América Latina

Crisis en Nicaragua causa suspensión de pago electrónico en transporte urbano

EFE

Manifestantes de la oposición son custodiados por fuerzas especiales de la Policía Nacional el 19 de agosto de 2018, en Masaya (Nicaragua).
Manifestantes de la oposición son custodiados por fuerzas especiales de la Policía Nacional el 19 de agosto de 2018, en Masaya (Nicaragua). EFE

La empresa encargada del pago electrónico en el transporte urbano colectivo (TUC) de Managua, MPeso, anunció el viernes el cese de operaciones, y la suspensión del cobro con tarjetas a partir del 16 de septiembre, como producto de la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua.

“En vista de las circunstancias acontecidas durante los últimos cuatro meses, la tarjeta TUC estará cesando operaciones el día 16 de septiembre de 2018. A partir del 24 de agosto los centros de atención MPeso y agencias autorizadas no estarán brindando el servicio de recarga ni venta de TUC”, informó la empresa en sus redes sociales.

La medida afecta a más de 800,000 pasajeros diarios del transporte urbano colectivo en la capital nicaragüense, según las estadísticas del Instituto Regulador del Transporte del Municipio de Managua (Irtramma).

Según el gerente de MPeso, Haroldo Montealegre, el negocio de las llamadas “tarjetas TUC” fue “exitoso”, pero los propietarios no ven claro el futuro inmediato.

“El contrato cumplió 5 años el 18 de agosto, se contempló renovarlo por 5 años más, pero por mutuo acuerdo se decidió con el sector transporte, no renovarlo”, explicó Montealegre a periodistas.

Hasta el 18 de abril pasado, fecha en que se inició la crisis, Nicaragua era uno de los países con mayor crecimiento económico de Centroamérica y esperaba una expansión del 4,5 al 5 por ciento para 2018.

Ahora el Banco Central de Nicaragua calcula que la economía nicaragüense podría crecer un 1 por ciento, como resultado de las protestas contra el presidente Daniel Ortega, que han dejado entre 317 y 448 muertos, según datos de organismos humanitarios internacionales y locales, mientras que el Gobierno cifra los fallecidos en 198.

Las protestas contra Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, comenzaron el 18 de abril pasado por unas fallidas reformas de la seguridad social y se convirtieron en una exigencia de renuncia del mandatario, después de once años en el poder, con acusaciones de abuso y corrupción.

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