América Latina

Calderón, dos años de guerra contra el narcotráfico

Felipe Calderón, presidente de México
Felipe Calderón, presidente de México AP

El gobierno de Felipe Calderón cumplió el lunes dos años de gestión embarcado en una guerra frontal contra el crimen organizado en México, aunque aún está lejos de controlar la escalada de violencia que ha dejado más de 4,500 asesinatos en lo que va del año.

"El primer día de gobierno [1 de diciembre del 2006] señalé que restablecer la seguridad no sería fácil, que costaría dinero, tiempo y, por desgracia, vidas humanas. Pero es una batalla que tenemos que librar y que unidos los mexicanos la vamos a ganar. Hoy lo ratifico'', dijo el domingo el mandatario.

Calderón tiene una aceptación de más de 65 por ciento entre los mexicanos, según encuestas publicadas el lunes por los principales periódicos mexicanos, pese a que también el 50 por ciento de los encuestados tiene la percepción de que los carteles del narcotráfico le están ganando la batalla al gobierno.

El mes en que el mandatario mexicano tomó posesión declaró la guerra al crimen organizado que había empezado a imponer su ley en varias ciudades del país, especialmente en la frontera norte, donde además entró en colisión con corporaciones policiacas locales.

Desde entonces, más de 36,000 militares fueron enviados a las calles con el objetivo de enfrentar a los carteles del narcotráfico, que buscan controlar las rutas de la droga hacia Estados Unidos, así como la producción y mercado en el territorio nacional.

Ahora hay "más presupuesto y más elementos de seguridad y, en términos políticos, ha sido una estrategia efectiva porque la opinión pública está volcada al tema, pero es un error porque ha costado vidas y no ha resuelto el problema'', dijo por su parte Aldo Muñoz, investigador de la Universidad Iberoamericana (UIA).

El presidente "eligió desde el principio de su gobierno el tema de la seguridad para generar opinión pública porque es un tema que da mucho espacio en los medios y por el problema de legitimidad'' que tuvo al principio de su gobierno, añadió el especialista del departamento de Ciencias Sociales y Políticas de la UIA.

Al realizar un balance de sus dos primeros años de gobierno, el mandatario dijo el domingo que en ese período ha puesto tras las rejas a 53,000 personas relacionadas con el crimen organizado.

"Ha quedado claro que el gobierno federal no ha negociado ni negociará con organización criminal alguna y que combate sin distingo a todos aquellos que atentan contra la vida, la seguridad y la paz de los ciudadanos'', sostuvo el presidente el domingo ante la cúpula política y empresarial del país.

Sin embargo, una serie de incidentes registrados en el 2008 conmocionaron a los mexicanos, como el hallazgo en septiembre de 24 personas ejecutadas en un parque nacional cercano a la capital, la decapitación de 12 hombres en agosto en Mérida y un atentado contra la población civil que dejó 8 muertos el 15 de septiembre en Morelia, entre otros.

Al menos una decena de funcionarios del más alto nivel en la Fiscalía General y en la secretaría de Seguridad Pública han sido detenidos y están bajo investigación por estar presuntamente implicados con los carteles de la droga.

En ese sentido, Muñoz consideró que los responsables de la seguridad carecen de la capacidad para enfrentar el problema, mientras que el gobierno ha invertido más en armas que en desarrollar sistemas de inteligencia, presionado por Estados Unidos.

"La falta de experiencia y la presión externa se combinan para crear una situación de ingobernabilidad'', subrayó.

Para el 2009 el panorama se complicará con una elección a las puertas que renovará la Cámara de Diputados, proceso en el que el especialista augura que el Partido Revolucionario Institucional (PRI, que gobernó entre 1929 y 2000) regresará con fuerza para desbancar al oficialista Partido Acción Nacional en varios estados del país.

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