América Latina

Mineros nicaragüenses rescatados ayudan a buscar compañeros

Los 20 mineros rescatados de un socavón artesanal en Bonanza, una zona remota de la región Caribe de Nicaragua, fueron dados de alta en el hospital este sábado y se integraron a las tareas de búsqueda de cinco compañeros aún desaparecidos.

“Los muchachos pasaron la noche en observación en el hospital, donde les hidrataron, pero ya les dieron de alta y algunos están colaborando para buscar a los desaparecidos”, dijo a la AFP Gregorio Rocha, portavoz de la empresa minera HEMCO, que colabora en las labores.

El rescate “fue un gran logro porque 20 vidas se han salvado, pero sigue la zozobra por otros cinco muchachos que todavía no han salido”, lamentó Rocha.

Las brigadas de socorro se estaban organizando para ir ajustando la estrategia de búsqueda de los desaparecidos, dijo la concejal sandinista de Bonanza, Martha Lagos.

“No se les ha dado por muertos” y con la ayuda de los mineros que salieron se va a tratar de ubicar el lugar donde cayeron, manifestó Lagos.

Los 20 mineros fueron rescatados después de 34 horas de ardua labor de los equipos de socorro, que la noche del viernes lograron instalar un sistema de poleas cerca de la fosa donde habían quedado atrapados para sacarlos de uno en uno.

Los obreros, en su mayoría menores de 30 años, salieron con síntomas de deshidratación, mientras eran recibidos y abrazados por sus familiares, que permanecieron en el exterior del yacimiento desde el momento del accidente.

Los sobrevivientes estaban bastante cansados, deteriorados, deshidratados, llenos de barro y sucios, observó un fotógrafo de la AFP testigo de la escena.

El presidente Daniel Ortega estuvo al tanto de las tareas de rescate, según su esposa y portavoz Rosario Murillo, en tanto que las autoridades no han informado si mantienen los pedidos de ayuda a expertos de Chile, México y Venezuela.

El accidente ocurrió la mañana del jueves en la mina de oro del Cerro El Comal, a causa de un alud provocado por las lluvias en el municipio de Bonanza de la Región Autónoma del Atlántico Norte (RAAN), una zona de difícil acceso.

Según informes oficiales, el accidente soterró a una treintena de mineros, de los cuales dos salieron con vida por sus propios medios la noche del jueves al quedar a pocos metros del orificio del túnel, desde donde pudieron retirar la tierra con sus manos hasta llegar a la superficie, mientras que 20 fueron rescatados el viernes y permanecen desaparecidos otros ocho.

Tras el derrumbe, el grupo más grande comenzó a pedir auxilio a gritos desde el interior de la mina, que según el gobierno tiene muchos laberintos.

“Escuchamos el eco de sus gritos y contestamos”, dijo a la AFP el minero Omar Medina, quien participó en el rescate.

Las autoridades de la zona presumen que los mineros desaparecidos cayeron en una fosa más profunda.

Lagos dijo que el rescate fue complejo porque no se trata de una mina convencional, sino de lugares explotados y abandonados por empresas mineras y donde los llamados “güiriseros” buscan nuevas vetas.

La extracción artesanal de oro es la principal actividad económica en Bonanza, donde se calcula que hay unos 6.000 güiriseros informales, hombres y mujeres que han emigrado de distintos puntos del país atraídos por el auge en el precio del metal en los últimos 10 años.

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