América Latina

Argentina propone a Francia como otra sede alternativa para pago de deuda

El bloque oficialista mayoritario del Senado argentino propondrá este miércoles que París sea otra alternativa al cambio de sede de pago de la deuda de Nueva York a Buenos Aires para evitar el bloqueo judicial en EEUU que causó un “default selectivo”, dijo a la AFP una fuente oficial.

“Durante el debate de hoy (miércoles) la bancada oficialista propondrá agregar al dictamen que Francia (plaza financiera de París) sea otra alternativa, además de Argentina, al cambio de lugar de cobro para los bonistas”, dijo la fuente legislativa que pidió reserva de identidad.

Un debate áspero y maratónico, que tal vez se prolongue hasta el jueves, se vivirá en el recinto del Senado, con una oposición a la presidenta Cristina Fernández de Kirchner en minoría, que votará en contra, en medio de una situación económica delicada, con alta demanda de dólares e incertidumbre, que llevó al 70% la brecha existente entre la cotización oficial y la informal del billete verde en el país.

La reforma abre nuevas ventanillas de cobro, entre ellas París u otro lugar que elijan los bonistas y cierra la que funciona en el Bank of New York (BoNY), para poner fin al congelamiento de fondos dispuesto por el juez Thomas Griesa, del Distrito Sur de Nueva York.

Argentina había depositado en tiempo y forma en el BoNY los $539 millones a nombre de los bonistas que aceptaron los canjes de la deuda del 2005 y el 2010 (93% de los acreedores), pero el magistrado dispuso un cerrojo sobre el dinero que llevó al default selectivo en julio.

El juez tomó la medida como presión para que Argentina cumpla una sentencia suya de abonar el 100% de una deuda por $1,330 millones con fondos especulativos que le ganaron un juicio al país y que en la jerga financiera internacional se conocen como “buitres”, entre ellos el poderoso NML, del magnate Paul Singer.

El magistrado anticipó que la iniciativa argentina de modificar la sede de pago es “ilegal” y convocó a otra audiencia para el 10 de setiembre.

Las calificadoras de riesgo tienen una expectativa negativa sobre el éxito de la medida, si es que pasa luego el filtro de Diputados, pero el magnate mexicano David Martínez Guzmán, dueño del fondo de inversión Fintech Advisory, anunció que aceptará la ley en trámite.

“Es una medida correcta que debe tomar un país soberano ante un ataque judicial indebido”, dijo Martínez, con fuertes inversiones en Argentina y poseedor de bonos soberanos por casi 1.000 millones de dólares.

“Probablemente ésta sea la decisión más correcta, puede ser la solución”, dijo a radio Vorterix Tulio Zembo, representante de unos 450,000 pequeños bonistas italianos.

También llevaron agua al molino de la postura argentina tenedores europeos de bonos que pidieron a la Corte de Apelaciones de Nueva York que suspenda el bloqueo dispuesto por Griesa.

Por cuerda separada, fondos de inversión, entre ellos Quantum Partners, del multimillonario George Soros, iniciaron una demanda judicial contra el BoNY para reclamar su dinero.

La bancada de senadores que responde al diputado peronista opositor Sergio Massa, favorito entre los presidenciables para el 2015 según las encuestas, alienta un plan alternativo al del gobierno para facilitar los pagos, pero también consideró que “el fallo de Griesa es de cumplimiento imposible”.

Argentina quedó entre la espada y la pared debido a que si paga el 100% de la deuda a los fondos especulativos, como lo dispone la sentencia de Griesa, está obligada por contrato (cláusula RUFO, sigla en inglés) a extender el beneficio a todos los acreedores, lo que significa de hecho enfrentar a corto plazo pagos por más de $120,000 millones.

Las reservas del Banco Central ni siquiera alcanzan a los $30,000 millones.

La deuda se remonta a los préstamos que pedía Argentina entre 1990 y 2000, política que derivó en el 2001 en una colosal moratoria por casi $100,000 millones.

Desde el 2003, el gobierno lleva pagados $173,000 millones de la deuda, según cifras oficiales.

Analistas consultados por la AFP, como el director de la consultora Hacer, Pablo Tigani, dijeron que el gobierno sólo está haciendo tiempo hasta el 2015, cuando caduque la cláusula RUFO y pueda negociar con los litigantes como lo hizo con las deudas con la petrolera española Repsol y el Club de París.

La nueva ley también reabre el canje de la deuda para el 7% que lo rechazó.

La reestructuración implicó quitas de capital de 45% a 75%, pero los nuevos bonos arrojan altos rendimientos.

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