América Latina

Arrestan a supuestos asesinos de abogado que denunció a Colom por video

Cuatro meses después que el asesinato de un conocido abogado provocara una crisis política en Guatemala por una videocinta dada a conocer póstumamente - donde el propio asesinado acusaba al Presidente y a la primera dama de haber ordenado su asesinato-, 10 hombres fueron detenidos y acusados del crimen.

Las autoridades arrestaron a una pandilla de sospechosos de ser asesinos a sueldo que según dijeron cumplieron con las órdenes de los que planearon el asesinato.

El abogado, Rodrigo Rosenberg, fue ultimado a balazos mientras montaba en bicicleta por un elegante barrio de la capital el Día de las Madres. Días antes, Rosenberg grabó un video que empezaba diciendo ``si ustedes están viendo este video, es porque he sido asesinado por el Presidente''.

La Comisión en Contra de la Impunidad en Guatemala (CICIG), un grupo de investigaciones respaldado por las Naciones Unidas, anunció los arrestos el pasado 11 de septiembre, exactamente cuatro meses después del crimen. El presidente de Guatemala, Alvaro Colom, quien ha negado tener nada que ver en el asesinato, declaró que ``la verdad y la justicia prevalecerán''.

Sin embargo, en lugar de ser un paso de avance para solucionar el crimen que ha paralizado al país durante semanas, los analistas dicen que la noticia de los arrestos sirven como un recordatorio de que el crimen organizado y los militares siguen siendo aliados en Guatemala.

Seis de los 10 sospechosos son policías o ex policías, entre ellos el presunto jefe de la pandilla, William Gilberto Santos Divas, antiguo agente de la Policía Nacional conocido como ``El Comisario''. Otro de los acusados, Edwin Idelmo López, fue un especialista militar hasta el 2005, según las autoridades.

``El hecho de que antiguos miembros del ejército y de la policía estén acusados de estar envueltos en el asesinato no es una sorpresa. Lo único que hace es confirmar lo que todos los guatemaltecos saben: la policía y los militares en Guatemala todavía continúan muy ligados con el crimen organizado'', dijo Anita Isaacs, del Haverford College, en Pennsylvania, que investiga la democracia en Guatemala.

A pesar de tener una de las tasas de asesinato más altas de todo el continente americano, el año pasado Guatemala llevó a los tribunales a menos de 2% de los crímenes cometidos, de acuerdo con las Naciones Unidas, lo que hace que las pandillas criminales le teman poco a las autoridades.

Los presuntos asesinos de Rosenberg operaban bajo el mismo sentido de impunidad, pero ello podría ser su propia caída.

Los investigadores dijeron que los asesinos dejaron un gran rastro de pruebas detrás: un Mazda capturado por las cámaras de seguridad dejando el lugar donde se cometió el crimen es propiedad de Gilberto, el jefe del grupo. Por otra parte, registros de las llamadas de Gilberto desde su teléfono celular han llevado a las autoridades hasta otros sospechoso. Y el día del asesinato, los presuntos pistoleros intercambiaron unas 12,000 llamadas desde celulares, dijeron los investigadores.

El asesinato de Rosenberg recuerda las tácticas que las fuerzas estatatales utilizaron durante la brutal guerra civil de Guatemala. Los militares, la policía y los paramilitares fueron responsables de más de 90 por ciento de los 200,000 asesinatos y desapariciones durante el trágico conflicto, según un informe de la Comisión de la Verdad de la Iglesia Católica. Dos días después de presentar el reporte en 1998, el obispo Juan Gerardi fue asesinado en el garaje de su parroquia. Tres oficiales del ejército fueron acusados y hallados culpables del crimen.

``Son los mismos actores. Nada ha cambiado'', dijo Karla Campos, del Grupo Apoyo Mutuo, una organización de derechos humanos de Guatemala.

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