América Latina

Audaz oferta de Uribe por la libertad de Ingrid

El presidente de Colombia, Alvaro Uribe
El presidente de Colombia, Alvaro Uribe AP

El clamor por la liberación de la ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt y los demás secuestrados por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) se intensificó ayer ante los rumores sobre el delicado estado de salud de la política y el anuncio del gobierno sobre su disposición de liberar a los guerrilleros presos.

El presidente Alvaro Uribe, que la noche del jueves autorizó la excarcelación de guerrilleros a cambio de secuestrados como "mecanismo expedito e inmediato para el acuerdo humanitario'', encabezó ayer la lista personalidades que demandaron la libertad inmediata de la ex candidata.

''Llamo hoy a los que tienen a Ingrid Betancourt y a los otros secuestrados a que los liberen, a que le hagan esa gran contribución al país, a que atiendan ese clamor del corazón de los colombianos'', dijo Uribe.

Los temores por la salud de Betancourt se avivaron el jueves, cuando el defensor del Pueblo, Vólmar Pérez, afirmó que su estado es "muy, muy delicado'' y añadió que su despacho tiene conocimiento de que "fue atendida en febrero pasado en algunos puestos de salud'' del selvático departamento del Guaviare, en el sureste del país.

Según el defensor del Pueblo, Betancourt, secuestrada desde febrero del 2002, está afectada de leishmaniasis y hepatitis B.

Horas después de las revelaciones de Pérez sobre la salud de Betancourt, el Alto Comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, anunció que Uribe había firmado un decreto mediante el cual el gobierno autoriza la liberación de guerrilleros a cambio de la puesta en libertad de los secuestrados.

Según Restrepo, "sólo basta'' que las FARC liberen a Betancourt y demás secuestrados, entre ellos 39 personas que mantienen en condición de canjeables, para que ‘‘un número singular o plural'' de rebeldes presos sean excarcelados.

Los guerrilleros pueden estar acusados o condenados incluso por crímenes que no sean susceptibles de amnistía o indulto, destacó Restrepo, quien advirtió que la única condición es que los beneficiados deberán comprometerse a abandonar la lucha armada.

Al llamamiento de Uribe por la liberación de Betancourt y demás cautivos se sumaron la Iglesia Católica, sectores políticos y varios gobiernos que han participado activamente en las gestiones a favor de la ex candidata presidencial.

El presidente de la Conferencia Episcopal Colombiana, Luis Augusto Castro, le pidió al jefe guerrillero Milton de Jesús Toncel, alias "Joaquín Gómez'', "que tenga en este momento esa amabilidad con Ingrid y con todos los colombianos, que sea una decisión inmediata en términos de liberarla, a ella y a todos los secuestrados''.

"Joaquín Gomez'' fue designado este mes como sucesor en la cúpula de las FARC del número dos y portavoz internacional de esa guerrilla, alias "Raúl Reyes'', muerto el pasado 1 de marzo en un bombardeo de tropas colombianas contra un campamento en territorio ecuatoriano.

El sacerdote Darío Echeverry, integrante de la Comisión Nacional de Conciliación, dijo por su parte que las FARC "no pueden dejar morir'' a Betancourt, ni a ningún rehén.

La ex congresista Gloria Polanco, también ex rehén, expresó que sentía "mucho dolor en el alma'', recordó que Betancourt es la única mujer en cautiverio del grupo de canjeables y pidió "por Dios que se compadezcan de Ingrid que está sufriendo''.

Por su parte, el ex presidente colombiano Ernesto Samper (1994-1998) dijo que hay que hallar con las FARC "un mecanismo de devolución de Ingrid''.

Samper sugirió entre ellos las gestiones del presidente venezolano Hugo Chávez, que ya han tenido éxito en dos ocasiones anteriores en las que fueron entregados seis secuestrados, entre ellos Clara Rojas y Polanco.

Los gobiernos de Francia y España consideraron como "muy positiva'' la iniciativa del gobierno de Uribe, mientras que Argentina recibió con beneplácito el anuncio.

"La decisión del gobierno colombiano de facilitar un eventual acuerdo humanitario a partir del decreto sancionado anoche constituye un paso adelante para alcanzar la liberación de los rehenes, entre ellos Ingrid Betancourt'', afirmó el canciller argentino Jorge Taiana.

El funcionario manifestó en un comunicado que "Argentina sigue con gran interés todas las iniciativas que puedan contribuir al proceso de canje humanitario y a la búsqueda de la paz en Colombia y reitera su firme vocación de colaborar en esa tarea''.

La representación en Colombia de la Federación Internacional de Comités por la Liberación de Ingrid Betancourt (FICIB), mientras tanto, celebró la "tardía pero positiva decisión'' del gobierno del presidente Uribe.

En un comunicado divulgado en Bogotá, la FICIB pidió agilizar las gestiones que faciliten la liberación de Betancourt "ante sus lamentables condiciones de salud y su inminente riesgo de muerte''.

Los comités de apoyo a Betancourt pidieron a las FARC "considerar de forma inmediata y sin mayor dilación la propuesta del Gobierno Nacional para construir rápidamente una salida efectiva al horrendo drama de Ingrid y los demás secuestrados''.

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