América Latina

Estudiantes en Nicaragua faltan a clases y protestan por la destitución de maestros

Manifestantes protestan el 2 de agosto de 2018 fuera de la Universidad Centroamericana de Nicaragua, en medio de la crisis política que atraviesa el país. (Archivo)
Manifestantes protestan el 2 de agosto de 2018 fuera de la Universidad Centroamericana de Nicaragua, en medio de la crisis política que atraviesa el país. (Archivo) AP

La destitución de maestros estatales que apoyan las manifestaciones contra el gobierno de Daniel Ortega llevó el lunes un acto de “desobediencia estudiantil” en la ciudad de Condega, en el norte de Nicaragua, en medio de la crisis que ha dejado entre 317 y 448 muertos desde abril pasado.

Decenas de alumnos del Instituto Marista, de la ciudad de Condega (norte), se negaron a ingresar a las aulas de clase, en repudio a la decisión de Ministerio de Educación (Mined) de despedir a varios de sus profesores “por tener criterio propio y no apoyar a los asesinos”, informó el Movimiento Estudiantil 19 de Abril-Condega.

Luego de obligar a la suspensión de clases, los estudiantes recorrieron las calles de Condega, con carteles con frases como “No queremos maestros sapos (serviles)” o “Gobierno, corrupto, el pueblo no está bruto”.

Durante la manifestación, transmitida en redes sociales, los alumnos gritaron consignas como “¡Son maestros, no son delincuentes!”, “¡Profesores, estudiantes, son la patria pensante!”, y “Aquí estamos los estudiantes para defender a nuestros profesores!”.

Profesores de educación primaria y secundaria, así como de universidades estatales, han denunciado destituciones por parte del Mined, desde la semana pasada, por apoyar las protestas contra el Gobierno de Daniel Ortega.

Una situación similar viven los médicos y trabajadores de la salud de los grandes hospitales del Estado, en diferentes zonas de Nicaragua.


Alumnos de la ciudad de León, en el noroeste de Nicaragua, también anunciaron su propia “desobediencia estudiantil” el lunes, negándose a asistir a clases, tal como lo hicieron la semana pasada.

Hasta antes del estallido social del 18 de abril, Condega era considerado uno de los bastiones sandinistas en el norte de Nicaragua, tal como lo fue León antes de la misma fecha.

Nicaragua atraviesa la crisis sociopolítica más sangrienta desde la década de 1980, con Daniel Ortega en la presidencia.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron por unas reformas a la seguridad social, que finalmente fueron retiradas, y se convirtieron en la exigencia de que renuncie el mandatario, después de 11 años en el poder, entre acusaciones de abuso y corrupción en su contra.

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