América Latina

Negociadores reconocen problemas en proceso de paz colombiano

Humberto de la Calle, jefe de la delegación de paz del Gobierno colombiano.
Humberto de la Calle, jefe de la delegación de paz del Gobierno colombiano. EFE

El gobierno colombiano y las FARC admitieron el viernes que las conversaciones para lograr un acuerdo de paz atraviesan momentos complejos, según reportó la Associated Press.

“Aún en estos días difíciles, lo reconocemos, no perdemos la fe”, dijo el representante del gobierno Humberto de la Calle durante una declaración leída a periodistas al cierre de uno de los ciclos del proceso que se realiza en la capital cubana.

Las partes discuten desde hace varios meses el resarcimiento a las víctimas luego de que a lo largo del primer año y medio habían llegado a convenios parciales en tres puntos de una agenda preestablecida de seis.

“La mora por la resolución de estos asuntos no se nos puede imputar”, comentó por su parte minutos antes el comandante rebelde Iván Márquez. “Necesitamos avanzar. Hacerlo es de interés nacional”, agregó el dirigente.

Las partes, que hablaron por separado, cerraron el ciclo número 36 y recomenzarán sus conversaciones el 21 de mayo.

El proceso entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia comenzó a fines del 2012 y hasta ahora los tres puntos en los cuales las partes han logrado un acuerdo parcial son los de los problemas de la tierra, la participación política de la guerrilla y el combate al narcotráfico.

Márquez, , cuyo nombre legal es Luciano Marín Arango, insistió en la necesidad de una Asamblea Constituyente que abra una nueva era de paz y justicia social para los colombianos e indicó que esperaba que en próximo ciclo se forme una Comisión de Esclarecimiento de la Verdad.

De la Calle aseguró que la sociedad colombiana está impaciente y escéptica y espera que la guerrilla y el gobierno muestren resultados concretos.

Ni el gobierno ni las FARC especificaron cuáles son los puntos que obstaculizan la negociación, pero en días anteriores representantes de Santos y del gobierno mostraron posiciones encontradas sobre la forma en que se aplicará justicia una vez que se alcance el acuerdo de paz.

Ambas partes consideraron un logro de este ciclo haber avanzado en un proyecto de desminado conjunto en comunidades rurales. Desde la década del noventa unas 11,000 personas han sido víctimas de las minas antipersonales.

Aunque las Fuerzas Armadas colombianas fueron certificadas internacionalmente en el 2003 por no usar estos artefactos, otros grupos sí los emplean, como el Ejército de Liberación Nacional, los grupos paramilitares y las bandas de narcotraficantes.

Actos de sevicia

De otro lado, el Ejército de Liberación Nacional (ELN) advirtió el viernes que someterá a juicio revolucionario a los guerrilleros que cometan actos de sevicia o humillación contra el enemigo, después de que la Defensoría del Pueblo de Colombia lo acusara de exhibir una pierna de un militar amputada por una mina.

“Cualquier combatiente del ELN sabe que se expone a un juicio revolucionario si comete actos de sevicia, humillación, etc., contra el enemigo”, publicó el grupo armado en una de sus cuentas de Twitter.

Según denunció la Defensoría del Pueblo este jueves, una pierna mutilada del cabo del Ejército Eduardo Alfonso Ávila Romero fue colgado por guerrilleros del ELN en un colegio cercano al parque infantil que los soldados estaban limpiando de minas antipersona en el municipio de Convención, departamento de Norte de Santander (noreste).

La segunda guerrilla de Colombia aclaró que por el momento no tiene “un comunicado oficial o parte de guerra” de sus frentes en Norte de Santander que se atribuyan la exhibición de la pierna, algo que sin embargo no negaron directamente.

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