América Latina

Senadores de EEUU piden a Trump que aplique sanciones individuales contra régimen de Ortega

Un joven corre con la bandera de Nicaragua frente a unas llantas incendiadas a mediados de mayo, en la ciudad de Masaya. Varias provincias del país se han convertido en escenarios de guerra en medio de los enfrentamientos entre manifestantes y policías durante las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega.
Un joven corre con la bandera de Nicaragua frente a unas llantas incendiadas a mediados de mayo, en la ciudad de Masaya. Varias provincias del país se han convertido en escenarios de guerra en medio de los enfrentamientos entre manifestantes y policías durante las protestas contra el gobierno de Daniel Ortega. EFE

Senadores estadounidenses —entre ellos los floridanos Marco Rubio y Bill Nelson— presentaron el lunes una resolución que condena la violencia perpetrada contra el pueblo nicaragüense y exhorta al presidente Donald Trump a aplicar sanciones individuales contra personas del régimen de Daniel Ortega vinculadas a la corrupción y la violación de los derechos humanos.

El documento, que resalta que al menos 178 personas han muerto y más de 1,000 han resultado heridas durante la feroz represión de las protestas en Nicaragua, condenó la “violencia perpetrada por el régimen de Ortega y grupos armados irregulares afiliados”.

La resolución de carácter bipartidista también es suscrita por el senador Bob Menéndez, demócrata por Nueva Jersey;, Ted Cruz, republicano por Texas; David Perdue, republicano por Georgia; Tim Kaine, demócrata por Virginia; Dick Durbin, demócrata por Illinois, y Mike Lee, republicano por Utah.

En la iniciativa, los senadores exhortaron al gobierno de Nicaragua a poner fina a la violencia, en particular a las prácticas represivas que están usando las fuerzas de seguridad.

Pero los senadores también exhortaron al presidente Trump a actuar, recomendándole a que haga uso de la autoridad contemplada en la Ley de Respeto de los Derechos Humanos Global Magnitsky, que autoriza la aplicación de sanciones individuales contra personas que “sean responsables de ejecuciones extrajudiciales, tortura y otras violaciones flagrantes a los derechos humanos en Nicaragua [o] que sean responsables, o que hayan ordenado expresamente, que controlen o que de otra manera hayan dirigido actos de corrupción significativa en Nicaragua”.

El documento resalta que Nicaragua ya es uno de los países más corruptos del hemisferio y que el régimen ha sido acusado de malversar miles de millones de dólares entregados por el gobierno de Venezuela al pueblo nicaragüense.

La resolución también insta al gobierno estadounidense a respaldar los intentos de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de los Estados Americanos por realizar una investigación independiente de los acontecimientos en Nicaragua, que han conducido a la muerte de decenas de manifestantes, y pide a la comunidad internacional denunciar la violencia del régimen.

Varias ciudades de Nicaragua vivieron este lunes fuertes ataques de fuerzas policiales y paramilitares, en momentos que se reanudó el diálogo en busca de una salida a la violenta represión contra las protestas antigubernamentales.

Tiroteos, incendios de locales y operaciones de limpieza de barricadas, con hombres armados y palas mecánicas, se registran en los departamentos de León y Managua, incluidas sus capitales. Pobladores reportan heridos, pero los grupos humanitarios aún no han ofrecido un saldo oficial.

“Hay detonaciones muy fuertes. Esto es verdaderamente un error, hacemos un llamado a las autoridades (a) que frenen esto. No queremos más muertos”, dijo por teléfono desde León, en el norte del paísm, el párroco Víctor Morales.

La policía reportó que una agente murió este lunes en Nagarote, 42 km al noroeste de Managua, cuando los efectivos “fueron agredidos por grupos delincuenciales con armas y morteros” mientras realizaban trabajos de limpieza, indicó la institución en un comunicado.

La comisión de la Iglesia católica que media en el diálogo anunció que se instalaron las mesas de trabajo con delegados del gobierno y de la opositora Asociación Cívica por la Justicia y la Democracia para evaluar la propuesta de adelantar las elecciones del 2021 a marzo de 2019.

La petición para adelantar elecciones fue planteada por la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) el 7 de junio en la mesa de conversaciones, pero Ortega, cuyo tercer mandato consecutivo concluye en enero del 2022, pidió tiempo para reflexionar y aún no se pronunciado al respecto.

Este artículo fue complementado con los servicios cablegráficos de el Nuevo Hearld.
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