América Latina

Presidentes latinoamericanos buscan recetas contra crisis financiera global

COSTA DO SAUIPE, BRASIL, 16 Dic 2008 -- (AFP) -- Gobernantes de 33 países de América Latina y el Caribe coincidieron este martes en Costa do Sauipe, Bahía (nordeste de Brasil), en que una integración más profunda es esencial para enfrentar la crisis financiera global, aunque las dificultades para alcanzar acuerdos en puntos concretos fueron evidentes.

El presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, dio el puntapié inicial a una maratón de cuatro cumbres, que comenzó con una reunión que inicialmente sería del Mercosur, pero que terminó ampliándose al resto de las naciones invitadas a Sauipe.

Como se esperaba, la cita tuvo desde el comienzo un especial foco de atención en el gobernante cubano, Raúl Castro, quien participa de su primer encuentro cumbre desde que asumió el poder en reemplazo de su hermano Fidel Castro en febrero de este año.

"Es muy importante para nosotros la presencia del presidente Raúl Castro en esta reunión, y espero que sea la primera de una serie de reuniones en la que esté con nosotros'', dijo Lula, lo que motivó los aplausos de los mandatarios.

Castro respondió asintiendo con la cabeza y saludando a Lula con las manos juntas.

Durante su discurso, el mandatario cubano abogó por la integración latinoamericana pero dijo que existen obstáculos para ello, en particular "los efectos de un orden económico internacional injusto y egoísta que favorece a los países desarrollados y los intereses de las grandes corporaciones transnacionales''.

"La crisis financiera y económica es su manifestación más grave y fehaciente'', añadió.

Es la primera vez que Raúl Castro -cuyo país está suspendido de la Organización de Estados Americanos (OEA), que reúne a todos los países del continente- participa de un encuentro de mandatarios latinoamericanos en calidad de presidente.

Además de ello Cuba será integrado este mismo martes al Grupo de Rio, en un hecho histórico que la isla considera una muestra del fracaso en los intentos de Washington por aislarla y una señal de la nueva situación política de América Latina, con gobiernos de izquierda.

El mandatario venezolano, Hugo Chávez, quien no participó de la apertura de los diálogos en la mañana y arribó al lugar del encuentro sobre el mediodía, se dijo "muy feliz'' por la presencia de Castro en la reunión. El encuentro muestra "que una nueva era está comenzando'', estimó.

Sin temas para acordar sobre la mesa después del fracaso de una reunión celebrada el lunes entre representantes de los países miembro en busca de un arancel externo común, esta cumbre del Mercosur se resumió a una serie de discursos de los presidentes, enfocados principalmente en la crisis financiera.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, fue uno de los más críticos, al advertir sobre la falta de agilidad de los organismos regionales de integración para enfrentar la crisis.

Correa defendió en particular la creación de un fondo de reserva y una moneda comunes, y abogó por consolidar el Banco del Sur para enfrentar la actual coyuntura.

"Si hubiéramos podido avanzar más con el Banco del Sur, estaríamos mucho más preparados para la crisis'', sostuvo Correa, en relación a la iniciativa lanzada este año por Venezuela y Argentina, que tarda en consolidarse como mecanismo financiero regional.

Además de la cumbre del Mercosur ampliada a todos los demás países invitados a Sauipe, se reúne la recientemente fundada Unasur, que aún debate cómo nombrar a su secretario general en medio de la oposición de Uruguay -uno de sus fundadores- a la designación del ex mandatario argentino Néstor Kirchner.

Por la tarde del martes comenzará, formalmente, la primera reunión América Latina-Caribe, destinada a discutir sobre integración y desarrollo, que culminará el miércoles.

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