un grupo de opositores hostigaron en Santa Cruz a Morales el jueves en la noche cuando el mandatario se reunía con alcaldes. En La Paz, ese mismo día, grupos afines al gobierno desalojaron a un grupo de clase media que intentaba realizar un mitin en favor de la paz.

La madrugada del sábado, supuestos grupos contrarios al gobierno lanzaron un cóctel molotov y quemaron parcialmente el ingreso de la vivienda del asambleísta oficialista Carlos Romero, también en Santa Cruz, según denunció a periodistas el afectado.

En medio de ese ambiente, los llamados a diálogo del gobierno no hallan aún acogida.

Morales repitió que sus opositores buscan "tumbarlo'' porque no aceptan que un "indio gobierne'' y menos los cambios que promueve su gobierno. "Esta es una guerra entre ricos y pobres. O ganan los ricos, o ganan los pobres'', sentenció.

El mandatario acusa a grupos de la oligarquía y la derecha de oponerse a sus reformas en favor de los indígenas, pero los prefectos de cinco regiones opositoras acusan al mandatario de imponer medidas sin consenso y de aprobar una constitución que no representa a todo el país.

El proyecto constitucional aprobado por la Asamblea Constituyente sin la presencia del principal partido de oposición pasará por dos referendos antes de entrar en vigencia. La carta define a Bolivia como estado "plurinacional''.

El mandatario ha desafiado anteriormente a los prefectos a someterse a un referendo revocatorio de sus mandatos que podría realizarse el próximo año, siempre que el Congreso apruebe la ley que envió el Ejecutivo hace unos días proponiendo bases para la consulta.

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