América Latina

Tragedia aérea deja 24 muertos en Brasil

Miembros del cuerpo de bomberos trabajan este 7 de febrero 2009 en el rescate de las víctimas de un avión que cayó a un río de la Amazonía brasileña y dejó 24 muertos, veinte de ellos de una misma familia, y cuatro supervivientes. El aparato, un turbohélice EMB 110 Bandeirante de la empresa Manaos Aerotaxi, cayó en la tarde de ayer al río Manacupurú, afluente del Amazonas, cuando hacía un vuelo fletado con 26 pasajeros y dos tripulantes entre el municipio de Coari y Manaos (Brasil).
Miembros del cuerpo de bomberos trabajan este 7 de febrero 2009 en el rescate de las víctimas de un avión que cayó a un río de la Amazonía brasileña y dejó 24 muertos, veinte de ellos de una misma familia, y cuatro supervivientes. El aparato, un turbohélice EMB 110 Bandeirante de la empresa Manaos Aerotaxi, cayó en la tarde de ayer al río Manacupurú, afluente del Amazonas, cuando hacía un vuelo fletado con 26 pasajeros y dos tripulantes entre el municipio de Coari y Manaos (Brasil). EFE

Las autoridades brasileñas dieron el domingo por terminada la búsqueda de las víctimas de un avión que cayó el sábado a un río de la Amazonia y dejó 24 muertos, veinte de ellos de una misma familia, y cuatro supervivientes.

El aparato, un turbohélice EMB 110 Bandeirante de la empresa Manaos Aerotaxi, cayó en la tarde del domingo al río Manacapuru, afluente del Amazonas, cuando hacía un vuelo fletado con 26 pasajeros y dos tripulantes entre el municipio de Coari y Manaos, la capital regional.

El rescate de los 24 cadáveres se completó en la mañana del domingo, pero la búsqueda se prolongó por unas horas más porque un campesino dijo que cuando los cuatro supervivientes salieron del avión vio el cadáver de una mujer flotando en el río, según declaró el portavoz de Aeronáutica, teniente coronel Henri Munhoz, al canal de noticias Globonews.

Después del mediodía local, el cuerpo de bomberos anunció el fin de la operación de rescate y descartó que las aguas del río hayan arrastrado a una víctima de la tragedia, pues todas quedaron atrapadas en el fuselaje, entre ellos siete niños.

Según familiares de las víctimas, en la lista oficial de fallecidos figuran 20 parientes directos o indirectos de un empresario llamado Omar Melo, que habían viajado a Manaos para celebrarle el cumpleaños.

Las autoridades temen que, además de las malas condiciones meteorológicas, en el accidente haya influido un inusual exceso de pasajeros, pues la empresa afirmó inicialmente que el avión llevaba 20 personas, ocho menos que las que estaban a bordo.

"Hubo algún exceso porque la empresa declaró 20 pasajeros y había 28 en el vuelo'', declaró a periodistas el coronel Roberto Rocha, de la Defensa Civil.

La empresa propietaria de la aeronave señaló que algunos pasajeros llevaban niños de brazos que no habían sido contabilizados en la lista de viajeros.

En un comunicado emitido posteriormente, Manaos Aerotaxi lamentó el accidente, que dijo que ocurrió "por razones todavía desconocidas'', y señaló que cuatro personas fueron rescatadas con vida, pero no dio ninguna cifra de muertos ni del total de ocupantes de la aeronave.

Los EMB 110 Bandeirante, fabricados por la brasileña Embraer, generalmente son diseñados para transportar entre 15 y 21 pasajeros.

La lista de fallecidos fue divulgada después por el Instituto de Medicina Legal de Manaos, que envió 22 de los cadáveres a Coari para ser entregados a sus familiares.

Entre las víctimas está también la secretaria de salud de Coari, Joelma Gomes de Aguiar, así como el piloto, César Leonel Grieger, y el copiloto, Danilson da Silva.

Según explicaron autoridades aeronáuticas, el piloto del turbohélice se comunicó con la torre de control del aeropuerto de Manaos para informar que afrontaba una fuerte lluvia y un problema técnico y que intentaría un aterrizaje en la zona.

Minutos después de esa comunicación, los controladores perdieron contacto con la aeronave cuyo piloto trató de aterrizar en una pista abandonada perteneciente al municipio de Manacapuru, distante 80 kilómetros de Manaos.

Sin embargo, el aparato cayó al río, de donde los primeros socorristas en llegar rescataron con vida a Ana Lúcia Reis, de 43 años; Brenda Dias Moraes, de 21; Eric Evangelista da Costa, de 23, e Ian da Costa Liberal, de 9 años.

Todos los supervivientes viajaban en la parte trasera del avión, dijeron los socorristas del cuerpo de bomberos y de la Defensa Civil.

Dias Moraes relató a medios locales que cuando el avión cayó al agua consiguió abrir la puerta trasera y salir con las otras tres personas que sobrevivieron, antes de que se hundiera.

Una de las supervivientes explicó a las autoridades que uno de los motores falló en pleno vuelo, por lo que el piloto intentó el aterrizaje de emergencia.

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