América Latina

Argentina irá a segunda vuelta

Militantes del Frente para la Victoria, partido representado por el candidato a la presidencia Daniel Scioli esperan, este domingo 25 de octubre, para conocer los resultados de las elecciones presidenciales a las afueras del estadio Luna Park, en Buenos Aires.
Militantes del Frente para la Victoria, partido representado por el candidato a la presidencia Daniel Scioli esperan, este domingo 25 de octubre, para conocer los resultados de las elecciones presidenciales a las afueras del estadio Luna Park, en Buenos Aires. EFE

Millones de argentinos acudieron el domingo a las urnas para elegir al sucesor de la presidente Cristina Fernández de Kirchner, aunque el resultado quedó en suspenso ya que se deberá disputar una segunda vuelta el mes próximo después de que el candidato oficialista no logró obtener los votos suficientes para alzarse con la victoria.

La “fe y el optimismo”, dos de las expresiones de campaña favoritas del candidato oficialista Daniel Scioli, parecían flaquear ante el escenario de una segunda vuelta, por primera vez en la historia del país.

Sin incidentes, con una fuerte participación ciudadana –un 79 por ciento del electorado, incluyendo 40 mil votantes en el exterior– y una fiscalización inédita para evitar irregularidades y garantizar la disponibilidad de boletas, Argentina organizó la octava elección general desde el regreso de la democracia.

A las 6 de la tarde, no bien cerraron las urnas, comenzaron a difundirse las primeras proyecciones: tal como aseguraban las encuestas, Scioli, del Frente para la Victoria, fue el candidato más votado, seguido por Macri, de la coalición Cambiemos.

Sin embargo, mientras el kirchnerismo celebraba la transparencia de los comicios y anunciaba un “contundente triunfo de Scioli”, los voceros de Cambiemos demoraron menos de 10 minutos en anunciar, sin datos oficiales, que habrá una segunda vuelta electoral.

“Va a haber balotaje en Argentina. Ese es el mensaje que queremos transmitir. Este momento histórico nos da alegría”, anunció Marcos Peña, jefe de campaña de Macri, en la que fue la primera conferencia partidaria de la jornada.

Scioli y Macri se enfrentarían nuevamente en las urnas el 22 de noviembre.

Ambas fuerzas políticas tienen motivos para mostrarse optimistas.

El macrismo se entusiasma con el bajo techo de Scioli, asegurando que su fuerza ya no tiene margen de crecimiento ni en el mayoritariamente peronista norte del país ni en la provincia de Buenos Aires que, con 16 millones y medio de habitantes, concentra el 38 por ciento del electorado nacional.

El sciolismo, a su vez, confía en que los votos contra el perfil conservador de Macri y la garantía de tener gobernadores peronistas en casi todas las provincias, jugarán en su favor en una segunda vuelta.

Los argentinos también votaron la renovación de un tercio del Senado y la mitad de los diputados. Sin resultados oficiales al cierre de esta edición, lo que es seguro es que el Frente para la Victoria perderá varias bancas en la Cámara baja, ya que se renuevan las que resultaron de la reelección de Cristina Fernández en 2011, donde el kirchnerismo obtuvo un histórico 54 por ciento.

También se eligieron gobernadores en 11 provincias, y los resultados que generan más expectativas son los de la provincia de Buenos Aires, dirimidos entre Aníbal Fernández, jefe de gabinete del gobierno nacional, y la macrista María Eugenia Vidal, vicejefa de gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Al cierre de la edición, disputa se mantenía muy pareja, lo que demuestra que la proyección de Macri mejoró en ese distrito, tradicionalmente peronista.

Esta no es una buena noticia para Cristina Fernández, quien tras emitir su voto aseguró que después del 10 de diciembre se dedicará a la militancia. La presidenta votó en su Santa Cruz natal, y en un intercambio personal con el periodismo, al que los argentinos se han desacostumbrado pues ella no da entrevistas ni conferencias de prensa, aludió al legado de su marido, el fallecido ex presidente Néstor Kirchner.

“Vengo a cumplir una promesa que dio un santacruceño el 25 de mayo de 2003: que iba a tener un país normal. Hoy estamos votando en absoluta normalidad. Haber cumplido la promesa es un gran honor”, dijo.

Tras estas elecciones, su hijo Máximo Kirchner inicia formalmente su carrera política como diputado nacional por la provincia de Santa Cruz.

Los tres principales candidatos llegaron a sus respectivos “búnkers” entrada la noche. El de Scioli fue montado en el estadio Luna Park, un histórico enclave cultural porteño. Poco antes de las 22, el candidato habló al país y echó paños fríos sobre el entusiasmo macrista. Sin embargo, en el discurso que dio a continuación pidió al pueblo que siguiera acompañando el proyecto del Frente para la Victoria, lo que pareció un implícito reconocimiento del balotaje y de que el electorado deberá regresar a las urnas.

Desde su búnker en el municipio de Tigre, Sergio Massa, el tercer candidato más votado, admitió su derrota, dio por sentado el balotaje y felicitó a los candidatos en carrera.

Macri tomó el micrófono pasadas las 11 de la noche, desde el centro de convenciones de Costa Salguero. Rodeado por los miembros de su coalición y por globos de colores aseguró que habrá segunda vuelta y convocó a la oposición a alinearse con él para el 22 de noviembre.

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