América Latina

Consorcio baja el tono y dice estar dispuesto a concluir obras en Canal de Panamá

- El consorcio internacional encargado de la ampliación del Canal de Panamá afirmó este viernes que “bajo ningún concepto” abandonará las obras, al tiempo que atenuó su amenaza de paralizar las obras si no se le pagan 1,600 millones de dólares de sobrecostos.

“Bajo ningún concepto GUPC (Grupo Unidos por el Canal) va a abandonar la obra, GUPC tiene el objetivo de cumplir con el contrato”, dijo en una breve entrevista Manuel Manríquez, presidente de la constructora española Sacyr, socio mayoritario del consorcio.

El pasado 30 de diciembre, GUPC amenazó con detener la obra si en el plazo de 21 días la Autoridad del Canal (ACP) no respondía al reclamo de 1,600 millones de dólares adicionales al contrato original (de 3,200 millones) por sobrecostos, originados -según alega- en informes geológicos erróneos por parte de la administración de la vía interoceánica.

“El plazo que se dio es para negociar y nunca se dijo que era para dar por terminada la obra… Espero que antes de esa fecha (20 de enero) tengamos buenas noticias, para beneficio de la ACP, GUPC y el comercio marítimo mundial”, afirmó Manríquez, en un hotel de la capital panameña, poco antes de viajar a España.

El presidente de Sacyr aseguró que “ya falta poco” para llegar a un acuerdo con las autoridades panameñas, aunque no aventuró una fecha para ello.

La crisis entre el gobierno panameño y GUPC por el ultimátum motivó una visita a Panamá, esta semana, de la ministra española de Fomento, Ana Pastor, quien medió para acercar a las partes.

El martes, en una primera reunión de negociación, la ACP ofreció un anticipo de 100 millones de dólares para mantener activa la obra, pero GUPC pidió que el aporte de ACP fuera de 400 millones.

El consorcio, también formado por Impregilo de Italia, Jan de Nul de Bélgica y Constructora Urbana (CUSA) de Panamá, aportaría otros 100 millones, según la iniciativa de ACP en lo cual GUPC está de acuerdo.

Luego de lanzadas esas ofertas, Impregilo propuso, en un comunicado difundido en Italia, que el Canal le adelante 1,000 millones de dólares para continuar los trabajos, demanda que fue calificada por el administrador de la ACP, Jorge Quijano, como “inaceptable”.

Al ser conocida la demanda de la constructora italiana, un sector de la prensa panameña señaló supuestas discrepancias entre Sacyr e Impregilo, por el liderazgo de GUPC.

Manríquez descartó que haya una “crisis de liderazgo”. “Cuando hay un grupo de cuatro empresas de países (diferentes) siempre surgen dudas”, manifestó minimizando el incidente.

“Es normal que hayan diferencias de interpretación en la manera de enfrentar los problemas y sus soluciones. Pero siempre nos une lo mismo que une al pueblo de Panamá, con la ACP y el gobierno de Panamá”, los trabajos del Canal, agregó.

“Nosotros entonces también estamos unidos por la ampliación (del Canal) y lo vamos a lograr”, dijo un optimista Manríquez.

Horas antes, el presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, advirtió que las obras de ampliación del Canal se concluirán “llueva, truene o relampaguée”.

El mandatario dijo que su gobierno tiene ese propósito y lo piensa llevar a cabo con o sin la participación de GUPC, aunque “se sigue conversando (con el consorcio)”. “Espero que se pongan de acuerdo”, subrayó.

Uno de los primeros impactos del anuncio sobre una inminente paralización de las obras del Canal, la semana anterior, fue una fuerte caída de las acciones de Sacyr en la Bolsa de Madrid, que luego se recuperaron impulsadas por la expectativa de una solución al diferendo tras iniciar las negociaciones con el gobierno panameño.

“Nosotros no tenemos un problema de solvencia económica sino de cashflow (flujo de caja), provocado por la diferencia de tiempo que toma la resolución de los conflictos o diferencias según el contrato”, comentó Manríquez al respecto.

GUPC es el encargado de construir un tercer juego de esclusas para el Canal, la parte más costosa (3.200 millones de dólares) del proyecto de ampliación de la vía que inició en 2009 y que tiene un costo total de 5,200 millones de dólares.

El Canal, por donde pasa el 5% del comercio mundial, fue inaugurado en 1914 por Estados Unidos y pasó a soberanía panameña en diciembre de 1999.

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