América Latina

El inconcluso legado político del movimiento estudiantil del 68 en México

El legado del movimiento estudiantil del 68 en México sigue siendo incierto, con una izquierda como su principal heredera que, aunque en las elecciones del 2006 logró posicionarse como la segunda fuerza del país, aún no termina de definir su estratégica política, coinciden algunos autores.

"En todas las regiones donde sopló el viento rebelde de 1968 se desvaneció por sí mismo o fue encauzado a través de medios políticos. México fue la vergonzosa excepción'', sentencia el historiador Enrique Krauze en la última edición de la revista Letras Libres.

La izquierda mexicana "es la heredera natural del 68 y, por lo tanto, la principal responsable histórica de aquel legado'' y "ha jugado un papel decisivo en la transición política de México desde 1988, cuando por primera vez llegó unida a una elección presidencial'', añade.

"Por desgracia'' sigue estancada por el conflicto entre "democracia'' y ‘‘revolución'' que "caracterizó al movimiento estudiantil del 68 y que está en las propias siglas del Partido Revolucionario Democrático'', considera Krauze.

"Por eso el legado de 1968 está inconcluso'', concluye.

Para el articulista Miguel Angel Granados Chapa, cercano a la izquierda, las transformaciones derivadas del 68 han sido "muchas'', sin embargo no incluyen "una mudanza en el sistema social y económico regido por una inequidad ofensiva y peligrosa''.

Por el contrario, propició un cambio entre "la relación de gobernantes y gobernados, que lentamente dejaron de ser súbditos para pretender comportarse como ciudadanos'', es decir una democratización con la que también coincide Krauze.

Con ellos coincide en parte también Rodolfo Echeverría, integrante de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, ex militante del Partido Comunista y del movimiento estudiantil del 68.

"Siento que la izquierda mexicana está enferma, padece una especie de esclerosis mental porque no ha desarrollado nuevos planteamientos'', comentó a la AFP.

El PRD nació en 1988 y en ese año Cuauhtémoc Cárdenas, considerado su líder ideológico hasta el momento, se postuló para la elección presidencial y, de acuerdo con varios sectores, el triunfo le fue "arrebatado'' bajo una estrategia orquestada desde el gobierno federal, del Partido Revolucionario Institucional (PRI), que duró en el poder 71 años hasta 2000.

En la presidencial de 2006, el ex alcalde de la Ciudad de México, Andrés Manuel López Obrador, perdió la elección por un estrecho margen de 0,56% de los votos.

El político izquierdista, con un amplio poder de movilización aún, sostiene que en la elección hubo "fraude'' y se resiste a reconocer como mandatario al ganador oficial, el conservador Felipe Calderón (derecha).

López Obrador, autonombrado 'presidente legítimo' del país, tampoco es reonocido por un sector legislativo del PRD, reflejo de una crisis del partido que inició a principios de 2004 con los 'videoescándalos', en los que se grabó a algunos de sus militantes recibiendo grandes partidas de dinero de manos de un empresario.

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