América Latina

Editores denuncian grave ataque a la circulación de diarios en Argentina

De izquierda a derecha, los periodistas Carlos Jornet, del periódico La Voz del Interior de Córdoba, Argentina; María O Donnell, de Radio Continental de Argentina; Marcos Aguinis, escritor y columnista del periódico La Nación; Julio Blanck, editor jefe del periódico argentino Clarín y Alejandro Aguirre, primer vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), participan del panel "Los nuevos mecanismos de censura sutil" hoy, 7 de noviembre de 2009, durante la segunda jornada de la 65 Asamblea de la SIP, que se realiza en Buenos Aires. EFE/Leo La Valle
De izquierda a derecha, los periodistas Carlos Jornet, del periódico La Voz del Interior de Córdoba, Argentina; María O Donnell, de Radio Continental de Argentina; Marcos Aguinis, escritor y columnista del periódico La Nación; Julio Blanck, editor jefe del periódico argentino Clarín y Alejandro Aguirre, primer vicepresidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), participan del panel "Los nuevos mecanismos de censura sutil" hoy, 7 de noviembre de 2009, durante la segunda jornada de la 65 Asamblea de la SIP, que se realiza en Buenos Aires. EFE/Leo La Valle

Editores de Buenos Aires denunciaron el sábado lo que consideran el mayor ataque a la circulación de diarios desde el retorno a la democracia en 1983, en momentos en que la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) advirtió sobre mecanismos de censura en la región, durante su asamblea en la capital argentina.

"La Asociación de Editores de Diarios de Buenos Aires (ADEBA) expresa su estado de máxima alerta ante el inaudito ataque del que están siendo víctimas los diarios Clarín y La Nación'', los de mayor circulación en Argentina, dijo en una nota, en reacción a protestas de gremios afines al Gobierno que afectaron el sábado el reparto de los matutinos.

"Llamamos la atención sobre el más grave ataque a la circulación de diarios desde el retorno de la democracia, ya que directamente se busca, mediante un plan claramente orquestado, que la información no pueda llegar a los lectores'', señaló el comunicado.

La condena tuvo lugar mientras sesiona en Buenos Aires la 65 Asamblea General de la SIP, en cuyos debates del sábado periodistas advirtieron que la libertad de prensa está amenazada en América latina por el avance de gobiernos de la región sobre el control de los medios.

Al margen de los paneles, Ricardo Trotti, director de la comisión de Libertad de Prensa de la SIP, afirmó a la prensa que "existe una estrategia a nivel latinoamericano de desprestigio de los medios de comunicación'', que consideró ‘‘preocupante''.

La reunión de la SIP tiene bajo la lupa el avance de leyes que regulan al sector, entre ellos la de Medios Audiovisuales de Argentina, que según el Gobierno limita los monopolios, pero que la oposición critica por entender que otorga excesivo poder al Estado en el otorgamiento de licencias.

Esa ley generó un duro enfrentamiento entre el Gobierno de Cristina Kirchner y los principales multimedios del país.

En su condena, ADEBA denunció la "aparente inacción de las autoridades, que pese a lo anunciado no han hecho nada para garantizar la salida de los diarios'', luego de que el Gobierno pusiera custodia en las plantas de los matutinos, tras los bloqueos del jueves y viernes que demoraron su circulación. Pero unos 300 integrantes del gremio de Camioneros, aliado al Gobierno, y en conflicto con las distribuidoras de Buenos Aires, volvieron a bloquear algunas horas el sábado el reparto de los diarios, y levantaron la protesta cuando el ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria.

Clarín denunció en su edición on line que desconocidos movilizados a bordo de vehículos robaron ejemplares del diario que estaban siendo trasladados hacia varios puntos de venta en Buenos Aires, en una jornada donde la distribución fue limitada por festejarse el día del 'canillita' (repartidor de diarios).

La Asociación de Empresas Periodísticas de Argentina (ADEPA), que nuclea a los dueños de medios del país, había calificado esos bloqueos como una "flagrante caso de censura y afectación a la libertad de prensa''.

Este sábado aparecieron en los alrededores del lujoso hotel en que delibera la SIP pegatinas contra la organización, con la firma de la mayoritaria y oficialista Confederación General del Trabajo (CGT), que preside Hugo Moyano, que además es titular del gremio de Camioneros.

Los carteles, con la adhesión de entidades sociales y estudiantiles, acusan a la SIP de "entrometerse en los problemas internos de los países y atentar contra su estabilidad''.

La reunión de la SIP, a la que asisten 500 periodistas y editores de publicaciones, debatió además sobre límites al poder en la región e innovación en diseño, contenido y mercado para diarios deportivos y gratuitos, en su tradicional cita semestral para revisar la libertad de expresión regional.

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