América Latina

“No queremos otra Venezuela”: Embajadora de EEUU busca tratar el tema de Nicaragua en la ONU

Manifestantes antigubernamentales protestan el 2 de agosto del 2018 en la Universidad Centroamericana en Managua.
Manifestantes antigubernamentales protestan el 2 de agosto del 2018 en la Universidad Centroamericana en Managua. AP

Varios países miembros de la ONU, incluidos Rusia y China, intentaron el martes bloquear un esfuerzo de la administración Trump para presionar al Consejo de Seguridad de la ONU a que enfrente la violencia letal que ha golpeado Nicaragua con más de 300 muertos.

Los gobiernos de Bolivia, China y Rusia encabezan la oposición contra la embajadora estadounidense Nikki Haley, que busca utilizar su primera reunión como presidenta este mes del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas Unidas para alertar a la comunidad internacional de que la región enfrentará problemas económicos, migratorias y de seguridad si no se toman medidas para detener el gobierno cada vez más autoritario del presidente nicaragüense Daniel Ortega.

Haley abrió al público una reunión que normalmente se hace a puertas cerradas en la que el Consejo de Seguridad establece la agenda para la reunión plenaria del día siguiente. El representante de Bolivia ante la ONU, Sacha Llorenti y otros miembros cuestionaron el papel del Consejo de Seguridad en los asuntos soberanos de Nicaragua. Llorenti, a quien también se le unieron otros cinco miembros, dijo que el Consejo de Seguridad debe restringir su trabajo a “casos que amenacen la paz y la seguridad internacionales”.

Haley mencionó la crisis en Venezuela y argumentó que todos los argumentos en contra de la reunión sobre Nicaragua, como la paz y la seguridad, son un tema regional o temas del Consejo de Derechos Humanos, son “exactamente las respuestas” que se dieron cuando se opusieron a la celebración de una reunión sobre Venezuela.

“¿Cuántos más tendrán que morir antes de que se convierta en una cuestión de paz y seguridad?”, preguntó Haley al Consejo de Seguridad el martes cuando se programaba la sesión del miércoles. “Creo que ya hemos llegado a ese punto. Es por eso que Estados Unidos sintió que es muy importante tener esta reunión en Nicaragua. Porque no queremos otra Siria. No queremos otra Venezuela”.

La decisión de si celebrar una sesión completa del Consejo de Seguridad sobre Nicaragua ahora se someterá a votación. Haley necesitará nueve miembros del Consejo para apoyar el tema de la agenda para que se realice la reunión el miércoles. Si todos los países que expresaron algunas preocupaciones, como Etiopía, Guinea Ecuatorial y Kuwait, votan en contra, no se llevará a cabo.

“Aunque deploramos la situación interna en ese país latinoamericano y pedimos al gobierno de Nicaragua que haga todo lo posible para alcanzar una solución a este problema interno, nuestro gobierno es de la opinión de que esta situación aún no está madura para debatirla en el Consejo de Seguridad “, dijo Anatolio Ndong Mba, embajador de Guinea Ecuatorial ante la ONU.

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La embajadora de EEUU ante la ONU, NIkki Haley, conversa con la prensa en la sede de las Naciones Unidas en enero del 2018. Mary Altaffer AP

Pero los funcionarios de Estados Unidos dijeron que confían en que tendrán los nueve votos y que la reunión se realizará.

Esta es la primera vez que el Consejo de Seguridad de la ONU abordará públicamente la crisis de Nicaragua desde que las manifestaciones pacíficas se tornaron violentas en abril. Si Nicaragua asiste a la sesión del Consejo de Seguridad el miércoles, sería la primera vez que Haley confronte públicamente al gobierno de Ortega. Pero Haley se presenta ante el Consejo sin un plan específico de acción.

Cientos de personas han muerto desde que el gobierno de Ortega se enfrentó a las manifestaciones estudiantiles por los recortes a los beneficios de pensiones usando las fuerzas militares y la policía, que dispararon indiscriminadamente gases lacrimógenos y balas de goma para disolver las manifestaciones.

La semana pasada, Ortega anunció que expulsaría a un equipo de derechos humanos de las Naciones Unidas luego de que el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos publicara un informe que culpaba a su gobierno por la represión violenta de las protestas de la oposición. Ortega acusó al equipo de Estados Unidos de alimentar la violencia.

En julio, la Organización de Estados Americanos, el organismo del hemisferio occidental similar a las Naciones Unidas, condenó los abusos contra los derechos humanos cometidos por la policía nicaragüense y criticó el hostigamiento de los obispos católicos involucrados en un proceso de diálogo entre el gobierno y la oposición.

Haley no ha tenido reparos en usar su plataforma en las Naciones Unidas para presionar a la comunidad internacional para que enfrente temas incómodos, incluidas las pruebas de misiles de Irán o temas sobre Medio Oriente y Venezuela. Haley fue quien advirtió que Estados Unidos estaría “anotando los nombres” de los países que votaron a favor de una resolución que condenó la decisión del gobierno de administración Trump de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

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Daniel Ortega y su esposa, la vicepresidenta Rosario Murillo, se dirigen a sus simpatizantes en un acto político en Managua el 29 de agosto del 2018. Alfredo Zuniga AP

Nicaragua ha sido vista durante mucho tiempo como uno de los países más estables de la región, que atrae a turistas estadounidenses. Pero ahora los vuelos a Nicaragua van casi todos vacíos, ya que las protestas han hecho añicos la imagen de un pacífico país.

El Departamento de Estado advirtió a los estadounidenses que no visiten Nicaragua y retiró a las familias del personal en la embajada de ese país.

El gobierno de Trump ha prometido continuar tomando medidas contra el gobierno nicaragüense si no aborda adecuadamente las preocupaciones de los manifestantes estudiantiles y otros grupos cívicos sobre el aumento de la violencia y la represión política.

La administración ya ha impuesto sanciones contra tres altos funcionarios nicaragüenses, incluido un familiar de Ortega. Legisladores estadounidenses instan a Trump a imponer sanciones a más funcionarios, incluidos dos hijos de Ortega y la ministra de Salud de Nicaragua, acusados de impedir asistencia médica a los manifestantes.

En la Conferencia de las Américas en mayo, Haley advirtió que el gobierno de Ortega se veía menos como una democracia y más como una dictadura. Describió a la policía de ese país como una turba y criticó al gobierno por silenciar las estaciones de radio y televisión independientes.

“No podemos permitir que los últimos y escasos [gobernantes] autoritarios que han sobrevivido arruinen el hemisferio”, dijo.

En la sesión del martes, Gonzalo Koncke, jefe de gabinete del Secretario General de la OEA, proporcionará una actualización sobre el trabajo de la OEA para el Consejo de Seguridad de la ONU. Y el activista político y líder opositor Félix Maradiaga, uno de los líderes más conocidos del movimiento contra Ortega, compartirá su visión sobre las condiciones en el terreno en Nicaragua.

Los funcionarios de la misión de EEUU dijeron que no esperaban de la sesión ningún informe o acción inmediata, pero no descartaron que ocurra más adelante. Lo que es importante, dijeron, es enviar un mensaje de que las cosas en Nicaragua no andan bien, así como proporcionar apoyo internacional al trabajo de la OEA y otros que están tomando medidas para enfrentar esos problemas.

“Cada vez que podemos resaltar lo que está sucediendo, muestra a los responsables que el mundo está observando y que estamos prestando atención”, dijo un funcionario estadounidense. “Y cuando el mundo presta atención, las personas son menos propensas a hacer cosas por las que se les está criticando”.

Nota: Una versión anterior de este artículo decía que la reunión plenaria del Consejo de Seguridad era el martes. Se han agregado nuevos detalles y actualizado para reflejar que la reunión es el miércoles.

Franco Ordoñez: 202-383-6155, @francoordonez

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