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Sacerdote mexicano encabeza mitín contra cartel del narcotráfico en Michoacán

Unas 500 personas se manifestaron el sábado en Apatzingán, bastión de los Caballeros Templarios, en un mitín convocado por un cura mexicano en rebeldía que pidió correr de la ciudad a este grupo del crimen organizado que opera en la convulsa región de Michoacán (oeste).

La manifestación, en la que el vicario de la catedral de Apatzingán Gregorio López Jerónimo se rebeló de la alta jerarquía católica, se celebró cuando la secretaría de Gobernación (interior) dijo terminó de tomar el control policial en los nueve municipios con mayor presencia de los Caballeros Templarios, un grupo criminal contra el que grupos de civiles armados, llamados autodefensas, se levantaron hace más de un año.

En tanto, uno de los principales líderes de las autodefensas, Hipólito Mora, informó que sufrió un problema cardíaco y que fue trasladado a la Ciudad de México a un hospital especializado de cardiología.

Unas 500 personas se congregaron el sábado por la tarde en el centro de Apatzingán (120,000 habitantes) frente a la presidencia municipal, quemada la semana pasada por desconocidos, donde el sacerdote pidió a los templarios salir de la ciudad.

“Ya no queremos al demonio en nuestras calles. Por eso vamos a denunciarlos, para que vayan a la cárcel”, indicó al tiempo que pidió a lo pobladores confianza hacia las autoridades federales que han tomado la seguridad de la ciudad.

“Huyan templarios, no los queremos aquí”, gritó el sacerdote entre aplausos y gritos de los asistente, en una ciudad en la que hasta hace una semana pocos se atrevían a hablar de éste cartel en voz alta.

El prelado, que utiliza chaleco blindado incluso cuando celebra misa, llamó al mitín sin el apoyo del Obispo de Apatzingán, Miguel Patiño.

López Jerónimo “no goza de ninguna autorización de la iglesia para formar y encabezar ningún grupo de esa naturaleza. Lo hace bajo su responsabilidad”, dijo por su parte el Obispo en un comunicado.

En los últimos meses, las autodefensas han tomado por las armas comunidades de una veintena de municipios de Michoacán.

Ante el recrudecimiento de los enfrentamientos el gobierno desplegó el lunes un fuerte operativo para asumir la seguridad de la región michoacana de Tierra Caliente, incluido el centro de Apatzingán, donde situó a unos 2,000 uniformados.

La secretaría de Gobernación informó de su lado el sábado, que concluyó la tarea de sustitución de policías municipales, acusados por las autodefensas de estar coludidos con los narcotraficantes, por elementos federales en nueve municipios conflictivos de la región.

La dependencia señaló que 393 policías municipales fueron trasladados a un centro de adiestramiento para su evaluación y que el ejército terminó con el acopio del armamento de estos policías para revisión.

La policía federal tomó el control de la seguridad en estos municipios sin que en alguno “de los casos se suscitaran incidentes”, señaló la secretaría en un comunicado.

Mora, líder de la autodefensa de la comunidad de La Ruana, dijo vía telefónica a la AFP que fue trasladado al estatal Instituto Nacional de Cardiología en la capital mexicana por “una fallita en el corazón”, pero que el sábado regresaría en una aeronave a la región de Tierra Caliente, en Michoacán.

El miliciano se limitó a informar que se encuentra en buen estado de salud y que guardará reposo en su casa de La Ruana, sin especificar qué tipo de afección cardíaca sufrió y cuándo.

La secretaría de Salud emitió por la noche un breve comunicado en el que informó que Mora acudió el viernes al hospital, donde recibió atención y fue dado de alta el mismo día.

Mora encabezó en febrero de 2013 la sublevación en La Ruana (10,000 habitantes) de un grupo de civiles armados contra los Caballeros Templarios, a los que las autodefensas acusan de extorsionar a la población e imponer el terror a base de secuestros y asesinatos.

Junto con José Manuel Mireles, líder de la autodefensa del municipio de Tepalcatepec, fundaron el movimiento.

Mireles, quien había sido el líder más visible del movimiento, sufrió el 4 de enero pasado un accidente aéreo cuando se trasladaba de la ciudad de Guadalajara a La Huacana, una de las comunidades tomadas por las autodefensas en Tierra Caliente.

En el accidente, en el que una persona murió y tres más quedaron lesionadas, Mireles resultó gravemente herido, con fractura de cráneo, mandíbula y costillas.

Los milicianos se han negado a entregar las armas en tanto no sea detenido un líder de los templarios y el viernes tomaron un nuevo pueblo en el municipio de Apatzingán.

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