América Latina

Las FARC han perdido la mitad de su fuerza

Las guerrillas de las FARC han perdido en combate, deserciones masivas y arrestos a cerca de la mitad del pie de fuerza de 17,000 hombres que tenían hace seis años y ‘‘afrontan desabastecimiento, falta de comunicaciones y pérdida de comando y control'', reveló el ministro colombiano de Defensa, Juan Manuel Santos.

Simultáneamente, las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), están tratando de reponer lo perdido reclutando por la fuerza a niños y jóvenes indígenas del sur y oriente de Colombia para incorporarlos a la guerra como carne de cañón, lo que ha ocasionado un éxodo hacia Brasil, en donde durante las últimas dos semanas delegados del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) han detectado el ingreso de al menos 400 aborígenes amazónicos de este país.

Las FARC "han perdido importantes cabecillas. Sólo el año pasado cerca de 2,500 combatientes dejaron esa agrupación'' y "hoy sus jefes no duermen tranquilos dos noches en un mismo sitio'', sostuvo el ministro Santos en entrevista al diario El País, de Cali, publicada ayer.

Santos sostiene que las FARC ya no tienen los 17,000 hombres que analistas le calculaban en el 2002. "La inteligencia militar calcula que en las filas debe haber entre 6,000 y 8,000 hombres alzados'' en armas, dijo.

Según el ministro, las FARC "están en un proceso de resquebrajamiento'' y ‘‘han perdido importantes cabecillas. Sólo el año pasado cerca de 2,500 combatientes dejaron esa agrupación''.

“Hoy”, agregó, “sus jefes no duermen tranquilos dos noches en un mismo sitio”. En el 2007 Santos dijo que fueron "abatidos en combate 2,067 miembros de las FARC y del Ejército de Liberación Nacional (ELN) y [otras] bandas criminalesy 3,366 fueron capturados. Estamos en el punto de quiebre de la lucha contra la subversión. Pero la definición de éxito no es cuántos muertos, sino cuánto territorio recuperamos para el Estado''.

Por su parte, fuentes militares, organizaciones sociales y comunidades indígenas amazónicas dijeron a El Nuevo Herald que las FARC provocaron un éxodo de indígenas hacia Brasil que huyen de una cruzada de secuestros de niños y jóvenes en el oriente y sur de este país, emprendida para compensar una oleada de deserciones de guerrilleros que se están entregando a las autoridades.

En las últimas semanas al menos 400 indígenas colombianos han entrado a Brasil huyendo del reclutamiento forzoso de las FARC, informó la Federación de las Organizaciones Indígenas del Río Negro (FOIRN), de ese país.

FOIRN precisa que los refugiados pertenecen a "10 etnias diferentes'' de Colombia, y cita el "reclutamiento forzoso'' de las FARC como única causa del éxodo.

Capitanes elegidos democráticamente de dos asentamientos indígenas colombianos del departamento amazónico de Vaupés la semana pasada dijeron telefónicamente a El Nuevo Herald que familias enteras han pasado a Brasil para tratar de poner a sus hijos a salvo de las FARC. Otros grupos, agregaron, se han movilizado hacia la ciudad Mitú, capital de Vaupés, o a asentamientos indíge-nas a los que todavía no ha llegado la guerrilla.

Las FARC se han llevado por la fuerza un número no establecido de niños y jóvenes de colegios indígenas de Vaupés para incorporarlos a laguerra como carne de cañón, dijeron los capitanes que pidieron anonimato.

Las deserciones en las filas de las FARC han sido causadas por presiones de tropas regulares en el sur y el oriente de Colombia que intentan llegar hasta los cabecillas principales de la organización en las profundidades de la selva para capturarlos o darlos de baja.

Fuentes del ACNUR citadas por la agencia EFE en Río de Janeiro, indicaron el pasado 3 de enero que la mayoría de los indígenas que han entraron a Brasil lo hicieron a través de los poblados amazónicos fronterizos de Tabatinga y Sao Gabriel da Cachoeira, de acuerdo con un estudio que contrató el organismo internacional.

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