América Latina

Renuncia de Nikki Haley genera preocupación sobre la diplomacia de EEUU en América Latina

Nikki Haley: “No vamos a callar hasta que Maduro se vaya”

La embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, dijo el jueves que EEUU va a alzar la voz y que no callará hasta que el gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, deje el poder.
Up Next
La embajadora de EEUU ante la ONU, Nikki Haley, dijo el jueves que EEUU va a alzar la voz y que no callará hasta que el gobernante de Venezuela, Nicolás Maduro, deje el poder.

La súbita renuncia el martes de Nikki Haley, la embajadora de Estados Unidos ante las Naciones Unidas que había puesto a Latinoamérica en el centro de su agenda, provocó una ola de reacciones entre congresistas hispanos y aliados en Washington, al tiempo que generó preocupación sobre el futuro de la diplomacia estadounidense en la región.

“Se echará de menos la voz de Nikki Haley. En una administración que se preocupa poco por la democracia y los derechos humanos, ha sido una voz poderosa y creíble sobre países como Venezuela y Nicaragua”, dijo Mark Feierstein, director para asuntos del Hemisferio Occidental del NSC bajo el presidente Barack Obama.

“Su partida también socavará los esfuerzos para construir el apoyo multilateral a las acciones contra los regímenes autoritarios“, agregó.

“La embajadora Haley ha sido una voz clara y fuerte para los derechos humanos y la democracia en todo el mundo y en el hemisferio occidental”, dijo el senador cubanoamericano Marco Rubio, quien preside el subcomité de relaciones exteriores para América Latina en el Senado y una de las voces más influyentes en la política estadounidense hacia la región.

“Estoy agradecido por su trabajo para llamar la atención sobre los abusos a los derechos humanos cometidos por los regímenes opresivos en Cuba, Venezuela, Nicaragua y ser una voz para los que no tienen voz en muchos rincones del mundo“ agregó.

El senador, que es amigo de Haley y estuvo presente en su juramento como embajadora, había escrito en Twitter tras conocerse la noticia en la mañana que la embajadora había llevado “claridad moral” a la ONU.

Hace solo cuatro días, Haley había recibido a la activista Bianca Jagger para discutir la situación en Nicaragua. Y a fines del mes pasado, megáfono en mano, la embajadora había prometido que ella no iban a dejar de “alzar su voz... hasta que Maduro se vaya”.

Pero el miércoles el presidente Donald Trump anunció en la Casa Blanca la salida de Haley y los mensajes de sorpresa y apoyo a la exembajadora inundaron las redes sociales. Haley dejará su puesto a fin de año.

Trump Haley
El presidente Donald Trump se reúne con la embajadora saliente de los Estados Unidos ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, en la Oficina Oval de la Casa Blanca, el martes 9 de octubre en Washington. Evan Vucci AP

“Es triste escuchar acerca de la renuncia de Nikki Haley. Ella realmente será extrañada”, escribió la representente republicana por la Florida Ileana Ros-Lehtinen. “Como embajadora de la ONU, fue campeona de la libertad y los derechos humanos en lugares como Venezuela, Cuba y Nicaragua”.

Ros-Lehtinen, presidenta emérita del comité de relaciones exteriores de la Cámara, también alabó a Haley por su defensa de Israel y promover una reforma en la ONU, dos de las posiciones centrales de la representante cubanoamericana que se retira en noviembre.

Haley encabezó la salida de Estados Unidos de la UNESCO y del consejo de derechos humanos de la ONU citando el sesgo de esas organizaciones contra Israel, cercano aliado de EEUU.

El senador demócrata por New Jersey y miembro de alto rango del comité de relaciones exteriores, Bob Menéndez, dijo estar muy preocupado con la salida de Haley.

“Estoy profundamente preocupado por el vacío de liderazgo que deja y el impacto de su partida en la seguridad nacional en este momento de desorden continuo en esta Administración”, dijo Menéndez en un comunicado.

Diplomáticos de América Latina han visto con gran preocupación la ausencia de interlocutores y los cambios constantes de personal dentro de la administración de Trump. El asesor del Consejo de Seguridad Nacional (NSC, por su siglas en inglés) para América Latina, Juan Cruz, fue sustituido por Mauricio Claver-Carone recientemente, aunque no habido un anuncio formal de la Casa Blanca.

El senado aún no ha confirmado a Kimberley Breier como subsecretaria de Estado para América Latina.

La partida de Haley es una “pérdida” para la diplomacia estadounidense en América Latina, dijo Chris Sabatini, profesor de Columbia University y director ejecutivo de Global Americans, una revista especializada en temas lationoamericanos.

“Fue líder en llamar la atención sobre las difíciles condiciones en estos países en el principal organismo multilateral del mundo”, dijo Sabatini. “Mientras que el próximo embajador probablemente reflejará las preocupaciones de la administración sobre estos países, la embajadora Haley fue particularmente eficaz en utilizar a la burocracia para llamar la atención sobre ellos”.

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios