América Latina

Indígenas reivindican su fuerza política en cumbre continental

Ceremonia de inauguración de la IV Cumbre Indígena Continental, hoy, 29 de mayo de 2009, en Puno (Perú), que tratará sobre los problemas comunes a los aborígenes de toda América como la violación de sus Derechos Humanos, la pérdia de indentidad y el destierro. Más de 400 etnias se reunirán en el evento. EFE/Charlie Jara
Ceremonia de inauguración de la IV Cumbre Indígena Continental, hoy, 29 de mayo de 2009, en Puno (Perú), que tratará sobre los problemas comunes a los aborígenes de toda América como la violación de sus Derechos Humanos, la pérdia de indentidad y el destierro. Más de 400 etnias se reunirán en el evento. EFE/Charlie Jara

En un ambiente que junta a decenas de comunidades y lenguas nativas, unos 5,000 indígenas de América abrieron este viernes una cumbre continental al borde del sagrado Lago Titicaca, entre Perú y Bolivia, para mostrar su vigencia política y decir "no somos invisibles y exigimos respeto a nuestra cultura''.

Nativos procedentes de las tres Américas, desde Estados Unidos hasta la Patagonia, están congregados en esta ciudad del sudeste de Perú, a 3,800 metros sobre el nivel del mar, para avanzar en propuestas en defensa de su forma de vida y del medio ambiente en la IV Cumbre Continental de Pueblos y Nacionalidades Indígenas.

"Nosotros no somos el folclore de la democracia. Nosotros somos actores políticos y como actores políticos estamos viendo que el pensamiento occidental actual, el Estado capitalista, nos ha llevado a la hecatombe en el mundo'', dijo uno de los más importantes líderes indígenas en Perú, Miguel Palacín, resumiendo la filosofía del encuentro.

"Nosotros decimos que hay que detener esta forma y buscar otra forma de hacer desarrollo, no destruyendo la naturaleza; esa es nuestra misión'', agregó.

La inauguración estuvo cargada de espiritualidad y comenzó antes del amanecer con un ceremonial indígena en la plaza principal de la ciudad. Luego se trasladó a orillas del Titicaca, el lago navegable más alto del mundo, donde se abrió oficialmente la reunión.

Los líderes nativos, entre hombres y mujeres, con sus vestimentas típicas, como mantas coloridas, trajes bordados a mano, collares de semillas, sombreros emplumados, varas y bastones que simbolizan su autoridad, trajeron a la memoria antiguas leyendas y rindieron homenaje a la 'Pacha Mama' o madre tierra.

En la primera actividad en el centro de la ciudad y bajo un intenso frío de tres grados bajo cero, se rememoró un antiguo rito en que un nativo vestido como un inca y acompañado de una joven con indumentaria de princesa pidieron a los indígenas preservar sus tradiciones y su cosmovisión.

La pareja representa a Manco Cápac y Mama Ocllo, los fundadores del mítico imperio del Tahuantinsuyo, que se extendía desde el sur de Chile hasta la actual Panamá, y que tenía como eje al Cusco, supuestamente el ombligo del mundo en su visión.

En sus distintas lenguas, nativos aymaras, quechuas, mapuches, estadounidenses de la etnia shoshoni, así como de América Central y toda Sudamérica se pronunciaron sobre los peligros que se ciernen sobre su derecho a la supervivencia.

Un sacerdote inca lanzó granos de maíz sobre una mesa junto a hojas de coca y ensayó una "lectura espiritual'' sobre el futuro de la nación india en América.

En un tono solemne avizoró dificultades y escollos, pero advirtió que el "buen vivir'' que ellos reclaman sólo podrá ser consecuencia de una alianza india desde el norte al surde las Américas.

La cumbre indígena se prolongará hasta el domingo y en ella los delegados conformarán diversas mesas de trabajo en que analizarán sus problemas y buscarán abrir espacios que siempre les fueron negados.

La indígena colombiana Aída Quilcué, de la región colombiana del Cauca, dijo que América está con "dolores de parto libertario'' hacia una nueva realidad social, a la vez que criticó duramente al modelo económico neoliberal al que acusó del "saqueo de nuestras riquezas''.

Larson Bill, de la comunidad shoshoni, en el estado de Nevada, en Estados Unidos, reclamó poner fin a la situación en que los indios americanos "son forzados a dejar sus tierras y a vivir bajo un modelo impuesto ajeno a sus tradiciones''.

La cumbre se celebra mientras comunidades indígenas de la región amazónica peruana se mantienen en huelga indefinida desde hace un mes debido a que el Estado quiere explotar recursos mineros, forestales y petroleros en tierras comunales indígenas sin consultar a los propios nativos.

Las Naciones Unidas calculan que en América Latina hay 40 millones de indígenas, un 10% de su población.

  Comentarios