América Latina

Incendian peaje ilegal indígena en zona de Amazonia brasileña en conflicto

- Hacendados y madereros incendiaron el viernes chozas que indígenas del estado de Amazonas (norte de Brasil) construyeron en una carretera para cobrar peajes ilegalmente, en un conflicto ocasionado tras la muerte de un cacique y la desaparición de tres personas, informó la prensa local.

“No queremos más peajes en el área indígena porque cuando llega un carro y para, quedamos a la merced de la voluntad de los indios. Si buscan un momento para actuar contra nosotros, la mejor hora será cuando estemos en el carro. Ahí nos pueden secuestrar, asesinar, torturar”, explicó al sitio G1 Samuel Martins, presidente de la Asociación de Madereros de Matupi.

El canal Globo mostró imágenes de los techos de paja en llamas y cómo los troncos que servían de columnas de las chozas eran cortados con motosierras. Unas 150 personas que perpetraron el ataque.

Los peajes estaban ubicados en la carretera Transamazónica, en el sur del estado, donde viven unos 800 indios de cuatro etnias, incluida la Tenharim, señalada por el secuestro de tres personas hace 10 días.

Por un auto, los indígenas cobraban 6.5 dólares y 26 por un camión. Una barrera de madera que interrumpía el paso obligaba a los conductores a parar y pagar.

Los indígenas observaron el incendio de su peaje desde sus casas en la distancia.

Es la segunda manifestación contra indígenas de la zona esta semana, después de que la noche del miércoles fueran incendiados dos edificios y varios vehículos de la Fundación Nacional del Indio (FUNAI, estatal) en la misma zona para presionar por la búsqueda de tres personas, que supuestamente fueron secuestradas por indígenas.

El sábado la Policía Federal debe iniciar una operación de búsqueda.

El conflicto comenzó a principios de diciembre con la muerte de un cacique atropellado y la desaparición de estas personas poco después, supuestamente secuestradas en represalia.

Unos 143 de los Tenharim se encuentran resguardados en una base del ejército para evitar ser agredidos por los manifestantes.

La policía trató de dispersar el miércoles la protesta con bombas de ruido y balas de goma, pero no pudo evitar los destrozos.

La FUNAI repudió en un comunicado el ataque asegurando que no está entre sus competencias “promover acciones de investigación, búsqueda de personas desaparecidas. Esas acciones corresponden a las fuerzas de seguridad”.

En junio, indígenas secuestraron a tres biólogos que hacían estudios ambientales para la implantación de dos hidroeléctricas en el estado de Pará, vecino de Amazonas.

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