América Latina

FARC dinamita tramo de carretera Panamericana en Colombia

Las FARC también se defienden de las acusaciones de maltratos a sus  rehenes, 
argumentando que han tenido que encadenarlos porque "en las  condiciones de una 
guerrilla móvil, que lucha en la selva, que no posee  estructuras carcelarias y en medio 
del asedio permanente, no existe otro medio  que garantice su argumento''.
Las FARC también se defienden de las acusaciones de maltratos a sus rehenes, argumentando que han tenido que encadenarlos porque "en las condiciones de una guerrilla móvil, que lucha en la selva, que no posee estructuras carcelarias y en medio del asedio permanente, no existe otro medio que garantice su argumento''.

Las FARC detonaron hoy una potente carga de explosivos en la vía Panamericana, que une a Colombia con Ecuador, y obligaron a restringir el tráfico por esa carretera, informaron fuentes oficiales.

El secretario de gobierno de la localidad de Toribio (suroeste), Diego Daza, donde se presentó la explosión, aseguró que la bomba dejó un cráter de más de 20 metros de diámetro en la carretera.

La carga estaba compuesta por más de 100 kilos de explosivos que estallaron en la madrugada en un paraje de esa localidad del departamento de Cauca.

El funcionario indicó que se están tomando medidas para responder "efectivamente'' ante la incursión de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y se incrementó la presencia de militares y policías en la Panamericana.

''Fue una explosión muy dura, parecía un terremoto porque las casas quedaron temblando'', indicó a los periodistas uno de los pobladores de la zona, quien precisó que las viviendas no sufrieron daños porque se encuentran retiradas de la carretera.

El tráfico quedó restringido a un solo carril mientras dure la reparación de la vía, la cual tardará al menos dos semanas, precisaron las fuentes.

En otra acción las FARC decretaron además en una amplia región de otros dos departamentos, Meta y Caquetá (ambos al sur), un "paro armado'', con el que prohibieron el desplazamiento de vehículos por carreteras y restringieron la movilidad de las personas durante la noche.

Los guerrilleros quemaron vehículos de transporte público y mataron a un taxista que se negó a acatar una orden para detenerse, mientras que las autoridades temen el desabastecimiento de alimentos.

Por otro lado, un policía murió y otras dos personas resultaron heridas ayer en un ataque de la guerrilla del grupo insurgente en la cabecera municipal de Toribío (suroeste). EFE

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