América Latina

Transfieren a jefes narcos de Rio tras violenta semana con 41 muertos

La policía toma posiciones durante una operación en busca de narcos y armas en Vila Cruzeiro, un barrio marginal de Rio de Janeiro, el 23 de octubre.
La policía toma posiciones durante una operación en busca de narcos y armas en Vila Cruzeiro, un barrio marginal de Rio de Janeiro, el 23 de octubre. AP

Las autoridades de Rio de Janeiro trasladaron el sábado a diez grandes capos del narcotráfico a una cárcel de alta seguridad para poner fin a la violencia que en la última semana dejó 41 muertos, informaron la secretaría de Seguridad Pública y la Policía Militar.

"La criminalidad tiene que saber que estamos actuando y que no habrá tregua de nuestra parte'', advirtió el gobernador de Rio de Janeiro, Sergio cabral.

La transferencia fue realizada a primera hora del sábado, confirmó a la AFP una portavoz de prensa de la secretaría, el mismo día en que se cumple una semana del inicio de los ataques.

Los crudos enfrentamientos en estos siete días se saldaron con la muerte de 41 personas, de los cuales 35 supuestos delincuentes, 3 policías abatidos en un helicóptero y 3 inocentes alcanzados por los disparos; fueron detenidas 58 personas, y decomisadas 40 armas y 5 granadas, informó la policía a la AFP.

Los diez líderes del narcotráfico, que estaban en presidios locales, fueron transferidos a la aislada cárcel de Campo Grande (suroeste), la de máxima seguridad del país, donde ya se encuentra Luis Fernando da Costa, "Fernandinho Beira-Mar'', considerado el más peligroso jefe narco de Rio de Janeiro.

Organizaciones de presos controlan desde las cárceles la criminalidad y por eso fue inaugurado ese presidio de Campo Grande, en 2006, para garantizar el aislamiento. Pero, según el diario O Globo, incluso desde esa cárcel Beira-Mar logró pasar sus mensajes y activar a sus colegas de las favelas incrustadas en Rio a perpetrar los ataques, destinados a controlar esas áreas.

Recién elegida sede de los Juegos Olímpicos-2016 y una de las principales ciudades del Mundial de Fútbol-2014, Rio de Janeiro vivió una cruenta semana.

Los ataques se iniciaron el sábado de la semana pasada con el derribamiento de un helicóptero policial. El viernes, seis cadáveres fueron hallados en una favela y la policía mantuvo intensos tiroteos con narcotraficantes que generaron pánico en los alrededores de un vasto grupo de comunidades pobres.

La revista Veja de este sábado asegura que 470 de las 1.020 favelas de la ciudad están en manos del narcotráfico y la criminalidad. "En Rio se venden 20 toneladas de cocaína por año, un comercio que procude 300 millones de reales (unos 175 millones de dólares) y financia la carrera armamentista de las bandas que disputan sus territorios a tiros'', señala la revista.

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