América Latina

Nuevo Código Penal de Honduras: diálogo entre las partes y problemas de gobernabilidad

El Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, reacciona después de votar en el centro electoral en la ciudad de Gracias, departamento de Lempira, Honduras, el 26 de noviembre, 2017.
El Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, reacciona después de votar en el centro electoral en la ciudad de Gracias, departamento de Lempira, Honduras, el 26 de noviembre, 2017. Xinhua/Sipa USA/TNS

Segunda parte de una serie de dos

A pesar de la opinión oficial, la CCIC considera que los problemas persisten en el país. Por esta razón y en busca de mejorar las condiciones de Honduras, la CCIC realizó una presentación donde detalló los tres pilares que se debían fortalecer para poder lograr el desarrollo social y económico del país, pilares que son el estado de derecho —mejorando la transparencia y la eficacia—, una política tributaria competitiva y la simplificación administrativa.

La cámara presentó esta información al gobierno hace tres años, pero según la CCIC éste no prestó interés. “No tuvimos eco y no se implementó nada. Dijeron que andábamos con una agenda política”, dijo Barquero sobre la reunión.

Por esto, intentaron difundir la información mediante la prensa y demás medios de comunicación, pero no lograron su cometido.

Entonces, en el marco de la ola de protestas que se ha desatado en el país ante la derogación de unos polémicos decretos sobre las áreas de educación y salud que posteriormente fueron anulados, la CCIC acudió a buscar aliados dentro de los diferentes sectores de la sociedad con la esperanza de poder cambiar el rumbo del país.

“Buscamos aliados en gremios, partidos y actores de la sociedad civil para crear una masa que no se pueda ignorar. La meta es generar conciencia de que al implementar estos tres pilares vamos a mejorar como país, va a haber mejor calidad de vida y vamos a poder evitar la gran emigración de hoy en día”, dijo Barquero.

Por ello, la CCIC se ha reunido con los rectores de las principales universidades, personajes políticos como el ex presidente Manuel Zelaya, el dirigente del partido Libertad y Refundación (LIBRE), Luis Zelaya, e incluso con el ex jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Romeo Vásquez Velásquez, quien estuvo involucrado en el golpe de estado de 2009 en contra de Zelaya; figuras religiosas como monseñor Ángel Garachana y Cáritas; organizaciones como el FOSDEH y el CNA; diferentes sindicatos; y con la Plataforma en Defensa de la Salud y la Educación, protagonista de las últimas protestas en contra del gobierno.

Con estas reuniones se busca encontrar puntos en común con los distintos sectores para así reunirse grupalmente en un futuro y planificar el rumbo que se debe tomar. “Todo el mundo coincide en la necesidad de fortalecer el estado de derecho. Cada quien tiene un ‘como’ diferente, pero lo importante es hacer este ejercicio democrático y dialogar”, dijo Barquero. “La primera etapa es platicar. La segunda etapa es reunirnos y buscar la ruta a través de datos y propuestas coherentes”.

Gobernabilidad polémica

El desagrado de ciertos sectores con el gobierno de Hernández no comenzó con las protestas que se iniciaron en abril de este año; más bien se remonta a diciembre 2017 con su segunda elección consecutiva, la cual para algunos representó una violación electoral.

“Está en la presidencia de manera ilegítima si no es por un plebiscito”, dijo Fredy Pavón, pedagogo miembro de la Plataforma en Defensa de la Salud y la Educación.


En la Constitución de Honduras existen los llamados artículos pétreos que no pueden ser modificados. Dentro de ellos, el artículo 374 dicta que se le prohíbe ejercer como presidente a cualquier “ciudadano que lo haya desempeñado bajo cualquier título” anteriormente, impidiendo entonces la reelección de Hernández.

Sin embargo, Alley explicó que un grupo de diputados le solicitó a la Corte Suprema de Justicia una interpretación, la cual fue consensuada de forma unánime ya que encontró que los artículos iban en contra de ciertos derechos de los ciudadanos; por ello se permitió que Hernández presentara su candidatura para un nuevo mandato.

En diciembre 2017, el Tribunal Supremo Electoral de Honduras declaró a Hernández como ganador por una ventaja de alrededor de 50 mil votos frente al candidato opositor Salvador Nasralla.

Aunque partidos de oposición como LIBRE tildan a la presidencia como ilegítima, Alley dijo que, al haber acordado participar en el proceso electoral, ellos validan y legitiman al gobierno de Hernández.

Cuando el ejecutivo emitió los decretos PCM-026 y PCM-027 —que dictaban la creación de las Comisiones de Transformación de las Secretarías de salud y educación— en abril de este año, se provocaron protestas en todo el país ya que se consideraba que llevarían a la privatización de estos sectores y al desempleo de docentes y funcionarios para la salud.

Sin embargo, el Ministro de Educación, Arnaldo Bueso, aseguró que se trataba de una iniciativa para aumentar la competencia y mejorar los presupuestos .

“Buscábamos habilitar para hacer revisión de la secretaría y no de los docentes. Nuestro plan era eficientar el gasto para invertir en temas que realmente eran de interés, pero comenzó una campaña de desprestigio que acabó en un caos”, dijo Bueso.

Maestros, enfermeras, médicos y transportistas, apoyados por partidos como LIBRE, tomaron las calles durante meses, a pesar de que el ejecutivo revocó los controversiales decretos.

El Ministro de Educación aseguró que el gobierno estaba haciendo esfuerzos para escuchar las quejas de sus ciudadanos, incluso estructurando un “Gran Diálogo Nacional” que contó con la presencia de más de 40 actores de la sociedad.

Además, Bueso dijo que habían logrado reunirse con cuatro de los seis gremios magisteriales, resolviendo varias de sus peticiones mediante las mesas técnicas que se llevaron a cabo.

“Nuestra agenda es nuestro compromiso para resolver la problemática. Tenemos que resolver el tema de infraestructura”, dijo Bueso.

No obstante, en ocasiones, las manifestaciones se volvieron violentas y culminaron con la muerte de tres individuos, según la BBC. También hubo instancias de vandalismo, como por ejemplo la quema de neumáticos en la entrada de la Embajada de Estados Unidos en Honduras, reportó Univisión.

“Se perdieron 10 millones de lempiras por estos actos y por los saqueos de los vándalos. Las causas pueden ser sanas, pero dejan mucho que entender cuando siguen este tipo de acciones”, dijo Alley sobre los acontecimientos.

Funcionarios de la Casa Presidencial alegan que se trata de un “intento de la izquierda de desestabilizar el país”, sin embargo, la CCIC asegura que no se trata de una lucha ideológica.

“El gobierno presenta nuevas excusas ante la incapacidad de gobernar. Recurren a llevar todo a lo político en vez de sentarse a trabajar los problemas que tenemos”, dijo Barquero.

El director ejecutivo además resaltó que para la cámara, en su esfuerzo para reunirse con diferentes sectores, no se trata de una agenda política, sino de una gremial, explicando que la ideología política no es de interés para la CCIC; lo que buscan es el desarrollo y el mejoramiento económico y social, dijo Barquero.

Al preguntársele sobre la destitución del Presidente Juan Hernández, que distintos sectores de la sociedad están pidiendo, Barquero dijo que en las reuniones existían grupos que así lo querían y otros que no.

“Definitivamente el camino donde estamos no es el correcto. Hay que analizar el liderazgo y la situación. Lo cierto es que debemos cambiar el rumbo y analizar el liderazgo. Necesitamos cambios en las políticas que se emplean”, dijo Barquero.

Pero, el partido de oposición, LIBRE, considera que el presidente debe salir del poder. “Fuera JOH (iniciales del mandatario) es un sentimiento bastante generalizado en la población”, dijo Gerardo Torres Zelaya, secretario internacional de LIBRE.

Como Barquero, Torres también considera que no se trata de un movimiento de izquierda que busca un cambio en Honduras.

“El gobierno utiliza el argumento de la izquierda, pero se le ha caído porque quienes encabezan las protestas son los profesores, los médicos y transportistas”, dijo Torres.

En cuanto a las reuniones con la CCIC, Torres asegura que fueron exitosas. “Vamos de la izquierda a la derecha. El sector empresarial se dio cuenta que, aunque somos distintos, queremos un cambio para Honduras”, dijo Torres.

El gobierno, por su parte, ha reconocido la necesidad de unirse para resolver los problemas a pesar de las diferentes opiniones que se puedan tener ya que “los opositores son ciudadanos y hay que escucharlos”, dijo Alley.

Al preguntarle acerca de posibles encuentros que puedan establecerse entre el gobierno y sus críticos, Alley dijo que este estaba a la disponibilidad de los hondureños. “El gobierno siempre ha estado abierto a reunirse con los sectores que quieran lo mejor para el país y que apoyen construir nación”, dijo Alley.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios