América Latina

Protestas contra el presidente Ortega proliferan en Nicaragua

Un estudiante dispara un mortero durante la marcha a favor de los médicos despedidos por el Gobierno de Daniel Ortega en Managua (Nicaragua) el sábado 4 de agosto de 2018.
Un estudiante dispara un mortero durante la marcha a favor de los médicos despedidos por el Gobierno de Daniel Ortega en Managua (Nicaragua) el sábado 4 de agosto de 2018. EFE

Las protestas contra el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, proliferaron el domingo en diferentes ciudades del norte y Pacífico, pero poco concurridas, un día después de que otras localidades se manifestaron en diversas zonas del país.

Pobladores autoconvocados de las ciudades de Condega, Corinto, El Limón, El Realejo Matagalpa, Mosonte, Ocotal, Ticuantepe y Somoto, salieron a las calles para manifestar su inconformidad con Ortega, a quien señalan por la muerte de entre 317 y 448 personas en protestas contra su Gobierno.

Consignas como “¡Pueblo únete!”, “¡No tenemos miedo!” o “¡Que se vaya!”, estuvieron entre las más citadas por los manifestantes, quienes ondearon la bandera azul y blanco, de Nicaragua.

El Doctor Carlos Duarte fue uno de dos medicos que atendieron a estudiantes heridos durante el ataque a la Iglesia por fuerzas paramilitares del gobierno de Nicaragua.

La protesta de Matagalpa, en el norte de Nicaragua, sobresalió porque los manifestantes autoconvocados se vistieron con atuendos ridículos, en la denominada “Marcha de la burla”, con el objetivo de mofarse de Ortega y las autoridades de su Gobierno.

Contrario a las del sábado, las manifestaciones de este domingo no fueron multitudinarias, y tampoco reportaron agresiones por parte de los paramilitares que, según una de las versiones de Ortega sobre su existencia, se trata de “policías voluntarios”.

La astrologa Alina Rubi predice una fecha para la salida del poder de Maduro y Ortega. También dice que los planetas indican un padecimiento de salud de Maduro. La economía en Estados Unidos también se verá afectada.

Las protestas se mantienen en Nicaragua pese a la “criminalización de los manifestantes”, según la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que ha denominado acciones como estas como una “tercera fase” de represión gubernamental, ahora “más ruda, más explícita y burocrática”.

La CIDH y la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) han responsabilizado al Gobierno de Nicaragua por “asesinatos, ejecuciones extrajudiciales, malos tratos, posibles actos de tortura y detenciones arbitrarias”, lo que Ortega ha negado.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, también con Daniel Ortega siendo presidente.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, iniciaron el 18 de abril pasado, por unas fallidas reformas a la seguridad social y se convirtieron en un reclamo que pide la renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

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