América Latina

Muerte, pánico y dolor tras fuerte terremoto en Costa Rica

Policías desalojan en San José (Costa Rica) a las personas de las zonas afectadas después de que un fuerte sismo de 6,2 grados en la escala abierta de Richter sacudió hoy, 8 de enero de 2009, al país y provocó daños en edificios tanto de la capital como de Alajuela, en el centro, pero no se registraron personas heridas.
Policías desalojan en San José (Costa Rica) a las personas de las zonas afectadas después de que un fuerte sismo de 6,2 grados en la escala abierta de Richter sacudió hoy, 8 de enero de 2009, al país y provocó daños en edificios tanto de la capital como de Alajuela, en el centro, pero no se registraron personas heridas.

SAN JOSE, 8 Ene 2009 -- (AFP) -- Cuatro personas murieron en un terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter que sacudió el jueves el centro de Costa Rica, causando numerosos heridos y cuantiosos daños en infraestructura y viviendas, mientras que socorristas trataban de rescatar a cientos de personas que quedaron aisladas.

"Desconocemos aún la evaluación final de los daños, pero lamentablemente sabemos ya del fallecimiento de dos niñas como consecuencia del sismo y de una persona adulta'', dijo el presidente Oscar Arias, en una conferencia de prensa con el jefe de la Comisión Nacional de Emergencias (CNE), Daniel Gallardo.

"Hoy es un día de luto para Costa Rica'', agregó el mandatario.

El epicentro del sismo, que se registró a las 13H19 locales (19H19 GMT), se situó en las cercanías del volcán Poás, al noreste de San José, uno de los mayores atractivos turísticos de Costa Rica.

Dos hermanas, de 7 y 11 años, murieron aplastadas por un desprendimiento de tierra en la carretera que lleva al pueblo Dulce Nombre de Poás, ubicado en el epicentro del sismo, situado a unos 40 kilómetros de San José.

Una mujer falleció por infarto cardiaco en Moravia, un suburbio de San José, mientras que la cuarta víctima (no incluida en el balance oficial), fue una niña de 12 años que murió aplastada al derrumbarse su casa en Fraijanes, cerca del volcán Poás, dijeron los medios locales.

La CNE decretó la alerta roja en la gran área metropolitana que comprende las provincias de San José, Cartago, Alajuela y Heredia, donde "se reportan unas 42 comunidades con daños, 208 personas con algún tipo de afectación, daños en la infraestructura eléctrica y unos 300 turistas aislados en un hotel'', según el último balance de la CNE.

El sismo se sintió en todo el país, informó el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica, así como en el sur y centro de Nicaragua, según el servicio geológico de ese país.

Además de cortes de electricidad y el colapso de las líneas de teléfonos celulares, se reportaron daños de diferente consideración en edificios y viviendas.

Al menos 600 personas, entre ellas 300 turistas extranjeros en un hotel de lujo, continuaban aisladas la noche del jueves en poblaciones aledañas al epicentro, debido a cortes en la ruta causados por derrumbes.

La ministra de Transporte, Karla González, aseguró que el gobierno ha contratado la mayoría de los helicópteros privados del país --que no tiene Ejército ni Fuerza Aérea-- para auxiliar las poblaciones aisladas.

Sin embargo, el exceso de nubosidad en esta zona montañosa hacía difícil la movilización de estas naves, admitió.

Durante el sismo, los edificios públicos fueron evacuados, mientras la gente se precipitaba a la calle, presa del pánico ante lo que se considera uno de los movimientos telúricos más fuertes que se recuerdan en el país.

Las autoridades advirtieron a los conductores del peligro de derrumbes sobre los caminos montañosos, cuando se han registrado casi mil réplicas, algunas de las cuales siguen causando pánico entre la población.

El aeropuerto internacional Juan Santamaría suspendió temporalmente todos sus vuelos por precaución.

En la céntrica Plaza de la Cultura, en la capital costarricense, "la gente salió corriendo para todos lados'', declaró a la AFP Carlos Sandí, quien caminaba por el lugar en el momento del fuerte terremoto.

Cuando llevaba unos 20 segundos y parecía que iba a terminar el sismo, vino un intenso remezón que llevó a mucha gente a salir a la calle para protegerse.

El agua de las piscinas se movió tanto que llegaron a desbordarse en algunos lugares, según testigos que dijeron que en 30 años no habían visto "nada igual''.

El miércoles se registró otro sismo de 4 grados en la escala de Richter con epicentro también cerca del volcán Poás, sin que se reportaran daños ni víctimas.

En Costa Rica, donde hubo varios terremotos en el pasado, se registraron durante 2008 más de 4.700 sismos, de los cuales apenas 60 fueron sentidos por la población, según informes del Observatorio.

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