América Latina

Mar agitado dificulta búsqueda de restos de avión de Air France

Fotografía cedida por el Ministerio de Defensa de Brasil hoy, 3 de junio de 2009, en la que se observa el interior del avión militar utilizado en las operaciones de búsqueda del avión de Air France desaparecido desde la madrugada del lunes en el océano Atlántico. La Fuerza Aérea brasileña encontró este miércoles nuevos restos que pueden pertenecer al avión, entre los cuales hay una pieza de unos siete metros que sería parte del fuselaje, informaron fuentes oficiales.
Fotografía cedida por el Ministerio de Defensa de Brasil hoy, 3 de junio de 2009, en la que se observa el interior del avión militar utilizado en las operaciones de búsqueda del avión de Air France desaparecido desde la madrugada del lunes en el océano Atlántico. La Fuerza Aérea brasileña encontró este miércoles nuevos restos que pueden pertenecer al avión, entre los cuales hay una pieza de unos siete metros que sería parte del fuselaje, informaron fuentes oficiales. EFE

Aviones militares y buques hallaron nuevos restos del avión de Air France el miércoles, pero el mar agitado y los fuertes vientos dificultaban las tareas y demoraban el arribo de sumergibles de aguas profundas, indispensables para la búsqueda de las cajas negras.

Barcos socorristas de diversas naciones navegaban hacia el lugar donde se divisaron escombros flotando en el agua, entre ellos un trozo de avión de siete metros (23 pies), y una mancha de aceite de 20 kilómetros (12 millas) que pilotos brasileños avistaron desde el aire.

No se han encontrado señales de vida del avión que transportaba a 228 personas de Río de Janeiro a París, dijo el coronel de la fuerza aérea Jorge Amaral.

Una portavoz de la marina brasileña dijo que una patrullera estaba cerca del área de los escombros después de navegar dos días en medio de tormentas para llegar al lugar, pero aún no inició la recuperación de restos. Se prevé la llegada de una fragata de la marina al anochecer, dijo la vocera, que pidió no ser identificada en cumplimiento de las normas.

El vuelo 447 desapareció minutos después de penetrar en un frente de tormenta sumamente peligroso el domingo por la noche, pero se desconoce qué causó la falla de sus sistemas eléctricos y la presión de la cabina. Los grabadores de información --las llamadas "cajas negras''-- estarían a miles de metros bajo la superficie del mar.

Si no se las puede recuperar, los investigadores deberán recurrir a los registros de mantenimiento y a una serie de mensajes emitidos desde el avión momentos antes de su desaparición.

Las autoridades francesas y brasileñas ya habían dado a conocer algunos detalles de los mensajes, pero el diario brasileño O Estado de S. Paulo publicó una cronología más completa, atribuida a una fuente anónima de Air France, la cual fue confirmada a The Associated Press por un funcionario de la industria de aviación allegado a la investigación.

La andanada de mensajes automáticos enviada desde la aeronave antes de su desaparición sugiere que éste se hizo pedazos a miles de metros de altura cuando atravesaba una tormenta violenta, indicó el funcionario, el cual pidió guardar el anonimato porque no está autorizado a revelar detalles de la pesquisa.

Según el informe, el piloto envió una señal manual a las 11 de la noche hora local para indicar que atravesaba una zona de "CB'', nubes negras cúmulonimbus cargadas de electricidad con vientos fuertes y rayos. Datos satelitales indican que los nubarrones proyectaban vientos de 160 kph (100 mph) directamente en la ruta del avión a esa hora.

Diez minutos después, el avión emitió una serie de mensajes automáticos, indicando que el piloto automático estaba desconectado, el control electrónico de los mandos de vuelo había pasado a una fuente de energía alternativa y los controles necesarios para la estabilidad del avión estaban dañados. Una alarma indicó el deterioro de los sistemas de vuelo, dice el informe.

Tres minutos más tarde, otros mensajes automáticos indicaron la falla de dos sistemas fundamentales usados para vigilar la velocidad, altura y dirección. Entonces sobrevino la falla de sistemas eléctricos que controlan la computadora principal de vuelo y los frenos aerodinámicos.

El último mensaje automático, a las 11:14 de la noche, indicó una súbita despresurización y una falla eléctrica general, sucesos catastróficos en el avión que al parecer ya se precipitaba al mar.

"Claramente esto parece la historia de un aeronave que se hace pedazos'', dijo el funcionario de aviación a la AP. "No sabemos con exactitud por qué sucedio, pero eso es lo que la investigación mostrará''.

El portavoz de Air France, Nicolas Petteau, señaló que todas las preguntas iban a ser respondidas por la agencia francesa de investigación de accidentes aéreos, pero el vocero de la BEA, Martine Del Bono, indicó que la agencia no iba a dar declaraciones.

El ministro brasileño de Defensa, Nelson Jobim, dijo que ‘‘Francia realiza la investigación, la responsabilidad de Brasil es encontrar y recoger los restos''.

La defensa francesa y el Pentágono han dicho que no hubo señales de un acto terrorista y Jobim sostuvo que "ni siquiera se ha tenido en cuenta esa posibilidad''.

Especialistas en aviación han dicho que las tormentas eléctricas, los rayos o una combinación catastrófica de factores pudieron haber destrozado el avión. Y si bien los mensajes reproducidos por el periódico paulista no indican por qué cayó el avión, sí sugieren que se hizo pedazos en el aire, dijo Bill Voss, presidente de la Fundación de Seguridad en Vuelo en Alexandria, Virginia.

"Nos cuentan la historia de la caída. No explican cuál fue la causa de la caída'', dijo Voss. "Son los segundos en que se perdió el control y el avión empezó a hacerse pedazos en el aire''.

Los nuevos restos aparecieron unos 90 kilómetros (55 millas) al sur del campo principal de escombros. También se divisó una decena de objetos metálicos y una mancha de aceite. El lugar corresponde a la dirección de las corrientes en ese lugar del Atlántico, según los expertos.

Se prevé que las tareas de recuperación serán sumamente arduas. Está comenzando la temporada de tormentas y el fondo del mar se encuentra a unos 7.000 (22.950 pies) metros de profundidad.

Cuatro buques y un cisterna navegaban hacia el lugar, pero Brasil carece de equipos para recorrer el fondo del mar, dijo una vocera de la armada brasileña. Brasil encabezaba la búsqueda de restos, mientras Francia se hacía cargo de la investigación del accidente.

"El mar está agitado y demora el arribo de nuestras naves, dijo la vocera, bajo la condición reglamentaria de anonimato. "Hemos enviado cuatro buzos, pero no llegarán antes del jueves al mediodía''.

Centenares de familiares lloraban la pérdida de sus seres queridos, entre quienes había pasajeros de vacaciones, en viaje de negocios y un niño de 11 años que viajaba solo de regreso a Inglaterra.

Brasil guardará tres días de luto nacional y el presidente francés Nicolas Sarkozy participó con los familiares en un servicio religioso el miércoles en la catedral de Notre Dame en París.

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