América Latina

Bahamas sobrevive financieramente con créditos modestos

Mientras Jamaica y otros países caribeños faltos de efectivo acuden al Fondo Monetario Internacional en busca de asistencia a raíz de la crisis mundial, las Bahamas no será uno de ellos, dijo el primer ministro bahameño Hubert Ingraham.

"A lo largo de los años hemos sido muy cuidados en no tomar muchos préstamos'', dijo Ingraham durante una presentación en la Conferencia de las Américas en el Hotel Biltmore de Coral Gables. "Incluso en la situación actual, aunque hemos tenido que aumentar el gasto ante la reducción de los ingresos, tenemos cuidado en mantener la deuda en una proporción del Producto Interno Bruto que no afecte nuestra capacidad de responder con rapidez a los cambios en las fortunas económicas globales''.

Ingraham dijo que las Bahamas ha encontrado formas de aliviar el sufrimiento de los más vulnerables y hasta el momento esa estrategia parece funcionar.

"Aunque la economía sigue bajo una fuerte presión'', dijo, "se mantiene a flote. Quizás una de las lecciones más importantes que nosotros y todos los países en desarrollo podemos aprender de esta crisis es la importancia de mantener la disciplina fiscal''.

Sin embargo, el hecho que varios países caribeños hayan tenido que acudir a instituciones de préstamos es una señal de cómo la recesión ha hecho recordar dolorosamente a las pequeñas islas estado en desarrollo "el grado de dependencia de escasez de opciones an enfrentar una crisis económica seria''.

"Ante el aumento del desempleo, la desaceleración del crédito al sector privado y la reducción de las inversiones extranjeras, los políticos en una economia pequeña pero abierta tienen muy poco espacio para maniobrar'', agregó.

Sin embargo, no hay duda de que la crisis financiera global ha golpeado a las Bahamas, un país de 350,000 habitantes con el tercer ingreso per cápita después de Estados Unidos y Canadá. Las inversiones han bajado, el turismo ha bajado y los ingresos del gobierno han declinado.

"Al mismo tiempo, la demanda de servicios sociales ha aumentado sustancialmente, la deuda nacional ha crecido como porcentaje del PIB y se ha dificultado o encarecido el acceso a los mercados de crédito'', dijo Ingraham, señalando que antes de la crisis las perspectivas del país eran "prometedoras''.

"Nunca antes una crisis ha tenido un impacto tan amplio'', aseveró Ingraham. "La crisis demuestra de manera inequívoca la profunda influencia de la economía de Estados Unidos sobre el resto del mundo. Durante casi dos años hemos sufrido una crisis de vivienda, una crisis de combustible, una crisis de alimentos y una crisis financiera'', dijo.

Ante la nueva realidad económica, Ingraham dijo que el futuro de los países en desarrollo dependerá de cómo respondan los gobiernos y que deben aprovechar las lecciones de la crisis en curso.

Entre ellas:

* No culpar de la situación a la parte equivocada.

* Encontrar mejores formas de evaluar y responder a los riesgos sistémicos en la arquitectura financiera mundial, formas que sean equitativas y tomen en cuenta a todas las economías.

* Coordinar mejor los recursos mundiales para sacarles el mejor provecho. Esto es especialmente cierto en relación con los recursos canalizados por las instituciones multilaterales de crédito. "Hay que aceptar que el gobierno debe tomar medidas rápidas para implementar medidas anticíclicas, y para ello debe estar en posición de acceder al mercado internacional'', explicó. "No hay otro camino disponible para países como las Bahamas, y esa es la lección que debemos sacar de esta crisis económica mundial''.

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