América Latina

En medio del caos en Ecuador, el presidente Moreno culpa a Venezuela y a sus rivales

Decenas de miles de manifestantes descendieron el miércoles sobre la capital, Quito, en momentos que el caos provocado por el aumento del precio de la gasolina ha llevado al caos y la violencia, que amenazan la presidencia de Lenín Moreno.

Con un fallecido, más de 700 arrestos y millones de dólares en daños a la propiedad, Moreno, de 66 años, huyó de la capital y culpó a sus rivales políticos y al presidente venezolano Nicolás Maduro por la situación.

El miércoles, el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, José Valencia, dijo que hay razones para esperar que el conflicto pueda solucionarse a través del diálogo. Pero reconoció que hay facciones entre los manifestantes que tratan de derrocar a Moreno.

“Indudablemente, hay agitadores ,personas que están tratando de crear el caos en el país”, declaró Valencia al Miami Herald. “Queda extremadamente claro que están tratando de conseguir un cambio de gobierno y poner fin al orden constitucional en Ecuador”.

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Manifestantes antigubernamentales, piedras en mano, chocan con las autoridades en el centro de Quito, Ecuador, el miércoles 9 de octubre de 2019. Fernando Vergara AP

Las protestas comenzaron a tomar fuerza la semana pasada cuando Moreno anunció la eliminación del subsidio al combustible, implementado hace cuatro decenios, que dijo le estaba costando al país $1,400 millones al año. El lunes las protestas llegaron a la violencia en medio de enfrentamientos con la policía en la zona histórica de Quito, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Los manifestantes también han tratado o logrado tomar el control campos petroleros, el Congreso, plantas de electricidad y oficinas del gobierno. Valencia dijo al menos ocho granjas de flores, uno de los motores económicos del país, han sido objeto de robos por pandillas de truhanes.

En medio de la furia generalizada, Moreno tomó la decisión sin precedentes de trasladar la sede del gobierno a Guayaquil, ciudad costera a más de 150 millas de Quito. Además, Moreno ha declarado el estado de emergencia e implementado un toque de queda.

En una entrevista el martes ya tarde, Moreno reiteró alegaciones de que las protestas han sido aprovechadas por actores políticos con ayuda de fuera En particular, dijo que el ex presidente y fuerte enemigo político, Rafael Correa, se había reunido con Maduro recientemente en Caracas.

En Venezuela “crean las condiciones sobre cómo agitar el país”, dijo, sin ofrecer ninguna prueba. “Ellos saben cómo robar y matar sin que nadie se dé cuenta”.

Agregó que se planeó un ataque contra las oficinas del contralor y el fiscal general para destruir pruebas de corrupción que el gobierno estaba recopilando contra Correa y miembros de su gabinete.

Correa y funcionarios venezolanos han negado participación alguna en la situación en Ecuador y dicen que las protestas sin una reacción genuina a la decisión de Moreno de adoptar medidas de austeridad en momentos que busca la asistencia financiera del Fondo Monetario Internacional (FMI).

“Nadie está desestabilizando a Lenín Moreno que no sea él mismo”, dijo Correa a reporteros en Bruselas, donde vive desde 2017, cuando salió del poder.

Correa dijo también que Moreno debe celebrar nuevas elecciones, y se ofreció a postularse “si era necesario”, aunque legalmente no puede postularse.

Ecuador tiene una larga historia de inestabilidad política. Entre 1997 y 2005 el país tuvo siete presidentes, en su mayoría sacados del cargo en medio de olas de protestas. Correa –quien gobernó entre 2005 y 2017– llevó cierto grado de estabilidad, a pesar de que fue acusado de prácticas cada vez más autoritarias.

Moreno llegó al poder en 2017 como sucesor escogido de Correa, pero rápidamente dio un fuerte giro, reanudó los límites de períodos presidenciales, presentó cargos de corrupción contra Correa e implementó políticas beneficiosas a las empresas, que muchos consideran una traición.

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Una manifestante antigubernamental sostiene un cartelón contrario al presidente Lenín Moreno durante enfrentamientos con la policía en el centro de Quito, capital de Ecuador, este miércoles 9 de octubre de 2019. Fernando Vergara AP

Moreno también acusa a su predecesor de dejar el país en una fuerte deuda y dijo que las medidas de austeridad son necesarias para revivir la economía.

Valencia dijo que hay razones para creer que estas protestas no llevarían a un cambio de gobierno a la fuerza, agregando que muchos grupos de inconformes han acordado encontrar una solución negociada. También dijo que la decisión de Moreno tiene algún apoyo y que todo el país no está paralizado.

“Estas protestas no deben significar o implicar peligro para el proceso democrático en Ecuador, aunque eso sea lo que esperan miembros de la oposición.

La Confederación de Nacionalidades Indígenas de Ecuador (CONAIE) calificó de “brutales” las medidas económicas y ha convocado a una huelga nacional. E social y políticamente poderoso grupo ha sido clave en el derrocamiento de presidentes en el pasado y ha dicho que no dejará de protestar, ni entablará negociaciones con el gobierno, hasta que se reanude el subsidio al combustible.

Valencia dijo que varios estudios sugieren que los subsidios al combustible han beneficiado injustamente a los más acaudalados en el país y creado un mercado negro de traficantes que venden el combustible barato en los vecinos Colombia y Perú. Moreno ha dicho que los poderosos grupos de traficantes están ayudando a financiar la violencia entre los manifestantes.

“La violencia imperial patrocinada por el Estado ni silenciará al pueblo”, expresó la CONAIE en Twitter, mientras miles de miembros marchaban en la capital.

En tuit el miércoles ya tarde, Moreno dijo que las marchas fueron pacíficas y que estaba “feliz de que mis hermanos indígenas habían separado los elementos perniciosos de sus protestas pacíficas”.

La CONAIE y otros han acusado a Moreno y a otros de usar el espectro de la participación venezolana para desacreditar sus quejas legítimas.

Pero otros no están tan seguros. Carlos Vecchio, embajador de Venezuela en Estados Unidos y representante de las fuerzas contrarias a Maduro, dijo que “no tenía un gramo de duda” de que Venezuela y Cuba estaban detrás de la situación en Ecuador.

Vecchio dijo que el predecesor de Mauro, Hugo Chávez, había financiado la campaña presidencial de Correa y de otros líderes izquierdistas en la región. Maduro y Chávez también han sido acusados de apoyar a rebeldes izquierdistas en la vecina Colombia. Y ahora que Cuba se ha convertido en una pieza central del aparato de seguridad de Maduro, que lo ayuda a mantenerse en el poder, La Habana “está usando a Venezuela para generar inestabilidad en la región y continuar su proyecto de expansión y control”, dijo Vecchio. “Esto no es nuevo”.

Francisco Santos, embajador de Colombia en Estados Unidos, dijo que creía que Venezuela y Cuba tratan de enlodar las aguas en Ecuador.

“Es una movida clásica de Cuba de enviar células a crear caos, que es necesario para provocar incertidumbre en los países”, dijo. “No tengo prueba de ello, pero eso saldrá a la luz, créame”.

En momentos que Ecuador queda sacudido por la violencia, gobiernos de toda la región han mostrado apoyo a Moreno. Valencia dijo que el gobierno ha recibido el respaldo de más de una docena de países, entre ellos Estados Unidos, China, Colombia, Brasil y Panamá.

“Todos ellos apoyan el orden democrático en este país”.

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