América Latina

Sendero Luminoso amenaza con expandir su guerra

Fotografía de archivo del 16 de noviembre de 2008, de los cuerpos de tres policías que fueron asesinados en una emboscada atribuida a grupos narcoterroristas en la localidad andina de Lurichoca, en la región de Ayacucho (Perú), zona conocida por ser uno de lugares donde actúan los remanentes del grupo guerrillero Sendero Luminoso en alianza con el narcotráfico.
Fotografía de archivo del 16 de noviembre de 2008, de los cuerpos de tres policías que fueron asesinados en una emboscada atribuida a grupos narcoterroristas en la localidad andina de Lurichoca, en la región de Ayacucho (Perú), zona conocida por ser uno de lugares donde actúan los remanentes del grupo guerrillero Sendero Luminoso en alianza con el narcotráfico. EFE

Los remanentes de Sendero Luminoso amenazaron con continuar en 2009 su "guerra revolucionaria'' en la zona del Vizcatán, a unos 600 km al sur de Lima, y expandirla a otros territorios de Perú, informó el domingo el diario La República.

"En el 2009 seguiremos en el Vizcatán y la guerra revolucionaria se habrá expandido a otros lugares del país'', señala un documento suscrito por el Comité Central del Partido Comunista del Perú y que fue interceptado a finales de diciembre por los servicios de inteligencia militar.

Este texto hace un balance de la respuesta senderista a la agresiva campaña iniciada en agosto pasado por las Fuerzas Armadas en el Valle de los Ríos Apurímac y Ene (VRAE), especialmente en la zona boscosa del Vizcatán, considerado hasta hace poco bastión inexpugnable de la organización.

Los remanentes de Sendero Luminoso que desconocieron el alto al fuego ordenado por su fundador, Abimael Guzmán, en 1992, operan en las zonas cocaleras del VRAE, bajo el mando de Víctor Quispe (‘‘camarada José''), así como en el Alto Huallaga (noreste), bajo las órdenes del único líder histórico en libertad, el "camarada Artemio''.

Las autoridades peruanas consideran que estos remanentes terroristas se han aliado al narcotráfico, pero algunos expertos afirman que se han convertido en una cartel de la droga.

Según el documento difundido por La República, los dirigentes senderistas calificaron la ofensiva militar en el VRAE como un fracaso dado que las fuerzas del orden han perdido a 24 de sus efectivos y hasta el momento no se ha capturado a ningún jefe de la organización. Fuentes del Comando Especial del VRAE aseguraron a La República que el texto es "un psicosocial [cortina de humo] lanzado por los narcoterroristas desesperados por las deserciones y derrotas que están sufriendo'' como consecuencia de la ofensiva militar en la zona. Agregaron que el "camarada José'' ha puesto en circulación este balance para hacer creer a sus seguidores que no han sido golpeados por las fuerzas de seguridad, cuando en realidad un tercio de los subversivos ha abandonado la agrupación.

"De los 350 combatientes narcosenderistas solo quedarían 150 hombres divididos en varios grupos operativos y de contingencia'', dijeron a La República las fuentes castrenses que calculan que los remanentes de Sendero Luminoso han perdido por lo menos 20 hombres en el VRAE desde agosto pasado.

Asimismo, las Fuerzas Armadas afirman que han logrado cuatro objetivos desde el inicio de su ofensiva en el VRAE: cortar el abastecimiento de alimentos, frenar el apoyo de la población, evitar que los jóvenes sigan uniéndose a la organización y consolidar la presencia del Estado.

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