América Latina

Enfermedades infecciosas crean alarma y pánico

La aparición de brotes de enfermedades infecciosas ha creado preocupación en las autoridades sanitarias de varios países latinoamericanos y hasta pánico en la población, según reportaron varias agencias noticiosas.

Los habitantes de Asunción y sus alrededores agotaron en tan sólo dos días el 75 por ciento de un millón de dosis de vacunas, tras entrar en un estado de pánico al confirmarse ocho muertes por contagio de la fiebre amarilla, enfermedad que reapareció recientemente en Paraguay tras 34 años.

En 1909 fue controlado el virus autóctono y en 1974 el virus importado, según infectólogos estatales.

Antonio Barrios, viceministro de Salud Pública encargado de las inmunizaciones, dijo ayer que "en cualquier momento llegará un refuerzo de más de un millón de dosis, donado por Francia, uno de los productores de vacunas más grandes del mundo''.

Aclaró que llegaron 100,000 dosis enviadas por Venezuela ‘‘pero actualmente sólo tenemos disponibles 300,000 para las zonas de riesgo, que son los departamentos fronterizos con Brasil y Argentina como San Pedro, Amambay, Kanindeyú y Alto Paraná''.

"Asunción no está en peligro de infección pero la gente sigue presionando para que se la vacune, incluso en algunos lugares se muestra muy agresiva con los paramédicos y enfermeras'', se quejó.

El área metropolitana cuenta con 1,500,000 habitantes. En uno de sus barrios, conocido como Laurelty, el virus contagió a unas 37 personas, de las cuales cinco murieron. Otros tres fallecidos a causa del mal pertenecían a otros pueblos de la misma área.

En los pueblos Yrybucuá y San Estanislao, del departamento San Pedro, 220 kilómetros al norte de la capital, fueron confirmados seis casos de contagio, todos varones adultos, quienes se recuperan actualmente.

El virus es transmitido por los mosquitos aedes albapictus en zonas rurales y aedes aegypti en áreas urbanas. Los insectos se reproducen en agua estancada.

Con relación al dengue, las autoridades informaron que existen tres casos confirmados y 689 sospechosos.

En Bolivia, entretanto, las autoridades sanitarias de Bolivia declararon alerta máxima en la ciudad amazónica de Trinidad, afectada por una inundación, ante el riesgo de propagación del cólera entre las 8,622 personas que viven en albergues temporales, informó ayer la prensa local.

La estatal Unidad Nacional de Epidemiología elaboró un informe sobre la situación de las personas que fueron evacuadas de sus casas anegadas y que fueron trasladadas a 15 campamentos en zonas altas de la ciudad, donde viven de manera provisional hasta que bajen las aguas, informó el matutino La Prensa.

El informe señala que diariamente los damnificados eliminan "unas cuatro toneladas de excremento y 25,866 litros de orina'', que son depositados en las aguas que circundan sus precarias carpas de lona y hule, "poniendo en riesgo biológico a toda la población''.

La situación en algunos albergues es difícil, porque unas 1,360 personas están hacinadas en un espacio de 1,000 metros cuadrados, aunque el promedio es una persona por dos metros cuadrados en el total de centros de atención a damnificados.

Las lluvias han anegado barrios de la ciudad de Trinidad, capital del departamento ganadero de Beni, afectando a unas 12,000 familias y provocando daños económicos, según la prefectura, por $200 millones.

En Uruguay, finalmente, las autoridades municipales de Montevideo confirmaron ayer la presencia en esta capital de larvas del mosquito aedes aegypti y anunciaron una campaña destinada a impedir el avance y propagación de ese insecto transmisor del dengue.

En una rueda de prensa, un portavoz del Comité del Departamento de Emergencias de la Intendencia de Montevideo explicó que se han encontrado ocho larvas en el barrio Villa Española, que había sido fumigado y donde se han tomado las medidas de eliminación de plagas adecuadas para estas circunstancias.

En Villa Española ya se encontraron larvas de este mosquito el año pasado, pero ahora saltó la alarma ante la grave situación por la extensión del dengue y la fiebre amarilla en países cercanos y ante algunos indicios del insecto transmisor de estas enfermedades hallados en otras zonas de Uruguay.

Hace unos días, las autoridades sanitarias de Paysandú, en el oeste del país, informaron del hallazgo de un ejemplar adulto del mosquito Aedes aegypti.

Ahora es Montevideo el lugar de mayor preocupación ante la posibilidad de que se declare un foco de estos mosquitos capaces de transmitir la enfermedad.

Además, el temor se extiende a la posibilidad de que ese mismo mosquito pueda transmitir "fiebre amarilla'', enfermedad más virulenta y de consecuencias fatales en un mayor porcentaje.

No obstante, en la rueda de prensa, las autoridades municipales indicaron que, por el momento, no hay casos de dengue en Uruguay, "ni autóctonos ni importados''.

El dengue es una enfermedad endémica presente en más de 100 países y que puede amenazar a 2,500 millones de personas.

No existe un medicamento específico para tratar esta enfermedad, cuyos síntomas son la fiebre alta, un dolor intenso de cabeza y espalda, vómitos y erupciones en la piel, que pueden llevar a la muerte, especialmente si es de la variedad hemorrágica, al atacar órganos como el hígado, el corazón, los pulmones y el cerebro.

Los recelos de las autoridades uruguayas responden a la extensión de esa dolencia en el vecino Brasil y en Paraguay.

El gobierno uruguayo recomendó la vacunación para todos los ciudadanos que viajen a zonas de riesgo de Paraguay y Brasil.

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