América Latina

Fallo en juicio a Fujimori se dictará el 7 de abril

Fotografía cedida por Poder Judicial que muestra al ex presidente peruano Alberto Fujimori (d) saluda a sus hijos Keiko (c) y Kenyi (i) hoy, 3 de abril de 2009, en la última sesión del juicio en su contra, en la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la policía (Diroes), en la periferia este de Lima, Perú.
Fotografía cedida por Poder Judicial que muestra al ex presidente peruano Alberto Fujimori (d) saluda a sus hijos Keiko (c) y Kenyi (i) hoy, 3 de abril de 2009, en la última sesión del juicio en su contra, en la sede de la Dirección de Operaciones Especiales de la policía (Diroes), en la periferia este de Lima, Perú.

El fallo en el juicio por violación de derechos humanos contra Alberto Fujimori será dictado el próximo martes, tras la última intervención este viernes del ex presidente, que en su defensa señaló que la fiscalía no aportó ni siquiera una prueba en su contra.

"El tribunal anuncia que la fecha de expedición de la sentencia es el día martes 7 de abril'', anunció el juez César San Martín, presidente del tribunal quien dirigió el proceso a lo largo de 160 audiencias en quince meses.

"La decisión se tomará "con absoluto apego a la ley, sin presiones'' dijo San Martín.

"Nadie nos ha presionado y no permitimos que nadie lo haga, y vamos a dictar la sentencia que creemos que es justa, guste a quien le guste, pese a quien le pese'', agregó el magistrado apenas unos segundos después de que Fujimori acabara una arenga que se extendió por casi tres horas.

Fujimori, de 70 años, dijo en su alegato que la Fiscalía nunca pudo probar que él fuera el autor intelectual de las matanzas en el vecindario limeño de Barrios Altos, en 1991 -que dejó 15 muertos- y de la Universidad La Cantuta, en 1992, que dejó 10 muertos, motivo de la acusación.

Conocida la fecha de lectura de la sentencia, la congresista Keiko Fujimori -hija del procesado quien la considera su heredera política- expresó que los miembros del tribunal "sólo van a tener un día de debate y reflexión, el lunes 6, y eso me causa cierta preocupación''.

Fujimori centró su defensa en que que las acusaciones en su contra surgen del "odio y la venganza'', descargando su artillería sobre los fiscales José Peláez, titular, y Avelino Guillén, fiscal adjunto, a quienes acusó de "mala fe''.

El ex mandatario indicó que la Fiscalía montó "un tinglado jurídico a lo Frankenstein'' donde "no muestra ni una prueba ni un indicio de mi involucramiento en estos hechos''.

"Son sólo chismes y rumores, planes sin firma, dichos de testigos que están vivos y sin embargo no fueron citados por la Fiscalía, pruebas fabricadas para el proceso con videos de periodistas antifujimoristas. A partir de un pedazo de hielo han deducido un iceberg, a partir de una reunión una sociedad criminal'', señaló el ex presidente.

Subrayó que los crímenes de Barrios Altos y La Cantuta fueron una excepción en su política de pacificación, "como un quiste que aparece en cualquier organismo sano''.

Fujimori ejerció su defensa en dos sesiones en que con un tono de voz in crescendo ejerció su defensa con un rostro donde no se reflejaban los males que lo aquejaron durante el proceso, como el cáncer que le extirparon a la lengua o el quiste benigno que posee en el páncreas.

Su alegato generó duras críticas entre los abogados que representan a los familiares de víctimas.

"Ese es el discurso de una persona que se sabe derrotada en un proceso penal, es el discurso de un condenado'', dijo indignado el letrado Ronald Gamarra, de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos.

Su colega Carlos Rivera estimó que el ex mandatario "está absolutamente convencido de que va a ser condenado y por eso se dedica a atacar y tratar de ridiculizar a los fiscales.

El futuro de Fujimori está en manos del juez San Martín y de los vocales Hugo Príncipe y Víctor Prado, un tribunal que ha sido calificado tanto por los acusadores como por la defensa como idóneo y probo.

Ante la casi segura posibilidad de apelación de uno u otro lado, el Poder Judicial designó el 6 de enero a cinco magistrados supremos -presididos por el juez Duberlí Rodríguez- para revisar la eventual apelación.

Durante el proceso que este viernes cumplió 160 audiencias desfilaron 82 testigos, aparte de peritos llamados por ambas partes, en un juicio calificado de histórico porque es la primera vez en Perú que un jefe de Estado es juzgado por violaciones a los derechos humanos en su propio país.

A lo largo del proceso, los miembros de fujimorismo han intentado movilizaciones populares en favor del acusado pero con poco éxito.

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