América Latina

Más de un millón de guatemaltecos pobres vive un ‘drama humano’ por la sequía

Más de 1.2 millones de campesinos e indígenas pobres que cultivan granos básicos para su subsistencia, viven un “drama humano” por una prolongada sequía que afectó 208 municipios en 16 de los 22 departamentos que tiene Guatemala, cuyo gobierno ha pedido ayuda a la comunidad internacional.

Durante 40 días, de acuerdo con las autoridades, en la mayoría del territorio guatemalteco dejó de llover, lo que hizo que las siembras de maíz y fríjol, la principal dieta de los habitantes de este país, se perdieran hasta en un 80% y 90%.

En las tierras áridas del oriente de Guatemala los cultivos se secaron por falta de lluvias y los campesinos ni siquiera cosecharon para su consumo.

Las estadísticas oficiales dan cuenta que 268,000 familias resultaron afectadas por la prolongada sequía que comenzó a principios de julio último debido al cambio climático.

El titular de la Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesan), Luis Enrique Monterroso, aseguró que al menos 500,000 niños menores de 5 años se encuentran en riesgo de sufrir una malnutrición por la escasez.

Las familias que perdieron sus cosechas viven “un drama humano”, reconoció el funcionario, y añadió que la principal estrategia gubernamental es “resguardar a esas familias”.

Monterroso aseguró que el gobierno está listo para comenzar de forma normal la entrega de granos básicos y alimentos con proteína desde el próximo lunes para paliar la crisis.

El presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina, afirmó esta semana que ninguna de las familias afectadas por la sequía se quedará sin recibir alimentos mientras llega la segunda época de lluvias al país, que de acuerdo al Instituto Nacional de Meteorología será en septiembre.

Con el fin de aligerar la compra y entrega de alimentos, el gobierno decretó el pasado viernes el estado de calamidad pública en 16 departamentos.

La medida, por un periodo de 30 días, abarca Jutiapa, Jalapa, Santa Rosa, Zacapa, El Progreso, Chiquimula y Baja Verapaz, ubicados en el denominado Corredor Seco.

También a los departamentos de Quiché, Huehuetenango, Retalhuleu, Totonicapán, Sololá, San Marcos, Suchitepéquez, Chimaltenango y Guatemala

El ministro de Agricultura, Ganadería y Alimentación (Maga), Elmer López, anunció que a las familias perjudicadas se les entregarán 45.2 kilos de maíz, 13.5 de fríjol y 8 de harina para elaborar atol.

“Ese producto les debe alcanzar para ocho días de alimentación mientras arreglen sus terrenos para nuevos cultivos y para que construyan depósitos grandes de agua para que en el futuro no tengan problemas de falta del vital líquido”, manifestó el funcionario.

Agregó que los campesinos serán capacitados para que mejoren sus capacidades y técnicas de cultivo, porque lo que se busca es que “nadie muera de hambre”.

El presidente Pérez Molina hizo el pasado miércoles un llamamiento a todos los sectores de la sociedad ha contribuir para paliar la crisis causada por la falta de lluvias en el país y “no permitir que un hermano nuestro vaya a morir de hambre por falta de alimentos a tiempo”.

La comunidad internacional expresó ese día, luego de reunirse con las altas autoridades del país, su buena voluntad de cooperar con Guatemala para superar la crisis, pero solicitaron que se determinen con claridad cuáles son las necesidades.

Brasil, Venezuela y República Dominicana ofrecieron su ayuda para colaborar con asistencia humanitaria.

Durante una gira de trabajo por el interior del país, la vicepresidenta Roxana Baldetti dijo a los periodistas que esos tres países ya han ofrecido su cooperación.

Baldetti anunció que el próximo martes sostendrá una reunión con representantes de esos tres países y con otros de la comunidad internacional para definir el tipo de ayuda que darán a Guatemala.

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