América Latina

Gobierno monitorea calidad del aire en San Juan

La calidad del aire en la zona metropolitana con motivo del incendio en la antigua refinería Gulf, que aún no ha podido ser extinguido, dependerá del comportamiento de los vientos.

El viernes por la madrugada, 11 de los 40 tanques de esa petrolera explotaron lo que provocó una onda expansiva y un temblor que se sintieron por gran parte de la zona metropolitana de San Juan y que ocasionaron heridas leves a personas que transitaban por la zona. No se han registrado víctimas fatales.

Aunque el índice de calidad del aire en la zona metropolitana, según la Junta de Calidad Ambiental (JCA), fue categorizado como bueno, el portavoz de la JCA, Luis Antonio Ocasio, explicó a Prensa Asociada que los monitores analizan el aire a un nivel "bajo, pero si los monitores estuvieran a más de 2,000 pies de altura entonces la lectura sería otra''.

"Estamos monitoreando que el índice sea bueno, es decir que se pueda respirar, pero si baja el penacho del humo y se dispersa se tornaría insalubre y afectaría a las comunidades porque es altamente tóxico'', indicó Ocasio, quien agregó que la Agencia federal de Protección Ambiental (EPA, en inglés) también está monitoreando la calidad del aire y de los acuíferos cerca del área del incendio.

"En los próximos días tendremos personal día y noche junto a Emergencia Ambientales detectando posibles derrames a cuerpos de agua o que cualquier contaminante gane acceso a cuerpos de agua. Se han colocado absorbentes para evitar derrames cercanos. Estamos investigando'', declaró Ocasio.

Alrededor de 1,500 personas fueron evacuadas de las comunidades aledañas al lugar de la explosión y el total de refugiados ascendió a 229.

El sábado, el plumacho de humo se ha movido hacia el oeste noroeste sobre los municipios de Cataño, Toa Baja y Dorado, informó el Servicio Nacional de Meteorología.

"El flujo del viento del sureste es más liviano hoy que ayer y el plumacho podría comenzar a bajar más hacia el suelo a medida que el calor diurno aumente'', indicó el meteorólogo Walter Snell.

"También la brisa marina podría cambiar la dirección de la extensión inferior del plumacho, pero en general el movimiento hacia el oeste noroeste se anticipa que cambie sólo levemente hacia el oeste hacia las 3:00 de la tarde'', agregó.

La empresa Caribbean Petroleum Corp (CPC) emitió un comunicado en el que asegura desconocer "las causas del desafortunado incendio. Sin embargo, podemos asegurar que se han asignado los recursos de mayor experiencia para extinguir el mismo a la mayor brevedad posible''.

"Para CPC la seguridad siempre ha sido y será lo más importante'', indicó la portavoz Frances Ríos.

El sábado se dio a conocer que un matrimonio residente en Cataño, uno de los pueblos afectados, presentó una demanda en los tribunales contra CPC por los daños sufridos por la "seria y peligrosa contaminación ambiental''.

Los abogados John F. Nevares y Camilo K. Salas solicitaron al Tribunal Federal que la demanda sea tratada como una reclamación de clase que estaría compuesta por "todos los residentes y habitantes de San Juan, Puerto Rico y municipalidades circundantes, incluyendo Cataño, Toa Baja y Bayamón, que han sufrido algún daño o pérdida por la explosión de la instalación de Gulf Oil el 23 de octubre de 2009''.

Si se certifica la clase, los abogados estiman que los daños exigidos sumarán 500 mil millones de dólares, de acuerdo con el Centro de Periodismo Investigativo de Puerto Rico.

El matrimonio, compuesto por Eliezer Cruz Aponte y Magdalena Caraballo, reclama que sintió la explosión en sus hogares, que han tenido que ser evacuados usando máscaras de gas, y que ella cayó al suelo con el estruendo y se lastimó la espalda.

El gobernador Luis Fortuño declaró estado de emergencia en los municipios de San Juan, Cataño, Guaynabo y Toa Baja.

  Comentarios