América Latina

Ortega rechaza anulación de comicios

El presidente de Nicaragua Daniel Ortega "rechazó'' este viernes una iniciativa de ley que declararía nulas las elecciones municipales del 9 de noviembre, ganadas por su partido el Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN) pero desconocidas por la oposición.

Ortega reconoció la "legitimidad del proceso electoral'' mediante un decreto en el que también ‘‘rechazó de plano la iniciativa de ley de nulidad'' promovida por 41 diputados de la oposición en el congreso.

El decreto fue promulgado por Ortega ante miles de simpatizantes en el acto de celebración del triunfo de su partido en los comicios municipales, en los que conquistó 105 alcaldías, contra 37 del Partido Liberal Constitucionalista (PLC-derecha).

La anulación de los comicios que están promoviendo algunos diputados "no tiene ni pie ni cabeza (...) podrían firmar todos los diputados de la Asamblea Nacional y eso no tiene ninguna válidez'', porque el único que tiene facultad de hacerlo es el Consejo Supremo Electoral (CSE), precisó el mandatario.

La oposición anunció que la próxima semana podría debatir en el congreso la iniciativa de ley que declaría nulas las elecciones municipales en las que ha denunciado hubo fraude y robo.

"No hay más camino que hacerle caso al juez (CSE)'', dijo Ortega a los partidos de oposición, al tiempo que pidió contribuir a la paz y a la estabilidad en el país.

"Yo espero que ante este llamado todo vuelva a la normalidad. No tiene sentido continuar en este tipo de confrontación'' porque hay desafíos mayores como combatir la pobreza, erradicar el analfabetismo, garantizar la salud y la educación, apuntó.

Durante dos semanas la capital y otras ciudades fueron estremecidas por enfrentamientos entre partidarios liberales y sandinistas que dejaron un saldo de al menos 9 heridos entre manifestantes, policías y periodistas.

Ortega llamó a la oposición a aceptar la perdida electoral, lo que reconoció "no es fácil'' tras recordar sus experiencias pasadas, en que fue derrotado en tres ocasiones en 1990, 1996 y 2001.

"A mí no se me ocurrió en 1990 llamar al pueblo a insurreccionarse para anular las elecciones, pese a estar en el poder en 1990 y había compañeros que decían que no podía aceptar esos resultados porque hubo intervención extranjera'', recordó.

Al respecto, Ortega responsabilizó a la oposición por los disturbios en la capital. "Que no vengan a rasgarse las vestiduras, son ellos lo que empezaron, al siguiente día de la elección se lanzaron en manifestación y empezaron a apedrear a todo el mundo, donde veían una bandera roja y negra (sandinista) peor todavía''.

Ortega mencionó que instruyó a la policía a no usar la fuerza contra los manifestantes de uno u otro bando, porque "la policía no está para disparar contra el pueblo (...) y ya es hora de ponerle fin a esta situación de confrontación''.

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