América Latina

Las Geochicas usan mapas para denunciar la violencia contra mujeres en América Latina

Miles de personas participan el miércoles 19 de octubre de 2016, de la marcha convocada por la plataforma social “Ni Una Menos”, en Buenos Aires (Argentina). Buscan poner fin a la violencia de género y a otras prácticas de discriminación hacia las mujeres, luego del violento asesinato de una joven de 16 años en la ciudad de Mar del Plata.
Miles de personas participan el miércoles 19 de octubre de 2016, de la marcha convocada por la plataforma social “Ni Una Menos”, en Buenos Aires (Argentina). Buscan poner fin a la violencia de género y a otras prácticas de discriminación hacia las mujeres, luego del violento asesinato de una joven de 16 años en la ciudad de Mar del Plata. EFE

Si eres mujer, la región del mundo más letal para ti es América Latina.

Allí, alrededor de 60,000 mujeres son asesinadas todos los años. La situación es particularmente preocupante en Centroamérica, donde se encuentran los países con las mayores tasas de femicidios en el mundo. En El Salvador, 14 mujeres por cada 100,000 habitantes pierden su vida a causa de la violencia machista.

El fenómeno de la agresión contra las mujeres persiste a pesar de la aprobación de legislaciones para frenarlo, según un informe de ONU Mujeres. Y los datos disponibles solo cuentan una parte de la historia. Por ejemplo, en el caso de México —así como en el de otros países en la región— menos del 10% de los delitos se denuncia. A pesar de una fuerte toma de conciencia gracias a movimientos como #NiUnaMenos, la realidad es que los datos sobre la violencia de género siguen siendo muy oscuros.

Un colectivo de cartógrafas latinas —las Geochicas— quiere ayudar a cambiar eso.

Desde que el grupo se fundó en 2016, ha utilizado herramientas colaborativas de mapeo digital para arrojar luz sobre la severidad de temas como la violencia sexual en América Latina. Sus proyectos incluyen, por ejemplo, la creación de un mapa de feminicidios en Nicaragua y la clasificación de espacios públicos en México en función de sus tasas de violencia contra las mujeres.

Según la Dra. Diana Ter-Ghazaryan, geógrafa de la Universidad de Miami, el trabajo de las Geochicas, incluido el mapa de feminicidios, puede ser impactante.

“Mapear los feminicidios en los países de América Latina es una forma efectiva de llamar la atención de las personas y concientizar al público. No hay nada como ver la cantidad y la ubicación de los delitos en un mapa, realmente te da una perspectiva visceral de dónde están ocurriendo estos horribles crímenes y con qué frecuencia ”, dijo. “Ver estos crímenes en un mapa también puede ayudar a las autoridades [...] a hacer las preguntas correctas sobre dónde y por qué están ocurriendo estos crímenes”.

Femicide Map.jpg
Mapa de feminicidios en Nicaragua. seleneyang.carto.com

Para las Geochicas, abordar el tema de los feminicidios fue una decisión natural. Como escribieron dos de las co-fundadoras del grupo, las mexicanas Céline Jacquin y Miriam González, en un statement a el Nuevo Herald: “Todas las mujeres de Geochicas, en nuestros distintos países y ciudades, sufrimos de violencia machista de distintos niveles, y todos nuestros países padecen de preocupantes cifras de feminicidios. El tema de feminicidios no es un simple tema de interés, es una situación que tememos a diario. También es una situación que dramáticamente no está considerada en los datos oficiales, o muy poco.”

El objetivo futuro, como añadieron, es “tener un inmenso mapa regional de feminicidios, que entonces ya no se podrá ignorar”.

Para conmemorar el Día Internacional de la Mujer a principios de este año, las Geochicas también organizaron un mapatón para recopilar y mapear todos los establecimientos que brindan ayuda a las mujeres que son víctimas de violencia de género en toda la región. Como resultado, se mapearon centros de salud, clínicas legales y más en una variedad de países, incluidos Argentina, Bolivia, México, Paraguay y Uruguay.

EL POTENCIAL HUMANITARIO DEL MAPEO COLABORATIVO

La herramienta que hace posible gran parte del trabajo de las Geochicas es OpenStreetMap, un mapa gratuito del mundo que, como explica la Dra. Ter-Ghazaryan, proporciona “una plataforma y un training básico para cualquiera que esté dispuesto a aportar datos geográficos sobre nuestro mundo”. Todo lo que se necesita para contribuir es un smartphone con un GPS y una cámara.

Los proyectos de las Geochicas que abordan (y mapean) problemas como la violencia sexual encajan perfectamente con la tradición humanitaria de OpenStreetMap —cada vez son más los participantes que recurren a esa plataforma para ayudar a mapear regiones desatendidas, destacando importantes problemas sociales en el proceso.

Un área donde el mapeo hecho por crowdsourcing ha sido particularmente impactante es en la gestión de desastres naturales: desde el terremoto de Haití de 2010, voluntarios de todo el mundo han facilitado los esfuerzos de ayuda porque han mapeado zonas de desastre.

Los Geochicas también tienen algo de experiencia en ese frente. El año pasado, después de un terremoto en el estado mexicano de Oaxaca, las Geochicas utilizaron mapas y entrevistas para mostrar cuáles de los refugios públicos temporales que habían surgido después del seísmo eran más seguros para las mujeres, según la publicación digital Undark.

TRAER DIVERSIDAD A LA COMUNIDAD DEL MAPEO

Al crear proyectos que miran el mapa de América Latina a través de un lente feminista, las Geochicas esperan no solo ayudar a empoderar a las mujeres en todo el continente, sino también mostrar por qué trabajar para la paridad de género dentro de la comunidad del mapeo digital (aún dominada por los hombres) es importante. De hecho, cerrar la brecha de género entre los usuarios de OpenStreetMap (solo el 3% de los cuales son mujeres) es una de las misiones fundadoras del grupo.

Es por eso que parte del trabajo de las Geochicas se trata de arrojar luz sobre los logros de mujeres notables del pasado. #LasCallesDeLasMujeres, por ejemplo, es un proyecto que destaca todas las calles que llevan el nombre de una mujer prominente en América Latina y España, “para visibilizar la brecha que existe en la representación de figuras femeninas en las ciudades”.

Entre las ciudades mapeadas hasta el momento se encuentran Buenos Aires (6.1% de las calles llevan nombres de mujeres), Asunción (7.8%), Lima (8.5%), Ciudad de México (11.6%) y La Habana (37.8%).

Actual calles de las mujeres.jpg
Un proyecto de las Geochicas, titulado #LasCallesDeLasMujeres, muestra que, en La Habana, 37.8% de las calles llevan el nombre de una mujer. geochicasosm.github.io/lascallesdelasmujeres/

Para la Dra. Ter-Ghazaryan, el esfuerzo por cerrar la brecha de género en el mapeo digital es importante.

“Una de las razones más importantes por las que necesitamos diversidad en la comunidad cartográfica se debe a la naturaleza fundamentalmente subjetiva de los mapas. Los mapas son creaciones humanas, repletas de opciones de qué incluir, qué enfatizar, qué dejar de lado ”, dijo. “Fomentar la diversidad en la creación de mapas nos ayuda a ver el mundo a través de los ojos de todos sus habitantes, en lugar de solo un pequeña grupo”.

Casi tres años después de su fundación, las Geochicas ahora tienen 200 miembros en América Latina, pero también en Europa, África y Asia.

Las mujeres (y los hombres) en el sur de la Florida interesados en apoyar su trabajo también pueden ayudar —las Geochicas, por ejemplo, están interesadas en incluir a Miami en su proyecto #LasCallesDeLasMujeres. Para saber cómo involucrarse, comuníquese con el grupo a través de su sitio web (https://geochicas.org/) o de su cuenta en Twitter (@GeochicasOSM).

Lautaro Grinspan is a bilingual reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. He is also a Report for America corps member. Lautaro Grinspan es un periodista bilingüe de el Nuevo Herald y del Miami Herald, así como miembro de Report for America.
  Comentarios