América Latina

Congreso hondureño aprueba controvertido proyecto de ingreso al ALBA

El Congreso aprobó el jueves la adhesión de Honduras a la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), en la primera inclusión de un país cuyo gobierno carece de afinidad ideológica con el presidente venezolano Hugo Chávez.

El proyecto fue aprobado en un solo debate pese a la abstención de los 55 miembros de la bancada del opositor Partido Nacional (derecha), gracias a los 62 votos del oficialista Partido Liberal (derecha), que ha dado un giro a la izquierda con el presidente Manuel Zelaya.

También votaron a favor los cinco diputados de Unificación Democrática (izquierda), cuatro del Partido Innovación y Unidad (socialdemócrata) y dos de la Democracia Cristiana, dijeron fuentes legislativas.

El jefe de la bancada del PN, Antonio Rivera, advirtió que la aprobación del ALBA "es una responsabilidad exclusiva del gobierno del Partido Liberal dejando claro que la bancada no puede oponerse a ninguna medida que supuestamente vaya en beneficio de los pobres''.

"Permanentemente estaremos vigilantes de que esos fondos de verdad lleguen a los más pobres. Vigilaremos también que no nos arrastren a conflictos bélicos ni a posiciones internacionales que puedan comprometer la tradición pacifista y democrática del pueblo hondureño'', subrayó Rivera.

Algunos de los diputados y empresarios habían advertido que el convenio del ALBA tiene un componente militar, en el sentido de que si hay un ataque a unos de los países miembros de parte de Estados Unidos, se defenderán en conjunto, lo que fue rechazado por los miembros del partido oficialista.

Desde la mañana del jueves se dieron cita frente al edificio del Congreso, centro de Tegucigalpa, centenares de miembros de organizaciones populares de izquierda en apoyo a la iniciativa enviada por el presidente Zelaya.

"El desarrollo de los campesinos hondureños sólo será posible con el ALBA'', decía una de las pancartas de los manifestantes, quienes también coreaban: "Aplaudan, aplaudan que Honduras al ALBA se tiene que unir''.

Por su parte, la cúpula de la empresa privada, después de una reunión celebrada el miércoles, advirtió que el Congreso no podía aprobar el proyecto "a matacaballo'', porque "es una propuesta de integración a una alianza política y militar de carácter ideológico, contraria a nuestra historia, valores y compromisos''.

Los empresarios añadieron que el ALBA "promueve el proteccionismo y la participación estatal, violando los acuerdos de comercio internacional referente a la apertura de mercados''.

Zelaya firmó el 25 de agosto la adhesión de Honduras al ALBA en una ceremonia frente a la Casa de Gobierno a la que asistieron Chávez y los mandatarios de Bolivia (Evo Morales), Nicaragua (Daniel Ortega) y el vicepresidente de Cuba (Carlos Lage).

La ceremonia, a la que asistieron miles de integrantes de agrupaciones populares y del partido de gobierno, estuvo cargada de largos discursos antiestadounidenses y contra el neoliberalismo.

A través del ALBA, Venezuela donará $30 millones para créditos a pequeños agricultores, emitirá bonos por $100 millones para programas de vivienda, dará 100 tractores y apoyará programas en salud, educación y asistencia en tecnología, sobre todo para realizar exploraciones de petróleo, entre otras formas de asistencia.

La firma de la adhesión provocó fuertes reacciones de los empresarios, pero Zelaya acusó a los privados que se le oponen de ser los culpables de la pobreza que afecta al 70 por ciento de los 7.5 millones de hondureños.

Chávez lanzó en 2004 el ALBA junto a Cuba en contraposición al Acuerdo de Libre Comercio de las América (ALCA), que promovía Estados Unidos, y luego se unieron otros países con gobiernos de izquierda.

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